La Generalitat de Cataluña presenta el Plan integral de gestión del agua dulce del delta del Ebro

Tratará de mejorar el estado ambiental y la capacidad productiva de la zona


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La riqueza del delta del Ebro está estrechamente vinculada al agua dulce. Una buena gestión de este elemento mejora los estados ambientales y, de manera directa, las capacidades productivas. Este es el objetivo que persigue el Plan integral de gestión del agua dulce del delta del Ebro que han presentado esta mañana el vicepresidente del Gobierno y consejero de Economía y Hacienda, Pedro Aragonés, y la consejera de Agricultura, Teresa Jordà: la mejora ambiental y productiva de balsas y bahías para incrementar las capacidades de pesca, acuicultura y caza, además de preservar la biodiversidad y los ecosistemas deltaicos.

El plan presentado nace a petición del sector primario, pero también del Parque Natural del Delta, y busca promover un marco en el que los diferentes sectores se coordinen y trabajen unidos desde el territorio haciendo propuestas consensuadas y eficaces en relación con la gestión del agua dulce.

En este sentido, el Plan quiere convertirse en una tabla de gestión que, reconociendo el papel de las comunidades de regantes como tenedoras de la concesión del agua y de su obligación primera de asegurar el cultivo del arroz, sea capaz decidir y priorizar flujos de agua sobrantes o de salida de los campos de arroz. Así, aparte de estar representadas las dos comunidades de regantes, se plantea también la representación de los sectores productivos (agrícola, pesca, lagunas, acuicultores y cazadores), el Parque Natural, el Departamento de Agricultura, el Instituto para el Desarrollo de las Comarcas del Ebro (ICEDE) y el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto demográfico (MITECO) -Costa de Tarragona.

El vicepresidente del Gobierno y consejero de Economía y Hacienda, Pedro Aragonés, ha señalado que "el Plan tiene la virtud de hacer compatible el crecimiento económico y la apuesta clara por la mejora de las condiciones medioambientales del país" y que forma parte de los proyectos incluidos en el Plan para la reactivación económica y la protección social elaborado por el Gobierno. En este contexto, destacó que confluyen dos de los ejes que el Gobierno ha marcado como prioritarios para la reactivación económica: el impulso de de la economía para la vida y la culminación de la transición ecológica. "Cuando hablamos de economía para la vida, nos referimos a la transformación del sector agroalimentario, una apuesta por la competitividad, la sostenibilidad, la calidad y la proximidad, que contribuye a la cohesión y el reequilibrio territoriales", subrayó.

Aragonés también ha puesto de manifiesto que la transición ecológica pasa por "una gestión eficiente de los recursos, comprometida de forma inequívoca a hacer frente al cambio climático". A su juicio, "cualquier sector económico con vocación de futuro debe tener en cuenta la variable medioambiental y debe comprometerse con el territorio y con el reto global de Planeta que tenemos". En este sentido, calificó de "absolutamente insuficiente" la propuesta económica del Gobierno del Estado para proteger el Delta. Según el vicepresidente, "debemos preservar la morfología actual del Delta y no aceptar la regresión como un proceso natural. No podemos ceder más metros en el mar, sino retroceder la línea de la costa ". Y ha instado al Ministerio a ser "mucho más ambicioso y no echarse atrás de los proyectos que se habían planteado anteriormente". Por su parte, "el Gobierno de Cataluña estará junto a la gente del Delta y hará suyas las propuestas que salgan de la mesa de consenso", afirmó.

Teresa Jordà, por su parte, ha asegurado que el Plan "en ningún momento quiere sacar soberanía a las comunidades de regantes, pero sí tener mayor capacidad de generar excedentes y gestionarlos. Es un tema de diferentes calidades de agua, de riego o de desagüe, de diferentes necesidades según la época del año y de generar soluciones a problemas. Por lo tanto, hay que teniendo presente que el objetivo primario de esta agua es la producción de arroz, y es necesario que los diferentes sectores se coordinen para gestionar excedentes y uso secundario del agua ".

 

Un nuevo formato de bombas de agua y sistemas de desagüe más sostenible y adaptable

El otro gran eje de Plan es la construcción de infraestructuras de riego y desagüe necesarias para asegurar la máxima productividad de los ecosistemas y de las actividades productivas, es decir, para crear riqueza. Se trabaja en el diseño y la realización de conexiones hidráulicas, estaciones de bombeo, sistemas de control, aislamientos de zonas, etc.

Estas infraestructuras deben ser adaptables, con capacidad de tener diferentes funciones que permitan su adaptación a diferentes momentos y circunstancias. Para una buena gestión del agua dulce, es necesario que el sistema sea flexible y permita opciones.

El Plan promueve el diseño de un nuevo planteamiento de estaciones de bombeo más eficientes, sostenibles y versátiles, con capacidad para adaptarse al día a día y en episodios de grandes necesidades de evacuación de agua.

En este ámbito, se quiere avanzar en soluciones de sostenibilidad energética, tanto en la incorporación de sistemas de bombeo de menor consumo energético como en el mayor control de los flujos de agua y en la instalación de energías sostenibles.

Al mismo tiempo, se quieren adoptar soluciones adaptadas al cambio climático y la subida del nivel del mar, para que las soluciones propuestas sean duraderas durante los próximos 30 años.

Hay que tener en cuenta que "en los últimos 10 años, las comunidades de regantes del delta del Ebro han tenido que incrementar muchísimo los volúmenes de agua que tenían que bombear desde los arrozales en el mar. Actualmente, este bombeo es del 90% y en pocos años llegará al 100%. Además, la progresiva subida del mar obligará a crear estructuras de protección y estar preparados para fenómenos de lluvias intensas. Todos estos aspectos hay que ya formen parte del diseño para que el diseño mismo no quede obsoleto en pocos años ", ha destacado la consejera Jordán.

Asimismo, el Plan también busca mejorar la gestión hidráulica en términos de control y eficiencia de la red de riego; construir conexiones de la red de riego con espacios naturales; zonificar el delta del Ebro y crear espacios diferenciados que ofrezcan la posibilidad de asumir actividades diversas simultáneamente; reforzar la morfología actual de las lagunas del delta y potenciar la biodiversidad, y mejorar las capacidades ecológicas y productivas de las bahías.


La Mesa del Penal como punto de partida

Esta iniciativa no parte de cero, sino que cuenta con la experiencia previa de la Mesa del Penal, un ente que se constituyó para hacer el seguimiento de la entrada en funcionamiento, durante el año 2019, de unas bombas en el canal de lo Penal, que une la baja del canal Viejo con el río. En este órgano están representados, además de la Comunidad de Regantes Izquierda y el Departamento de Agricultura, cazadores, musclaires, pescadores y el Parque Natural. Se mantienen 4 reuniones durante el año, y las decisiones sobre la entrada o no de agua dulce en la balsa se toman siempre por consenso. Esta Mesa ha sido el embrión de este nuevo Plan, mucho más ambición y con un ámbito de actuación en todo el delta del Ebro.

Finalmente, hay que recordar que el Plan del agua dulce presentado está incluido entre los 10 proyectos que ha aprobado el Departamento para avanzar hacia un cambio de modelo del sector incluidos dentro del Plan de reactivación económica y protección social en el ámbito de la Coreco. Precisamente, en el ámbito de la cohesión territorial, donde se contemplan aquellas acciones que se planifiquen y desarrollen para aumentar la resiliencia del territorio ante la situación actual (crisis climática, crisis social y económica derivada de la Covid-19).

RRSS


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