Europa apuesta por el biometano para acabar con la dependencia energética de Rusia



26/05/2022
Archivado en: Energía , Nº 237 Marzo/Abril 2022

Por Judit Alonso, RETEMA.


 

La invasión rusa en Ucrania ha tambaleado los cimientos de la democracia en Europa. Sus consecuencias, que han causado miles de muertos y millones de desplazados, ha puesto de relieve la dependencia energética con el gigante ruso que ya ha cortado el suministro a varios países europeos. Para romper con dicha dependencia, la Comisión Europea lanzó en marzo el plan REPowerEU que pretende acelerar el desarrollo de la industria del biometano en Europa. 

 

"En las últimas semanas hemos sido testigos de una convulsión energética sin precedentes. En cuestión de días, la invasión de Ucrania liderada por el presidente ruso, Vladimir Putin, removía al mundo entero y hacía plantearse a Europa, no solo la sostenibilidad a largo plazo de su modelo energético, sino también su capacidad de reacción ante un eventual corte de suministro gasístico por parte de Rusia”, explica Joan Batalla, Director General de la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental (FUNSEAM) y Presidente de Sedigas.

Se trata de un hecho que ya se ha producido en Polonia y Bulgaria y que podría extenderse a otros países europeos. “Rusia proporciona alrededor de un 85% de nuestras importaciones de gas. El conflicto en Ucrania y el apoyo de la Unión Europea a este país generó gran incerteza respecto al suministro energético ruso y su uso como elemento de presión. Eso contribuyó a elevar considerablemente los precios del gas, lo cual no es una situación sostenible ni segura para la Unión Europea y sus ciudadanos a largo plazo”, agrega Ángela Sainz, portavoz de la European Biogas Association (EBA).

Ante este escenario de incertidumbre e incremento de precios, “la reacción de la Comisión Europea no se hizo esperar y rápidamente puso en marcha el plan REPower Europe, una batería de propuestas y medidas cuyo objetivo es independizar a la región de los combustibles fósiles de Rusia antes del 2030 y que pone de manifiesto el potencial de nuestro país a la hora de contribuir y garantizar la seguridad energética, tanto nacional como europea”, asegura Batalla.

El desarrollo del biometano contribuirá a alcanzar la necesaria transición energética para reducir las emisiones de los combustibles fósiles que contribuyen al calentamiento global.

“El objetivo del REPowerEU de producir 35 bcm (miles de millones de metros cúbicos/año, por sus siglas en inglés) de biometano en 2030, diez veces el nivel de producción actual, supone un gran reto. Representa un volumen parecido al consumo de gas natural de los Países Bajos y casi el 10% del consumo total de la UE”, aclara Antonio Illescas Martínez, Gerente de Negocio Gases Renovables de Enagás.

“Los 35 bcm corresponden a una producción de 369 TWh/año en 2030, cuando en 2020 la producción de biometano en Europa fue de 32 TWh y total de biogás de 191 TWh. Diversos estudios realizados entre 2016 y 2021 indican que para 2030 sería posible alcanzar entre 335 y 467 TWh/año, y más de 1.100 TWh/año en 2050, teniendo en cuenta tanto biometano de biogás, a partir de residuos orgánicos biodegradables, como de syngas a partir de residuos lignocelulósicos forestales y agrícolas”, detalla Xavier Flotats, Profesor Emérito de Ingeniería Ambiental de la Universidad Politécnica de Cataluña- UPC BarcelonaTECH.

"El objetivo del REPowerEU de producir en Europa 35 bcm de biometano en 2030, diez veces el nivel de producción actual, supone un gran reto", indica Antonio Illescas, Gerente de Negocio Gases Renovables de Enagás.

 

Un impulso a la transición energética

El desarrollo del biometano contribuirá a alcanzar la necesaria transición energética para reducir las emisiones de los combustibles fósiles que contribuyen al calentamiento global. “Estamos embarcados en una transición energética para alcanzar la neutralidad climática y las propuestas deben ser coherentes también con esa estrategia, porque si no tomamos medidas drásticas para contrarrestar los efectos del cambio climático ahora, llegaremos tarde”, recuerda Sainz apuntando al rol vital que puede desarrollar este gas. “El biometano es un gas renovable que llevamos décadas produciendo en Europa cuyo potencial podría cubrir el 2030 el 20% de las importaciones de gas ruso”, recalca.

