Premios Latinoamérica Verde, un reconocimiento para proyectos que promueven salir de la insostenibilidad


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Circa, abril 2014. El IPCC –Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, por sus siglas en ingles- publicó el reporte AR5 cuya principal conclusión es que el cambio climático es – sobretodo- de origen antropocéntrico: “Es sumamente probable que la influencia humana haya sido la causa dominante del calentamiento observado desde mediados del siglo XX.”

Circa, junio 2015. En el el taller internacional “Desinvierte en fósiles, invierte en negocios verdes” [1], se concluyó que la solución a la crisis ambiental del planeta pasa por invertir en una economía más socio-ambientalmente responsable y (nuevamente) antropocéntrica.

 

Hablemos de inversiones cuya intención es generar retornos financieros con beneficios sociales y ambientales medibles. Analicemos la eficiencia de inversiones que generen un desarrollo equitativo y sostenible. Poniendo a la gente y al planeta primero. Un estudio a 5000 corporaciones internacionales concluyó que aquellas empresas enfocadas en resultados sociales, ambientales y de gobernanza (ESG por sus siglas en inglés) tuvieron mejores desempeños financieros que aquellas despreocupadas por esos resultados. En los dos últimos años los ROE de las primeras fueron 22.87% y 11.71% superiores a las empresas que no consideraron sus resultados de ESG. Otro estudio demostró que las empresas que incorporan el manejo del cambio climático dentro de sus cadenas de valor entregaron un 21% más dividendos a sus accionistas.

 

Si queda comprobado que la responsabilidad socio-ambiental y la rentabilidad financiera no son incompatibles sino complementarias, entonces ¿cuál es el problema?. Si el problema ambiental y su solución tienen la misma base antropocéntrica, entonces ¿por qué la gente no hace nada por resolver la crisis ambiental planetaria generada por las personas?

 

Una aproximación hipotética es la paradoja de la información [2]. La cantidad de problemas por resolver, acciones por tomar, caminos que transitar, genera una parálisis de gestión. ¿Por dónde empezar? ¿Cómo empezar? ¿Cómo mitigar el cambio climático -por ejemplo-? ¿Cómo resolver la deforestación o la acidificación de los océanos? ¿Cómo resolver el déficit de biocapacidad del Planeta sin desmejorar el nivel de vida de las sociedades? ¿Cuánto cuesta implantar la responsabilidad socio-ambiental en la gestión de empresas y gobiernos? ¿Es una cuestión de políticas de Estado, prácticas empresariales, ejercicios del tercer sector, decisiones individuales o una combinación de todas ellas?

 

Que la sociedad -tal y como está- es insostenible es una certeza. Pero también es una certidumbre que existen agentes de cambio en el mundo trabajando por las personas y el planeta. ¿Quiénes son? ¿Qué están haciendo? ¿Dónde están? ¿Sus modelos son factibles de replicar? Esas cuatro preguntas aspiran responder los PREMIOS LATINOAMÉRICA VERDE.

 

“Un componente clave de la responsabilidad ambiental es la difusión de las mejores prácticas personales, corporativas e institucionales...” ha dicho Gustavo Manrique, presidente de Soluciones Ambientales Totales -SAMBITO-, miembro del board de la universidad EARTH de Costa Rica y responsable de crear y promover los PREMIOS LATINOAMÉRICA VERDE.

 

Los PREMIOS LATINOAMÉRICA VERDE alientan la participación de gobiernos, organizaciones, empresas, microempresas, comunidades, individuos, y evalúa casos en desarrollo dentro de seis categorías: agua; biodiversidad y bosques; desarrollo humano, inclusión social & educación; residuos; emisiones; y energía.

 

Los PREMIOS LATINOAMÉRICA VERDE reconocen a los mejores 500 casos de responsabilidad socio-ambiental de América Latina. Y en esta edición 2015, España participa como país invitado.

 

Las inscripciones ya están disponibles, puedes inscribirte en: http://www.premioslatinoamericaverde.com/ gratuitas. Los ganadores se conocerán en una gala que se realizará en Guayaquil -Ecuador- el próximo mes de septiembre.

 

[1] http://www.mercadosdemedioambiente.com/actualidad/la-solucion-economica-a-la-crisis-climatica-pasa-por-la-apuesta-por-una-economia-mas-verde-baja-en-carbono-basada-en- procesos-renovables-y-capaz-de-poner-en-el-centro-a-las-personas/

[2] Mientras más se sabe de algo menos se sabe qué hacer para resolverlo.



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