La producción de biometano en España como vector hacia la descarbonización

Autor/es
Nuria Suárez
Publicado en
27-07-2023

Europa entera avanza hacia un ambicioso escenario de descarbonización donde la búsqueda y promoción de alternativas a los combustibles fósiles ha llegado a ocupar el primer lugar en la agenda de los diversos organismos supranacionales. Mediante ambiciosas herramientas de planificación como el Plan REPowerEU, que tiene por objeto transformar el sistema energético europeo, los distintos países han sido llamados a acelerar en su territorio un despliegue sin precedentes de energías renovables.

Si bien en España la apuesta por un futuro verde se ha venido a concretizar de manera efectiva en los últimos dos años a través de potentes mecanismos como el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) o la Estrategia Española de Economía Circular, el país ha comenzado a modificar su política energética y climática de cara a consolidar su compromiso con la descarbonización, generar nuevas inversiones y facilitar un mercado propicio para el aprovechamiento de oportunidades. Todo ello con un horizonte temporal bien delimitado por el año 2030.

 

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Con esta premisa, la Asociación Española del Gas (SEDIGAS), como representante de las empresas del sector gasista español y promotor de un mix energético que tome en consideración el potencial de desarrollo de gases renovables que tiene el país, ha elaborado el “Estudio de la capacidad de producción de biometano en España” junto a las consultoras PwC y Biovic para poner de manifiesto de una manera rigurosa y científica las grandes oportunidades que presenta el país en esta materia, así como sentar una base de conocimiento sólida para la toma de decisiones y el cumplimiento de los objetivos europeos.

¿Por qué biometano? El completo análisis realizado por la entidad recalca la conveniencia de este gas renovable con características análogas al gas natural por varias razones. Mientras que permite el aprovechamiento de multitud de residuos, solucionando así el problema de su gestión en España, puede ayudar también a paliar el reto demográfico por estar ligado estrechamente con el mundo rural y es capaz de atraer inversión en diversos sectores primarios.

 

La producción de biometano permite el aprovechamiento de multitud de residuos y ayuda también a paliar el reto demográfico por estar ligado estrechamente con el mundo rural, atrayendo inversión en diversos sectores primarios.

 

Aún con esto y a pesar de ser España uno de los tres países de la Unión Europea con mayor potencial para el desarrollo de este gas renovable, SEDIGAS recalca la escasa ambición plasmada en la Hoja de Ruta del Biogás, un instrumento insertado en el PNIEC que, como su nombre indica, pretende actuar a modo de guía esclareciendo retos y oportunidades para la plena desenvoltura de esta fuente energética alternativa. Desde la entidad lamentan la falta de ambición en el documento, cuyas metas distan de los objetivos establecidos por Europa y sitúan al país en clara desventaja respecto al resto de países de la Unión.

Impulsados por este escenario a la baja, desde la Asociación han plasmado en el Estudio tanto el escenario actual como el futuro deseable de la producción de biometano en España, analizando las oportunidades para su despliegue a nivel nacional y desglosando para cada comarca de las 17 Comunidades Autónomas el potencial energético atendiendo a las diferentes tipologías de recursos disponibles. Del documento se desprende como conclusión general que España cuenta con un potencial total accesible de 163 TWh/año de biometano, superando con creces los 10,4 TWh de biogás plasmados en la Hoja de Ruta existente, que se canalizarían a través de 2.326 plantas distribuidas por todo el territorio nacional. Concretamente, estiman que supondría una inversión total de 40.495 millones de euros, un 3,61% del PIB nacional, capaces de generar unos 62.000 empleos entre directos e indirectos asociados a su operación y mantenimiento.

Joan Batalla, presidente de SEDIGAS, explica que “en nuestro estudio identificamos las barreras existentes y señalamos algunas medidas y ámbitos de trabajo en los que deberíamos concentrar los esfuerzos para materializar todo el potencial de producción en España. El listado es extenso, pero si tuviéramos que señalar alguna como prioritaria esa sería la de definir unos objetivos vinculantes más ambiciosos que los planteados por la Hoja de Ruta del biogás. Tenemos una gran oportunidad de ofrecer visibilidad y certidumbre a los promotores e inversores que apuestan por desarrollar esta solución energética a través de la concreción de objetivos en el PNIEC”.

 

"Es imprescindible diseñar un marco efectivo acorde al fin que perseguimos, que no es otro que aprovechar el enorme potencial de producción de biometano reconocido", afirma Joan Batalla, presidente de SEDIGAS.

 

Precisamente, atendiendo a la necesidad empresarial de disponer de las oportunas señales económicas a fin de añadir certidumbre a largo plazo para facilitar el acceso a la financiación necesaria, a un coste competitivo que permita abordar las inversiones requeridas para crear empleo y riqueza de manera sostenible, Batalla recalca que “es imprescindible diseñar un marco efectivo acorde al fin que perseguimos, que no es otro que aprovechar el enorme potencial de producción de biometano reconocido. La falta de visibilidad y certeza regulatoria han marcado hasta la fecha el escaso crecimiento del sector del biometano en España y esto es evidente tanto en términos de producción como del número de plantas en funcionamiento cuando lo comparamos con la realidad de otros países de nuestro entorno cercano”.

 

España cuenta con un potencial total accesible de 163 TWh/año de biometano, superando con creces los 10,4 TWh de biogás plasmados en la Hoja de Ruta existente, que se canalizarían a través de 2.326 plantas distribuidas por todo el territorio nacional.