"El biometano es un gas renovable que llevamos décadas produciendo en Europa cuyo potencial podría cubrir el 2030 el 20% de las importaciones de gas ruso", destaca Ángela Sainz, portavoz de la European Biogas Association (EBA).

En este sentido, “la iniciativa comunitaria prevé la promoción de los gases renovables inyectados en red como paso a la descarbonización del sector y a la reducción de nuestra dependencia energética a partir de soluciones circulares que nos permiten aprovechar los recursos autóctonos”, apunta Batalla.

Además de apoyar la descarbonización, el biometano puede contribuir a otros pilares fundamentales de la transición energética: la seguridad energética y la asequibilidad de la energía. “La necesidad de reducir las importaciones de gas ruso y la competencia global para el suministro de Gas Natural Licuado (GNL), induce un replanteamiento de la competitividad del biometano”, considera Illescas recordando el elevado coste histórico del biometano respecto el gas natural. No obstante, “en el contexto actual de precios elevados en el mercado mayorista de gas natural, el coste de producción del biometano es competitivo. Además, resalta la importancia de la reducida volatilidad de sus costes de producción, en contraposición con la dinámica cíclica de otras alternativas”.   

En el mismo sentido se manifiesta el profesor universitario: “La escalada de precios del gas natural está situando estos por encima de los costes medios de producción del biometano y, por tanto, los ahorros asociados tienen que permitir un empuje a esta industria”, considera. “Llegar a la independencia energética obligará a reducir la demanda de gas natural, electrificando parte de esta demanda y adoptando medidas de mejora de la eficiencia energética”, agrega.

"Además de apoyar la descarbonización, el biometano puede contribuir a otros pilares fundamentales de la transición energética: la seguridad energética y la asequibilidad de la energía", destaca Xavier Flotats, Profesor Emérito de Ingeniería Ambiental de la UPC.

 

Potencial nacional pendiente de desarrollar

Según datos de EBA, a finales de 2020, en toda Europa se contabilizaban cerca de 19.000 plantas de biogás y 900 de biometano. “Hasta hace unos años, Alemania lideró el sector del biogás y el biometano, y sigue teniendo un peso importante. Sin embargo, hay otros países que están creciendo más rápido, especialmente en el caso del biometano. Francia lidera ese crecimiento, junto con Italia o los países nórdicos”, detalla la portavoz de la organización europea que contabilizaba 210 plantas de biogás y 5 plantas de biometano en España a finales del pasado año.

Para el director de FUNSEAM se trata de “una cifra lejana si se la compara con las instalaciones de biometano operativas en Europa”. “Frente a las 306 plantas de biometano en Francia, con una producción de 4 TWh/año, en España tenemos en operación 5 instalaciones, con una producción de 162 GWh/año, con una previsión de 12 plantas en operación a finales de 2022 y 64 a finales de 2024, con una generación de 2,1 TWh/año”.

“En los dos últimos años en Francia se han puesto en funcionamiento más de 200 nuevas instalaciones de biometano”, complementa Batalla recalcando la apuesta que han llevado a cabo tanto el país galo como Alemania y Dinamarca por políticas ambiciosas de fomento del gas renovable.

Por este motivo, Flotats apunta a la falta de ambición, impulso y planificación por parte de los organismos gubernamentales como causas del retraso de España respecto otros países europeos. En este sentido, Sainz apunta el papel clave que juega el desarrollo de un marco legislativo claro. “El uso de mecanismos de incentivación en etapas tempranas ha favorecido en muchos casos considerablemente el desarrollo del sector”, asegura.

A pesar de ello, la portavoz de la organización europea recuerda el potencial de España, por detrás de Alemania y Francia. “Somos uno de los tres países de la Unión Europea con mayor potencial técnico, con una capacidad de producción superior a los 130 TWh”.

Para Flotats, “el desafío más importante para producir biometano es producir biogás y syngas, susceptibles los dos tipos de gases de transformarse a biometano o metano sintético”. Asimismo, el profesor universitario apunta a la necesidad de cambios estructurales en hábitos y sistemas productivos en muchos sectores de actividad y no solamente a la industria.

