Del residuo al recurso: ha llegado el momento de impulsar el mercado para el caucho reciclado

Añadir RETEMA en Google
Tras dos décadas consolidando la gestión de los neumáticos al final de su vida útil, el próximo gran reto pasa por generar demanda, ampliar aplicaciones y consolidar mercados estables para el caucho reciclado.
Autor
07-09-2026

España ha construido durante las últimas dos décadas un modelo sólido para garantizar la gestión de los neumáticos al final de su vida útil. Hoy se puede afirmar que existe un sistema correctamente implantado, capaz de asegurar la recogida, clasificación, reutilización, reciclaje y valorización de los neumáticos al final de su vida útil. Pero ahora que se ha avanzado, y se tiene la experiencia de 20 años de actividad toca que poner el esfuerzo en otra parte fundamental que es poner en valor los materiales obtenidos de su reciclaje.

El verdadero reto de la economía circular no termina cuando un neumático deja de ser un residuo. Empieza cuando conseguimos que los materiales que contiene vuelvan a formar parte de nuevos productos y procesos industriales. 

 

El verdadero reto de la economía circular empieza cuando conseguimos que los materiales reciclados vuelvan a formar parte de nuevos productos y procesos industriales

 

SIGNUS gestiona cada año más de 200.000 toneladas de neumáticos. De ellas se obtienen cerca de 100.000 toneladas de caucho reciclado. Son volúmenes suficientemente importantes como para poder hablar de mercados de nicho, pero es fundamental crear mercados estables, competitivos y capaces de absorber este material a una escala mucho mayor.

El caucho reciclado conserva propiedades que lo convierten en un material de enorme interés para múltiples aplicaciones. Las carreteras son probablemente el ejemplo más evidente, de hecho, España acumula años de experiencia incorporando polvo de caucho a mezclas bituminosas. Se cuenta con conocimiento técnico, experiencias reales y soluciones normalizadas, sin embargo, su utilización sigue estando muy por debajo de su potencial: actualmente solo entre un 6% y un 8% del caucho recuperado se destina a mezclas asfálticas, cuando podría multiplicarse significativamente. La cuestión, por tanto, ya no es únicamente tecnológica. 

Hay que normalizar productos y procesos; y generar confianza entre los profesionales que finalmente prescriben, compran y utilizan estos materiales. Y todo ello sin dejar de investigar para desarrollar nuevas aplicaciones de mayor valor añadido y demostrar con datos sus prestaciones ambientales, técnicas y económicas.

El reciclaje mecánico continuará teniendo un papel esencial, pero se debe mantener la senda de la innovación, puesto que es necesario explorar también nuevas vías, especialmente mediante reciclaje químico como la pirólisis, que pueden ampliar las posibilidades de aprovechamiento de los diferentes componentes del neumático.

El objetivo no es encontrar una única solución, sino construir un ecosistema de soluciones capaz de aprovechar cada fracción de la manera más eficiente y sostenible posible.

Pero innovar no significa únicamente desarrollar nuevas tecnologías. Significa también conseguir que las que ya existen abandonen definitivamente el terreno de lo experimental.

Aquí la Administración tiene un papel determinante. La contratación pública puede convertirse en una poderosa herramienta para generar demanda de materias primas secundarias en carreteras, pavimentos, mobiliario urbano o edificación. No se trata de sustituir un material por otro únicamente por razones ambientales, sino de incorporar criterios que permitan valorar conjuntamente prestaciones, durabilidad, coste e impacto ambiental. 

La experiencia del Ayuntamiento de Madrid demuestra que esto es posible: una cuarta parte de su pavimento ya se ha realizado con caucho reciclado. Y, además, algunas soluciones permiten obtener ahorros económicos relevantes.

 

Solo entre un 6% y un 8% del caucho recuperado se destina actualmente a mezclas asfálticas, pese a que su utilización podría multiplicarse significativamente

 

El cambio regulatorio que afronta el sector hace todavía más urgente esta transformación. La futura restricción europea al uso de determinados granulados de caucho en campos de césped artificial reducirá una de las principales aplicaciones actuales. No podemos esperar a que desaparezcan mercados para empezar a buscar alternativas. Tenemos que anticiparnos.

SIGNUS quiere contribuir a esa anticipación y para ello, impulsa proyectos de I+D, con universidades y centros de investigación, desarrollando conocimiento y trabajando con administraciones y empresas para facilitar la incorporación del caucho reciclado a nuevas aplicaciones.

Porque la economía circular no consiste solamente en gestionar mejor los residuos, consiste en cambiar la lógica del mercado para que los materiales reciclados tengan una segunda oportunidad real.

El siguiente gran salto del sector será conseguir que más materiales reciclados vuelvan a la economía como recursos útiles, pero es importante aunar el esfuerzo de todos los actores para conseguirlo y hay tenemos el gran desafío de coordinar las necesidades e intereses de todos, para hacerlo posible.