El Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) se prepara para convertirse en una de las mayores transformaciones de la gestión de envases en España. Impulsado por la normativa nacional y el nuevo Reglamento europeo de envases (PPWR), el sistema obligará a rediseñar la recogida de botellas y latas para alcanzar los objetivos europeos de reciclaje y recogida separada.
Aunque el funcionamiento es sencillo para el ciudadano —abonar un depósito al comprar una bebida y recuperarlo al devolver el envase vacío—, su implantación supondrá un profundo cambio para fabricantes, distribución, comercio, hostelería, administraciones, gestores de residuos y consumidores. El reto ya no consiste únicamente en aprobar el sistema, sino en diseñar una infraestructura capaz de responder a la realidad territorial y comercial española.
España afronta uno de los mayores retos de la economía circular
La implantación del SDDR llega después de que España registrara una tasa oficial de recogida separada del 41,3% de las botellas de plástico de un solo uso en 2023, muy por debajo del objetivo del 70% fijado para ese año. El nuevo marco europeo eleva ahora la exigencia hasta el 90% de recogida separada antes de 2029, lo que obligará a desplegar un sistema de ámbito nacional de gran complejidad técnica, logística y organizativa.
La experiencia de países como Alemania, Noruega, Dinamarca o Eslovaquia demuestra que estos sistemas pueden alcanzar tasas de retorno superiores al 90%, aunque los expertos coinciden en que España deberá desarrollar un modelo adaptado a sus particularidades, marcado por la dispersión territorial, el peso del turismo y la importancia del canal HORECA.
Un sistema que va mucho más allá de devolver un envase
El despliegue del SDDR implicará definir cuestiones clave como la gobernanza del sistema, la red de puntos de devolución, la convivencia con el modelo actual de recogida selectiva, la trazabilidad de los envases o la prevención del fraude. También requerirá inversiones en infraestructuras, plataformas digitales y nuevos procesos logísticos para garantizar un funcionamiento eficiente y transparente.
El reportaje completo analiza cómo afronta España esta transformación, qué enseñanzas dejan los sistemas europeos ya implantados y cuáles son los principales retos regulatorios, tecnológicos y operativos que marcarán la implantación del SDDR durante los próximos años, con la visión de expertos de AECOC, RVM Systems, Gómez-Acebo & Pombo y la Comisión Europea.
Cinco cifras para entender el futuro del SDDR
- 41,3% fue la tasa oficial de recogida separada de botellas de plástico en España en 2023.
- 90% es el objetivo europeo de recogida separada para botellas de plástico y latas de bebidas antes de 2029.
- Noviembre de 2026 era la fecha inicialmente prevista para implantar el sistema en España.
- 20.000-35.000 máquinas de devolución y reembolso podría necesitar un SDDR plenamente desplegado.
- Más de 2.000 millones de euros anuales en depósitos podría gestionar el sistema a escala nacional.
Lee el reportaje completo en el Especial Reciclaje 2026
Este artículo resume algunas de las principales claves sobre la futura implantación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno en España. Si quieres profundizar en los retos regulatorios, la experiencia de otros países europeos, las necesidades de infraestructura, el impacto sobre el reciclaje o la opinión de los expertos del sector, consulta el reportaje íntegro publicado en el Especial Reciclaje 2026 de RETEMA.