En el último caso, el desarrollo de proyectos vinculados a este sector forma parte de la estrategia de descarbonización de Enagás. “La compañía tiene actualmente un proyecto de generación de biometano (UNUE) en operación en España, concretamente en Burgos, junto a su socio Suma Capital. Las compañías pusieron en operación la primera instalación industrial privada de biometano con conexión a la red gasista española resultado de una iniciativa privada, detalla Illescas.

Vista de la planta de producción de biometano del proyecto UNUE en Villalonquéjar, Burgos. Enagás y Suma Capital han puesto en marcha la primera instalación industrial de producción de biometano con conexión a la red gasista española resultado de una iniciativa privada.

 

Este proyecto de generación de biometano produce e inyecta entre 18-20 GWh al año, cifra que equivaldría al consumo anual de más de 2.700 viviendas de Burgos y que supondría una reducción de emisiones de, aproximadamente, 30.000 toneladas equivalentes de CO2.

“El proceso de producción de este gas renovable se lleva a cabo en una planta de biogás en el polígono de Villalonquéjar, en Burgos, y la empresa Biogasnalia, originaria de la provincia, es la encargada del mismo. Por su parte, AGF Ingeniería de Procesos, ingeniería especializada en gases renovables, se encarga del diseño y la ejecución de upgrading en la instalación y es responsable de su operación”, detalla Illescas.

No obstante, este no es el único proyecto de la compañía. “Enagás Renovable, está inmersa actualmente en el desarrollo de alrededor de 20 proyectos de plantas de generación de biometano, junto a más de 20 socios, con el objetivo de producir e inyectar al sistema gasista cerca de 1 TWh/año de esta energía limpia, en el corto plazo (2025)”, avanza el Gerente de Negocio Gases Renovables de Enagás. “A medio plazo (2027-2028), se espera poder generar e inyectar a la red entre 1 y 1,5 TWh/año adicionales, a través de numerosas oportunidades también en desarrollo en toda la geografía nacional”, agrega.

Todo ello forma parte de la estrategia de descarbonización de la compañía que impulsa 55 proyectos de gases renovables en toda España, de los cuales 34 son proyectos de hidrógeno verde y 21 de biometano, junto a más de 60 socios.

 

Una cuestión de políticas y fondos

La nueva propuesta europea puede ayudar a propulsar los incipientes pasos que se han dado a nivel nacional. “España podría ser uno de los países claves para garantizar la seguridad energética en Europa mediante el suministro de gas renovable. La Hoja de Ruta del Biogás debería establecer un marco normativo que permitiera aprovechar plenamente ese inmenso potencial y que tuviera en cuenta las propuestas de la Comisión Europea en su reciente comunicación REPowerEU”, apunta Harmen Dekker, CEO de EBA.

"España podría ser uno de los países claves para garantizar la seguridad energética en Europa mediante el suministro de gas renovable", indica Harmen Dekker, CEO de la European Biogas Association (EBA).

“La Hoja de Ruta del Biogás incluye una gama amplia de medidas necesarias para apoyar el crecimiento del biometano, como la creación de un sistema de garantías de origen (GoO) para los gases renovables, acciones para incrementar la disponibilidad de materia prima (por ejemplo, la recogida separada de bioresiduos) y la intención de simplificar los procesos administrativos y eliminar las barreras regulatorias para proyectos de biogás”, explica Illescas.

Aunque la Hoja de Ruta del Biogás es clave para proporcionar un marco legislativo claro que ofrezca seguridad a los inversores y potencie el desarrollo del sector, “el documento presentado no es muy ambicioso y no tiene en cuenta el actual plan europeo (REPowerEU)”, considera Sainz.

Un aspecto con el que coincide Flotats. “Espero que el impulso de la Comisión Europea obligue a un mayor grado de ambición que el expresado en la Hoja de Ruta del Biogás aprobada recientemente”, confía el profesor de la UPC que espera que se incremente con la revisión cada tres años que se ha propuesto.

"Espero que el impulso de la Comisión Europea obligue a un mayor grado de ambición que el expresado en la Hoja de Ruta del Biogás", afirma Xavier Flotats.

