- 192 lecturas
- 192 lecturas
En las últimas décadas, el aumento del consumo de recursos naturales y la generación de residuos se han convertido en uno de los principales desafíos para la sostenibilidad global. Diversas estimaciones señalan que, si continúan las tendencias actuales de producción y consumo, hacia 2050 la humanidad podría requerir el equivalente a tres planetas para sostener su demanda de recursos. En este contexto, la transición hacia una economía circular se ha consolidado como una de las estrategias clave para reducir la dependencia de recursos naturales y minimizar la generación de residuos.
La Unión Europea ha situado la economía circular en el centro de su agenda de sostenibilidad. Diversas iniciativas, planes de acción y regulaciones han sido implementadas con el objetivo de fomentar la eficiencia en el uso de recursos y reducir el impacto ambiental de las actividades económicas en sus Estados miembros. Sin embargo, la transición hacia este modelo no se está produciendo de manera homogénea entre estos países. Persisten diferencias importantes en el desarrollo de sectores vinculados a la circularidad, en la gestión de residuos y en la capacidad tecnológica e institucional para impulsar este cambio estructural.
El análisis de la eficiencia en la transición hacia una economía circular resulta fundamental para comprender hasta qué punto los países están avanzando realmente hacia modelos productivos más sostenibles. En muchos casos, el crecimiento de actividades asociadas a la economía circular no necesariamente se traduce en una reducción efectiva del consumo de materiales o de la huella ambiental. Por ello, evaluar el desempeño de los países requiere considerar simultáneamente varios factores: el desarrollo económico del sector circular, la eficiencia en el uso de los recursos y la disminución de la dependencia de materiales.
Objetivos de la investigación
El estudio "Closing the loop? Assessing efficiency in advancing circular economy transitions in the EU-27 countries", publicado en la revista internacional Journal of Cleaner Production y realizado por investigadores de la Universidad de Málaga y la Universidad de Sevilla, tiene como objetivo principal evaluar la eficiencia con la que los países de la Unión Europea avanzan en la transición hacia una economía circular. En particular, busca analizar hasta qué punto los Estados miembros logran simultáneamente desarrollar el sector económico asociado a la circularidad, aumentar el uso circular de materiales y reducir su dependencia de recursos.
Además, la investigación pretende identificar las diferencias existentes entre los países y examinar cómo evoluciona la eficiencia a lo largo del tiempo. Para ello, se propone un enfoque dinámico que permita observar no solo la posición relativa de cada país, sino también los cambios en su desempeño y las posibles mejoras tecnológicas o de gestión que se produzcan en el proceso de transición.
Metodología
Para abordar estos objetivos, los autores emplean un marco metodológico basado en el Análisis Envolvente de Datos (Data Envelopment Analysis, DEA). Esta técnica es ampliamente utilizada para evaluar la eficiencia relativa de diferentes unidades de decisión —en este caso, los países de la Unión Europea— al comparar los recursos utilizados con los resultados obtenidos.
El análisis se realiza mediante un modelo dinámico que permite examinar el desempeño de los países a lo largo del tiempo. Este enfoque incorpora dos especificaciones alternativas de eficiencia, lo que facilita evaluar distintas dimensiones de la economía circular. Asimismo, el estudio utiliza el índice de productividad de Malmquist, una herramienta que permite analizar la evolución temporal de la eficiencia y descomponer los cambios en dos componentes principales: las mejoras en la eficiencia técnica y el progreso tecnológico.
Principales resultados
Los resultados muestran una marcada heterogeneidad entre los países de la Unión Europea en relación con la eficiencia de su transición hacia la economía circular. Algunos Estados miembros presentan niveles relativamente altos de eficiencia, mientras que otros se encuentran considerablemente rezagados. Entre los países con mejores resultados destacan Alemania, Italia y los Países Bajos. Estas economías muestran altos niveles de eficiencia en el desarrollo de actividades circulares y en la gestión de recursos, lo que se asocia en gran medida con la existencia de marcos institucionales sólidos, políticas públicas coherentes y una mayor capacidad tecnológica. En contraste, otros países presentan niveles de eficiencia significativamente menores, lo que sugiere dificultades para integrar de manera efectiva las distintas dimensiones de la economía circular. En muchos casos, el crecimiento del sector circular no ha estado acompañado de una reducción proporcional en la huella material o en el consumo de recursos.
Algunos Estados miembros presentan niveles relativamente altos de eficiencia, mientras que otros se encuentran considerablemente rezagados. Entre los países con mejores resultados destacan Alemania, Italia y los Países Bajos.
Otro resultado relevante del estudio es que el aumento del tamaño del sector vinculado a la economía circular no garantiza por sí mismo una mejora en la sostenibilidad del sistema económico. De hecho, en varios países se observa que la expansión de estas actividades ocurre sin una disminución significativa en la dependencia de materiales.
El análisis también indica que variables como el producto interno bruto per cápita y la productividad de los recursos influyen de manera significativa en los niveles de eficiencia. Asimismo, factores relacionados con la gestión de residuos —como la reducción en la generación de desechos y el aumento de las tasas de reciclaje— están estrechamente asociados con mejores resultados en la transición hacia la circularidad.
Finalmente, el estudio detecta que algunos países de Europa del Este muestran señales de avance tecnológico relativamente rápido en el ámbito de la economía circular, lo que sugiere procesos de convergencia en determinadas áreas.
Recomendaciones de política pública
A partir de los resultados obtenidos, los autores subrayan la necesidad de fortalecer las políticas públicas orientadas a impulsar la transición hacia una economía circular en la Unión Europea. En primer lugar, destacan la importancia de adoptar estrategias coordinadas a nivel europeo que permitan reducir las brechas de eficiencia entre los Estados miembros.
Las políticas deberían centrarse no solo en promover el crecimiento del sector circular, sino también en asegurar que este crecimiento contribuya efectivamente a reducir la presión sobre los recursos naturales. Esto implica reforzar las medidas dirigidas a mejorar la productividad de los recursos, incentivar la innovación tecnológica y fomentar modelos de producción y consumo más sostenibles.
A partir de los resultados obtenidos, los autores subrayan la necesidad de fortalecer las políticas públicas orientadas a impulsar la transición hacia una economía circular en la Unión Europea.
Asimismo, los resultados sugieren la necesidad de diseñar instrumentos de política que apoyen la adopción de tecnologías avanzadas, especialmente en aquellos países con menores niveles de desarrollo en el ámbito de la economía circular. La cooperación entre países y el intercambio de buenas prácticas pueden desempeñar un papel importante en este proceso.
Finalmente, el estudio resalta que la transición hacia la circularidad requiere una combinación de políticas regulatorias, incentivos económicos e inversiones en innovación. Solo mediante un enfoque integral será posible avanzar hacia un modelo económico capaz de reducir el consumo de recursos y mejorar la sostenibilidad ambiental a largo plazo.
Fuente: Álvarez, I., Expósito, A., Sánchez, D., Velasco, F. (2026). Closing the loop? Assessing efficiency in advancing circular economy transitions in the EU-27 countries. Journal of Cleaner Production, 551, 147937. https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2026.147937

