Comienzan los trabajos del mayor proceso de recuperación ambiental de una zona contaminada con aceites usados de España


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El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, junto al consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Borja Sarasola, ha visitado el inicio de los trabajos de restauración ecológica de la balsa de aceites usados de Arganda del Rey. Se trata del mayor proceso de recuperación medioambiental de un espacio natural contaminado por hidrocarburos desarrollado hasta ahora en España y uno de los más importantes de la UE.  

 

González ha destacado que esta actuación pretende dar respuesta a un problema heredado del siglo anterior por la actuación irresponsable de una empresa privada. “Un proyecto que va a ser largo por la complejidad técnica que implica, pero la recuperación de este espacio es un compromiso adquirido por el Gobierno regional, que revela la apuesta de la Comunidad por la mejora del medio ambiente y de la calidad de vida de los madrileños”.
 

El presidente autonómico ha conocido el desarrollo de los primeros trabajos efectuados en la zona por un equipo técnico, que hará posible la ejecución de la obra que acabará con la balsa situada en pleno Parque Regional del Sureste. La ubicación de este depósito de residuos en un espacio natural protegido convierte esta actuación en un proyecto pionero en Europa que la Comunidad ya ha presentado a la Comisión Europea para su inclusión en el Programa Life +.

 

El objetivo del proyecto es la descontaminación de la balsa y de los suelos, así como la restauración ecológica de la parcela, de 6,4 hectáreas, y su integración en el entorno natural en el que se ubica, de forma que pueda devolverse a su uso público transformada en una laguna más que se sume a las 123 que existen en el Parque.

 

VERTIDOS CONTINUADOS HASTA LOS AÑOS 90

 

Esta balsa de residuos peligrosos tiene su origen en el vertido continuado e incontrolado de aceites usados realizado hasta principios de los años 90 por una empresa privada. Estos vertidos se acumularon en una balsa de una superficie de 12.750 metros cuadrados. El volumen de residuos estimado es de 50.000 metros cúbicos. A ello hay que sumar otros 70.000 metros cúbicos de suelos circundantes contaminados.

 

En diciembre de 2008, ante la imposibilidad de proceder judicialmente contra los responsables de los vertidos, la Comunidad compró la parcela y adquirió el compromiso de recuperarla. Técnicos de la empresa pública estatal Tragsa trabajan ya en la realización de accesos y pistas internas, obras de refuerzo y creación de plataformas estables en las orillas de la balsa, así como pruebas, caracterizaciones y determinaciones analíticas para evaluar las alternativas para desarrollar los trabajos de descontaminación.

 

La estimación presupuestaria inicial es de 14,5 millones de euros, si bien no es una cantidad cerrada ya que está sujeta a las conclusiones del estudio que en estos momentos está desarrollando el equipo técnico. La duración de los trabajos vendrá determinada por la complejidad del proyecto y por el presupuesto final, aunque en ningún caso será inferior a cinco años.

 



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