La juventud europea reclama una Ley de Economía Circular más ambiciosa y centrada en el uso eficiente de los recursos
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La comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall, se reunió el 31 de agosto con 16 jóvenes que han participado en el Youth Check de la Comisión Europea sobre la futura Ley de Economía Circular (Circular Economy Act, CEA).
El encuentro forma parte del proceso participativo puesto en marcha este año por la Comisión para incorporar la visión de la juventud en la elaboración de una de las principales iniciativas europeas en materia de economía circular.
La reunión dio continuidad al primer intercambio mantenido entre Roswall y representantes juveniles durante la conferencia anual de la Plataforma Europea de Partes Interesadas en la Economía Circular (ECESP), celebrada en abril. Desde entonces, un grupo de jóvenes ha trabajado en la elaboración de un Documento de Posición de la Juventud, en el que recoge sus principales propuestas para la futura legislación.
Durante el encuentro, los participantes presentaron sus recomendaciones y debatieron con la comisaria sobre los principales retos y oportunidades de la transición circular en Europa.
Entre sus propuestas, reclamaron una Ley de Economía Circular que trascienda la gestión de residuos y priorice un uso más eficiente de los recursos. También defendieron medidas para facilitar la reparación y reutilización de los productos, garantizar la disponibilidad de materiales secundarios seguros y de alta calidad, asegurar que la transición sea asequible y justa, impulsar la formación en competencias vinculadas a la circularidad y mantener una participación activa de la juventud durante todo el proceso de implementación de la norma.
El encuentro permitió asimismo a la comisaria responder a las recomendaciones planteadas, analizar la contribución del Youth Check al proceso legislativo y reiterar el compromiso de la Comisión con una participación efectiva de los jóvenes en el diseño de las políticas europeas.
"Los jóvenes no son solo partes interesadas en la transición circular de Europa; son socios esenciales para darle forma. Necesitamos que los jóvenes expresen sus ideas y formen parte del cambio que hará realidad la economía circular de Europa." Jessika Roswall, comisaria de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva.
Por su parte, los representantes de Generation Climate Europe y Academics for a Circular Economy valoraron positivamente la oportunidad de trasladar directamente sus propuestas a la Comisión Europea y destacaron que la futura Ley de Economía Circular definirá el marco de un futuro cuyos efectos recaerán especialmente sobre las generaciones más jóvenes.
"La Ley establecerá el marco para un futuro cuyos efectos nosotros, como jóvenes, experimentaremos, y estamos preparados para seguir contribuyendo a él con nuestras ideas." Representantes de Generation Climate Europe y Academics for a Circular Economy.
La futura Ley de Economía Circular
La Ley de Economía Circular, cuya adopción está prevista antes de que finalice 2026, pretende acelerar la transición hacia un modelo económico más circular, reforzando al mismo tiempo la seguridad económica, la resiliencia, la competitividad y la descarbonización de la Unión Europea.
Entre sus objetivos figura mejorar la viabilidad económica de la circularidad mediante la facilitación del movimiento transfronterizo de productos reciclados, materiales y residuos dentro del mercado europeo, incrementar la disponibilidad de materiales reciclados de alta calidad y estimular su demanda.
El Documento de Posición de la Juventud ha sido coordinado por las organizaciones Academics for a Circular Economy (ACE) y Generation Climate Europe (GCE).
Por su parte, el Youth Check sobre la futura Ley de Economía Circular ha combinado una consulta en línea dirigida a jóvenes de entre 15 y 29 años, una sesión específica durante la conferencia anual de la ECESP y diversos intercambios con organizaciones juveniles. Las aportaciones obtenidas también servirán para alimentar la Evaluación de Impacto que la Comisión Europea prepara para esta futura legislación, conforme a sus directrices de mejora regulatoria.

