Modernización del Complejo Medioambiental de La Vega



30/08/2018
Archivado en: Residuos , Nº 200 Julio - Agosto 2017

Mayor y mejor flota de vehículos, implantación de un nuevo sistema de recogida de residuos domésticos, diseño de contenedores propios, campañas de educación y concienciación medioambiental y, ahora, una renovación completa de su planta de valorización y reciclaje, construcción de un nuevo módulo de lixiviados y la construcción de una planta de tratamiento de voluminosos. Este es el ambicioso plan marcado por la Mancomunidad de Servicios La Vega para los próximos meses, que llegará a convertir a la entidad en referencia a nivel regional y nacional en materia de reciclaje. 

Tras las actuaciones acometidas en el anterior plan de modernización llevado a cabo en 2008, el crecimiento sostenido de esta Mancomunidad, que incluye ya a 18 municipios mancomunados y 3 asociados y la gestión de más de 122.000 toneladas de residuos domésticos y municipales anuales de hasta 34 municipios del Aljarafe, La Vega y la Sierra Norte sevillana, ha llevado a la entidad a dar un paso más en su evolución con un nuevo proyecto que incluye la adaptación y mejora de instalaciones existentes, así como la implantación de herramientas y maquinarias de última tecnología en su Complejo Medioambiental La Vega.  

Este nuevo plan de modernización que se está llevando a cabo desde hace meses y cuyas obras se ejecutarán durante 1 año, supone una inversión de más de 6 millones de euros, dentro de una inversión total planificada hasta el año 2022 de 12 millones de euros, y afecta a diversas áreas del Complejo Medioambiental La Vega con el objetivo de incrementar su eficacia y eficiencia, disminuyendo los tiempos y mejorando el resultado final del proceso de gestión y valorización de residuos.

Nuevo módulo de tratamiento de lixiviados

El Complejo Medioambiental cuenta con una planta de tratamiento de lixiviados compuesta por un módulo Incro EMC-35 con aprovechamiento de calor del agua de camisas del motogenerador anexo, dos balsas de almacenamiento de lixiviados de 9.000 m3 de capacidad (balsa más antigua) y de 23.000 m3 de capacidad (construida recientemente). 

Sin embargo, el déficit de capacidad de tratamiento de lixiviados de las instalaciones actuales y la previsión de generación de este residuo (14.000 m3/año que puede incrementarse con las condiciones meteorológicas) puede llegar a provocar saturación de las celdas del vertedero. Por ello,  se está llevando a cabo la construcción de un módulo de tratamiento adicional al existente, pero independiente. Ambos módulos dispondrán de la instalación necesaria para el aprovechamiento de calor del agua de camisas y de los gases de escape de la instalación de cogeneración, aunque en régimen normal de funcionamiento, todo el calor residual sólo será aprovechado en un módulo. Asimismo, el proceso de modernización incluye la instalación de una caldera con quemador adaptado que permita aprovechar el calor de combustión del excedente de biogás. 

La ampliación del nuevo módulo de tratamiento de lixiviados supone poner en marcha un nuevo equipo de valorización que incluye intercambiador de calor aire-agua; con potencia de 601 kW, bomba del circuito cerrado de intercambio tipo centrífuga horizontal de bancada capacidad 44 m3/h x 20 m c.a. y tuberías, valvulerías y accesorios para realizar la conexión con el circuito cerrado existente.

Modernización de la planta de selección y tratamiento 

El Complejo Medioambiental La Vega cuenta una planta de reciclado y compostaje de residuos sólidos urbanos en funcionamiento desde el año 2000 que, en su configuración inicial  presentaba  una planta de selección dotada de triaje manual en  dos  líneas  diferenciadas, una instalación de bioestabilizado y su línea de afino. En el año 2008, se lleva a cabo una actuación de  automatización que afectó a las líneas de selección de los residuos que permitieron mejorar los rendimientos de explotación, tanto en el porcentaje de valorizables recuperados como en toneladas tratadas.

Sin embargo, la ajustada capacidad de tratamiento de las instalaciones actuales, la búsqueda del incremento en la recuperación de valorizables, la consecución de una optimización más eficiente de los equipos tecnológicos y el posible incremento en las toneladas de entrada a las instalaciones tras el aumento de municipios mancomunados y otros pueblos que depositan residuos en el Complejo Medioambiental La Vega, han sido los principales motivos que han impulsado a la Mancomunidad a analizar, desarrollar e implantar un plan de modernización de esta planta que se está desarrollando actualmente con visos de finalizar en próximos meses.

El objetivo de este proyecto es disponer de una mayor capacidad de tratamiento de residuos en toneladas por hora y año tratadas, aumentar los rendimientos de los procesos de tratamiento del RU, EELL y afino del bioestabilizado, así como asegurar una eficiente gestión de las instalaciones  garantizando el máximo aprovechamiento de los equipos existentes y los de nueva incorporación.

Para cumplir con lo objetivos marcados, el plan de modernización de la Mancomunidad de Servicios La Vega incluye la incorporación de nuevos equipos tecnológicos de alta gama para sustituir a aquellos que han quedado obsoletos, así como la reparación o acondicionamiento de aquellos que deben adaptarse al nuevo sistema de tratamiento. Entre los que se incluyen en el primer grupo se encuentran:

• Trómmel para la separación de fracción MOR de 24 metros de largo. 
• El sistema de rechazo compuesto  por dos estaciones  compactadoras. 
• Alimentador de línea de afino. 
• Conjunto formado por un puente grúa con pulpo, dejando el actual como sistema redundante. 
• Prensa que garantice el prensado de subproductos en función de las nuevas necesidades de  producción. 
• Tres separadores ópticos  para  el recirculado  de  envases en la línea de  rodantes, permitiendo un incremento en la recuperación final de materiales. 
• Nuevo sistema de aire comprimido para dar la capacidad necesaria de aire a la totalidad de los  separadores ópticos y tener redundancia en este sistema. 
• Nuevo sistema automático de rechazo de la planta de afino del bioestabilizado. 