Por su parte, Batalla aboga por una visión estratégica que incluya políticas públicas coordinadas y estables a largo plazo y que apueste por el reequilibrio territorial con el desarrollo del ámbito rural. “Vemos el caso francés como claro ejemplo del éxito que podría replicarse en España. Tanto cargos públicos, como expertos han podido certificar cómo el desarrollo de los gases renovables son una forma de fijar población y de favorecer el despliegue de infraestructuras y de tejido industrial en zonas en riesgo de abandono por la falta de oportunidades económicas y laborales para sus habitantes”, asegura. Asimismo, apuesta por impulsar la colaboración público-privada de la mano de los fondos ‘Next Generation’.

En este sentido, “el Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia representa una palanca importante para el despliegue del biometano en España en el medio plazo”, considera Illescas. “El PERTE de Energías Renovables, Hidrógeno Renovable y Almacenamiento establecerá esquemas de ayuda para impulsar las inversiones en la producción de biogás a base de desechos y residuos con la posibilidad de su posterior conversión a biometano, así como ayudas para aumentar su consumo en el sector de la movilidad, en especial, para el transporte pesado”, explica el Gerente de Negocio Gases Renovables de Enagás que en el plan nacional actúa como Gestor Técnico del Sistema (GTS) gasista, para maximizar la capacidad del Sistema Gasista para integrar la inyección de biometano, de manera que éste pueda ser consumido por cualquier usuario final con acceso a la red.  Asimismo, Illescas recuerda que el biometano podrá beneficiarse también de fondos destinados a fomentar la economía circular y la bioenergía sostenible.

"Los fondos europeos pueden ayudar ahora puntualmente, pero lo que va a crear expectativas y movilizar voluntades van a ser precios que aseguren que se cubren los costes de producción, un marco regulatorio estable, planes revisables a medio y largo plazo y un compromiso público en este ámbito a nivel parlamentario, no tan solo de un gobierno”, argumenta Flotats.

 

Residuos en la mira como fuente de energía

La materia prima para la producción del biometano en España proviene principalmente del sector agrícola y ganadero, así como de aguas residuales industriales y municipales. Según un estudio de la empresa Naturgy el tratamiento de todos los lodos de depuradora de las plantas españolas, así como el tratamiento de los residuos de la agricultura y la ganadería y de la industria alimentaria podría producirse suficiente biometano para cubrir el 64% del consumo doméstico en España.

“La transformación de residuos de naturaleza orgánica y subproductos biodegradables, como son los residuos de depuradora, los residuos de aguas residuales urbanas o los residuos ganaderos como los purines o de la industria alimentaria de la mano de las tecnologías de digestión anaerobia, presenta un enorme potencial en nuestro país”, destaca Batalla.

El desarrollo rural, así como el de una agricultura sostenible y la generación de oportunidades económicas y sociales son otros motivos que pueden ayudar apostar por el despligue del biometano en España.

Para desarrollar el mismo, se tienen que llevar a cabo diversas acciones, entre ellas que “los gestores de residuos orgánicos que actualmente disponen de plantas de compostaje adopten el proceso de digestión anaerobia, que los purines se retiren de las naves del ganado a la mayor brevedad para su digestión anaerobia y así evitar emisiones de metano y amoníaco a la atmosfera, que las explotaciones ganaderas colaboren entre ellas para la implantación de plantas de biogás conjuntas, que la separación domiciliaria de residuos orgánicos municipales sea correcta y que se adopte la gasificación térmica de residuos y productores forestales”, enumera Flotats.

En este ámbito, Batalla destaca proyectos “pioneros” como el de Torre Santamaría con la primera granja de vacas con producción de biometano inyectado a la red. Se trata de una iniciativa que ven de reojo otros sectores como el de aceite de orujo de oliva que utiliza una gran parte de sus residuos para generar energía que se usa como fuente de autoconsumo, mientras que la restante se comercializa. Así, mientras en la potencia en las plantas de generación a partir de biomasa del olivar es de 184 MW, la instalada en las plantas de cogeneración, a partir del alpeorujo, es de 243,38 MW.

El desarrollo de los gases renovables son una forma de fijar población y de favorecer el despliegue de infraestructuras y de tejido industrial en zonas en riesgo de despoblación, destaca Joan Batalla, Director General de la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental (FUNSEAM) y Presidente de Sedigas.

