La Amazonía peruana contará con nuevos baños ecológicos gracias a Fundación Aquae y UNICEF

En estas comunidades se suele defecar al aire libre y las aguas residuales se vierten a los ríos y al suelo, favoreciendo enfermedades como la diarrea


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El proyecto ‘Agua para la Amazonía Peruana’, puesto en marcha por Fundación Aquae y UNICEF España en 2014, ha beneficiado directamente a casi 7.000 habitantes de esta región del mundo hasta octubre de 2019 gracias a la construcción de 421 baños ecológicos, a los que se sumarán otros 60 a finales de este año.

El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento de Perú ha iniciado el proceso para incorporar en la actualización de su normativa de saneamiento rural el modelo de trabajo integral para favorecer el acceso a agua y saneamiento que Fundación Aquae y UNICEF España desarrollan en diferentes comunidades de la Amazonía peruana.

En marzo de 2014, Fundación Aquae y UNICEF España pusieron en marcha el proyecto ‘Agua para la Amazonía Peruana’ en las regiones amazónicas de Loreto y Ucayali con un claro objetivo: conseguir que su población contara con servicios de agua y saneamiento dignos. La actualización de la normativa llega tras comprobar que las infraestructuras puestas en marcha están impactando muy positivamente en la calidad de vida de su población al erradicar la defecación al aire libre.

Los sistemas de saneamiento implementados a través del proyecto están pensados para ser usados por las familias en poblaciones rurales y consisten en baños ecológicos secos. Estos incluyen un lavadero de manos y un doble depósito que permite transformar los desechos en compost utilizable para el cultivo. Muchos de estos baños se construyen a una altura mínima aproximada de un metro para asegurar su resistencia durante la época de lluvias y de crecida de los ríos, ya que en muchas de estas zonas llueve durante nueve meses al año.

Se eligieron las regiones amazónicas Loreto y Ucayali por su alto porcentaje de población rural y su limitado acceso a soluciones de saneamiento adecuadas al contexto rural, remoto e inundable. Además, en estas áreas de la Amazonía peruana vive un gran número de población indígena que, además de sufrir pobreza, falta de servicios e inseguridad alimentaria, tiene que enfrentarse a barreras culturales que hacen más difícil la provisión de servicios de calidad.

La defecación al aire libre es muy frecuente en estas comunidades y las aguas residuales se vierten a los ríos y al suelo, favoreciendo la generación de focos de infección. La población local consume agua de estos ríos altamente contaminados, lo cual afecta a su calidad de vida y a su salud, manifestándose en forma de diarrea y parasitosis, que afectan mayoritariamente a los niños y niñas.

«El trabajo de Fundación Aquae y UNICEF, en coordinación con COOPI Cooperazione Internazionale, socio encargado de desarrollar la iniciativa, está sirviendo como ejemplo de buenas prácticas para replicar el modelo de intervención en el resto de las comunidades de la Amazonía peruana a través de políticas públicas y, siempre que así se considere pertinente, con nuestra asesoría técnica», explica Mariola Urrea, presidenta del Consejo de Estrategia de Fundación Aquae.

 

No defecar al aire libre mejora la salud

Una de las primeras consecuencias de contar con sistemas de agua y saneamiento seguros es la erradicación de la defecación al aire libre. No defecar al aire libre evita un entorno insalubre pues no solo no se contamina el ambiente, sino que se preservan las fuentes de agua y los acuíferos. Esto reduce drásticamente las enfermedades diarreicas, que actualmente son una de las tres primeras causas de mortalidad infantil en niños menores de cinco años.

«Además de colaborar con el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento de Perú, creemos que sería muy útil incluir dentro de este plan de trabajo a los Ministerios de Salud y Educación para promocionar las prácticas de higiene en centros de salud y escuelas.  No podemos olvidar que lavarse las manos con agua y jabón es una de las maneras más efectivas y baratas de prevenir enfermedades diarreicas e infecciones respiratorias agudas, que cada año causan la muerte de 3,5 millones de niños y niñas», destaca Urrea.

A través de los líderes de las diferentes comunidades, la población local participa en el diseño, gestión y mantenimiento de estas instalaciones. El proceso de trabajo es conjunto. UNICEF, gracias al apoyo de Fundación Aquae, diseña las soluciones que mejor se adaptan a cada contexto rural junto con las autoridades regionales y locales y las comunidades. Posteriormente, estas se prueban en el terreno, se ajustan en caso de ser necesario y finalmente se aprueban entre todos.

Otro de los elementos clave es la formación que se imparte a los líderes comunitarios y a las autoridades de la zona (funcionarios dependientes del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento de Perú), a quienes se les facilita asistencia técnica en temas relacionados con el agua. También se ofrece formación a la población local, con la que se trabaja para favorecer y mejorar sus hábitos de higiene. 

RRSS


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