A esto, hay que sumar los trabajos de acondicionamiento y revisión de equipos para asegurar su óptimo trabajo en el nuevo proceso automatizado de tratamiento. Se incluyen en este punto:

• Los equipos de recuperación de metales: Comprobación de su capacidad  de captación de metales, estado de la  banda de caucho, cuadros eléctricos y pintura 
• Cadena de separación óptica: Ajustes  del software de identificación de materiales, verificación de los sistemas de aire comprimido, autolimpieza y otros elementos mecánicos. 
• Separador balístico: Comprobación del conjunto cigüeñales-pádeles-cribas  y el sistema eléctrico.
• Trómmel de voluminoso: Comprobación de la criba, ruedas y sistemas de rotación, estado de la carcasa y pintura. 
• Abridor de bolsas: revisión del estado de rodamientos, motor eléctrico, sistemas neumáticos, rotor, cuchillas y cuadro eléctrico. 
• Captación neumática: Revisión del estado de rodamientos, motor eléctrico, sistemas neumáticos y mangas del filtro. 

De esta forma, la modernización de equipos e infraestructura en la planta va a cambiar el proceso de tratamiento de residuos domésticos que entran en el Complejo Medioambiental La Vega (fracción resto y envases ligeros, brick y latas). Así, una vez terminada los trabajos que se están desarrollando, el tratamiento del RU se iniciará con el depositado del residuo mediante el  nuevo  pulpo  sobre  el alimentador  de  cabecera.  En este punto se retirarán los elementos  voluminosos  y  problemáticos depositándolos sobre un contenedor. A continuación el flujo pasará por el nuevo trómmel para la obtención de las fracciones MOR y valorizables con destino, esta última, al separador balístico. Para poder realizar esta separación se dotará a este trómmel de cribas con luz de 60 y 80 Mm. (para MOR) y 150 x 200 Mm. (para valorizables). Una vez obtenida la MOR, y antes de ser enviada al tratamiento biológico, se recuperará la fracción férrica mediante un separador de férricos. El flujo de rebose de este trómmel se dirigirá al trómmel de voluminosos, donde se obtendrán los flujos menor de 250 x 350 Mm. y mayor de 250 x 350 Mm. 

El flujo comprendido entre 150 x 200 y  250 x 350 Mm. pasará al proceso de selección para recuperación de subproductos, previo paso por el abridor de bolsas, garantizando de esta manera la apertura de las bolsas, y permitiendo la posterior recuperación de subproductos. 

El rebose del trómmel de voluminosos, tras el paso por la cabina de selección manual de voluminosos, se considerará rechazo de planta. El inicio de la recuperación de subproductos de forma  automática  se  inicia  gracias  a  la  separación densimétrica, mediante separador balístico y la captación neumática, donde se obtendrán las fracciones: cribado, rodante y plana.

Los cribados de los dos separadores balísticos (< 50 mm), mediante un transportador por banda, se unirán y se llevarán a la línea de rechazo, tal y como actualmente se está realizando esta operación. El flujo rodante, recogido del separador balístico mediante un transportador por banda, pasará al sistema automático de recuperación. Mientras que el flujo ligero/plano se recogerá sobre un transportador, que tras pasar por la captación neumática se llevará al colector de rechazos.  

El  flujo de rodantes llegará al sistema automático de recuperación  formado por el actual separador de férricos y la nueva disposición de separadores  ópticos, donde se  han incluido dos nuevas unidades por equipos de mayor capacidad de tratamiento y se han modificado interconexiones. Además se incorporará un óptico de recirculado  para  recuperar  los  envases no detectados por fallos de los propios equipos.  

El sistema de selección óptica trabajará de manera que separa el flujo de envases del resto. Esta operación la realiza un primer separador óptico. Los envases llegarán a un segundo equipo donde se obtiene el PET, decantando el resto del flujo sobre un tercer óptico para la obtención del brick. Lo decantado por este último caerá  sobre  un  cuarto  óptico  que  permite  separar  el  PEAD  del resto.  Esta  fracción  resto,  se  dará  como  rechazo en el caso del RU y como plástico mezcla en el caso del EELL. 

El flujo no soplado del primer separador óptico, llegará al nuevo separador óptico de recirculado donde se realizará la recuperación de envases no detectados por el primer óptico. Para finalizar, el flujo no soplado de  este quinto equipo se conducirá al separador de inducción para la obtención de aluminio. Los materiales finales no seleccionados serán considerados como rechazo. La finalización en la selección del flujo aspirado: film y papel/cartón, se realizará en la actual cabina voluminosos, donde se realizará la recuperación del cartón sobre el flujo mayor de 350 Mm. Cabe destacar que al colector de rechazo le llegarán los flujos: >350 mm, el rechazo de la línea de selección automática y el rechazo de la selección densimétrica. 

Todo ello deja a las claras que tanto la incorporación de nuevos equipos como el acondicionamiento de los existentes, permite a la Mancomunidad de Servicios La Vega implementar un nuevo sistema de tratamiento de residuos domésticos que convertirá al Complejo Medioambiental en el centro de referencia de reciclaje de Andalucía. 


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