Según José Luis Maestro, presidente de la Interprofesional del Aceite de Orujo de Oliva (ORIVA), “por ahora son proyectos, muy avanzados, pero sólo proyectos, no se ha conseguido obtener de forma continua, por lo que el potencial de biometano y SinGas, aún no están claros. Estos proyectos que se están desarrollando en este sentido son de forma individual, cada empresa arriesgando su capital o recibiendo pequeñas subvenciones para el desarrollo”.

En este sentido, el desarrollo rural, así como el de una agricultura sostenible y la generación de oportunidades económicas y sociales son otros motivos que pueden ayudar apostar por el despligue del biometano en España.

 


 

Ley de Residuos, ¿una nueva oportunidad?

Este pasado mes de abril se ha aprobado finalmente la Ley 7/2022 de residuos y suelos  contaminados que pretende impulsar una economía circular  en España, tras un largo período de tramitación. No obstante, “no prioriza entre compostaje o digestión anaerobia de la fracción orgánica de residuos municipales (FORM) y se deja la adopción a criterios técnicos y económicos en cada caso”, apunta Xavier Flotats, Profesor Emérito de Ingeniería Ambiental de la Universidad Politécnica de Cataluña- UPC BarcelonaTECH.

En este sentido, Antonio Illescas Martínez, Gerente de Negocio Gases Renovables de Enagás agrega que la nueva normativa, “fomenta el aprovechamiento del biogás procedente tanto de la digestión anaerobia como del depósito final de Residuos Sólidos Municipales (RSU), ya sea para su uso directo en las propias instalaciones como para su uso en transporte, como materia prima para otros procesos industriales o para su depuración e inyección a la red gasista en forma de biometano”.

“La Ley establece dos medidas principales que afectan directamente al fomento de la producción de biogás: la primera, mediante la introducción de un impuesto al depósito de residuos en vertedero, incineración y co-incineración, y la segunda, mediante la implantación de la separada obligatoria de los biorresiduos”, detalla Illescas. No obstante, para ello, se tendrán que llevar a cabo la búsqueda de tratamientos alternativos que disminuyan el coste de tratamiento de los residuos sólidos urbanos, como podría ser la digestión anaerobia, así como la construcción y adaptación de plantas de tratamiento específicas.

"Con aprobar una ley no es suficiente, hay multitud de pequeñas barreras a superar y se necesita tiempo, experiencia, aprender de los errores y volver a la carga", recalca Xavier Flotats.

Para el último caso, Flotats apuesta por una participación ciudadana que genere una buena separación domiciliaria de la materia orgánica que garantice la calidad de la misma para la producción del gas renovable y destaca la experiencia catalana. Último párrafo, segunda columna: Quitar coma marcada en negrita: A pesar de ello, para Joan Batalla, Director General de la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental (FUNSEAM), la nueva normativa presenta “un marco normativo, donde un factor clave será la implementación de un sistema de certificados y garantías de origen de los gases renovables, que certificarán el volumen de gas y su calidad, y permitirá a los , comercializadores y consumidores diferenciarlos del gas de origen fósil”. “Se trata de un incentivo necesario para facilitar el despegue de numerosos proyectos en nuestro país”, concluye.

A pesar de ello, el profesor universitario reconoce que esta comunidad solo cuenta con 4 plantas de producción de biogás a partir de FORM y 3 a partir de materia orgánica de fracción resto. “Los materiales recogidos selectivamente fueron el 45,9% del total generado, lo cual indica que son necesarios muchos años para desplegar los planes de valorización de residuos y conseguir la implicación ciudadana para la separación de flujos”, admite. Por este motivo, considera que “con aprobar una ley no es suficiente, hay multitud de pequeñas barreras a superar y se necesita tiempo, experiencia, aprender de los errores y volver a la carga”.

A pesar de ello, para Joan Batalla, Director General de la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental (FUNSEAM) y Presidente de Sedigas, la nueva normativa presenta “un marco normativo, donde un factor clave será la implementación de un sistema de certificados y garantías de origen de los gases renovables, que certificarán el volumen de gas y su calidad, y permitirá a los comercializadores y consumidores diferenciarlos del gas de origen fósil”. “Se trata de un incentivo necesario para facilitar el despegue de numerosos proyectos en nuestro país”, concluye.


Puedes descargar el artículo completo en PDF aquí.


3977

RECIBE NOTICIAS COMO ESTA EN TU CORREO