 

Adicionalmente, Batalla sostiene que la definición de un procedimiento específico de gestión de conexiones de las plantas de producción de biometano, aún pendiente de desarrollo por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), y la agilización y estandarización de los procedimientos administrativos son cuestiones clave para acelerar la puesta en operación de nuevas instalaciones de producción.

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Es por ello que, atendiendo al hecho de que la inversión pública en gases renovables resulta aún minoritaria, desde SEDIGAS conciben los Fondos NextGeneneration como una oportunidad única para apoyar la transición hacia un sistema energético más sostenible e impulsar la innovación y la competitividad en el sector energético en Europa. “La definición de unos programas con una dotación financiera adecuada, tanto para favorecer el desarrollo inicial (‘capex’) como para actuaciones más específicas que faciliten la inyección del biometano en la red, serían muy beneficiosos para facilitar un despegue más rápido y eficaz de los proyectos que los promotores tienen actualmente en cartera”.

Tanto es así que las estimaciones del Estudio sostienen que, atendiendo al potencial de producción de biometano, si se resolvieran todas las barreras aún existentes, bien aquellas de tipo regulatorio como las de tipo administrativo o económico, hacia finales de la presente década y principios de la del 2030, España podría ser de facto un hub gasista de relevancia europea. Afirmación que viene reforzada por la posibilidad de crear “una cadena de proveedores nacionales sólida alrededor del desarrollo de la industria del biometano en España” que emplee materiales y equipos producidos en el país para la construcción de las 2.326 plantas potenciales, lo cual acarrearía a su vez una notoria generación de empleo directo e indirecto a lo largo del territorio.

 

"La colaboración público-privada, tanto a nivel del Estado como en el ámbito autonómico, será fundamental para materializar el interés privado existente, más aún en una primera etapa de despliegue de estas nuevas tecnologías", afirma Joan Batalla.

 

A modo de conclusión, Joan Batalla indica que “como asociación decana del sector con más de 50 años de vida y experiencia en el ámbito energético, aspiramos a seguir reforzando nuestro rol de interlocutores privilegiados con alcance y acceso a todos los grupos de interés, tanto públicos como privados. Nuestro objetivo y contribución pasa por el conocimiento y la promoción de este vector energético para contribuir a la descarbonización de nuestra matriz energética desde el pragmatismo y la eficiencia. Hemos hecho nuestro el concepto de “casa común de los gases renovables” y trabajamos para convertirnos en el lugar de encuentro y de referencia para todos los actores de la cadena de valor de los gases renovables”.

Ahora, con un panorama más que favorable para el desarrollo del biometano en España, no queda sino abordar y resolver con paso decidido todos aquellos impedimentos que puedan estar lastrando las oportunidades que presenta el país para posicionarse como referencia europea en materia de gases renovables, acelerando a su paso el cumplimiento de los objetivos ambientales para 2030 y fomentando la transición hacia la descarbonización e independencia energética.

 

Biometano: beneficios económicos, sociales y ambientales

No solo Milán, París, Sofía, Berlín y Copenhague están digitalizando la gestión del agua urbana. Se trata de una necesidad a nivel mundial y en todos los continentes se está llevando a cabo porque en todos hay retos y necesidades.

Con el fin de sedimentar un mercado europeo de los gases renovables y reforzar la necesidad implementarlo en los próximos años, la Asociación Europea de Biogás (EBA) ha ejecutado un informe en el que detalla minuciosamente todos aquellos beneficios que reportaría un sector del biometano consolidado, haciendo hincapié en que éstos van más allá del mero factor económico y redundan también en las esferas ambiental y social.

Poniendo las palabras en cifras, han calculado que para 2030 los beneficios económicos adicionales de la producción de biometano para los países de la Unión y el Reino Unido podrían cuantificarse en torno a 38.000 y 78.000 millones de euros anuales, atribuidos casi en su totalidad a la digestión anaeróbica, a lo que se suma la creación de entre 1,1 y 1,8 millones de puestos de trabajo en toda la cadena de valor europea de aquí a 2050 y una reducción de las emisiones de más del 80 % al reemplazar a los combustibles fósiles.

 

El biometano es el gas renovable más barato y escalable disponible actualmente, capaz de sustituir al gas natural, ser almacenado e implementarse con facilidad en todo el sistema energético.

 

La EBA destaca varios ámbitos de actuación prioritarios para poder acceder a estos beneficios y los divide en cinco. En primer lugar, envían un mensaje directo a los políticos, tanto a nivel europeo como territorial, para garantizar que las políticas de agricultura, clima, energía y residuos se orientan hacia la consecución de un mercado para este gas verde mediante el cumplimiento de los objetivos marcados por el Plan REPowerEU y la eliminación de todas aquellas barreras que puedan estar obstaculizando el despliegue del biometano.

En segundo lugar llaman a priorizar una eficiente recogida de todos aquellos residuos que puedan ser empleados para producir gas renovable, como los biorresiduos o el estiércol, y que a su vez ayudan a reducir los gases de efecto invernadero. Unido a ello va, como tercer punto, la promoción de una agricultura sostenible tras haber comprobado los beneficios que los cultivos secuenciales tienen para la producción de biometano.

En cuarto lugar la EBA recalca la relevancia de un marco regulatorio a largo plazo que respalde la creación de un mercado para el bio-syngas, al cual le atribuye unas ganancias económicas de 115 billones de euros anuales para el año 2050. En esta línea y como último punto, indican el potencial que tienen el CO2 biogénico y los subproductos del digestato para generar flujos de ingresos adicionales y contribuir a la independencia energética.•

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