Tiempos de cambio y optimismo

El pasado 2023 terminaba con más certidumbres sobre el futuro de la gestión de los residuos y alumbrando un escenario que será en el que nos movamos en los próximos años. Al menos en el aspecto normativa, porque existen otros factores que, como bien sabemos, son imposibles de predecir.
Autor
19-03-2024

Aunque estamos convencidos de que el paradigma de la economía circular para la gestión de los residuos seguirá con su progresiva implantación en Europa y, por tanto, en España, hay factores de cara a 2024 que pueden seguir generando importantes inestabilidades, como los precios de la energía, la inestabilidad de la inflación, la variabilidad de los mercados internacionales del reciclaje del papel y cartón, la exigencia de nuevos procesos burocráticos que se sumen a los ya existentes, o los cambios en los hábitos del consumo. 

Frente a ello, nuestras empresas responderán como siempre, con flexibilidad para ofrecer la mejor opción a los clientes, desarrollando procesos de innovación en la operativa de los negocios, modernizando maquinaria y flotas de vehículos, y siendo ágiles frente a las nuevas demandas del mercado. 

En todo caso, nuestra principal preocupación de cara a este año es, como casi siempre, el desarrollo de nuevas normativas nacionales y europeas que impactan directamente en la actividad de la recuperación y reciclaje del papel y cartón; es decir, en la actividad de nuestras empresas asociadas.  

Una vez sentadas las bases en 2022, con la Ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular y el Real Decreto de envases y residuos de envases, parece que la nueva escenografía normativa va tomando forma, aunque todavía quedan puntos clave como el Reglamento de envases en el que está trabajando la Unión Europea o la revisión del Reglamento Europeo de Traslado de Residuos. Será a lo largo de 2024 cuando vayamos conociendo los detalles finales sobre estas dos nuevas normas, aunque desde Repacar llevamos ya tiempo defendiendo nuestra posición en ambos casos.

 

Nuestra principal preocupación de cara a 2024 es, como casi siempre, el desarrollo de nuevas normativas nacionales y europeas que impactan directamente en la actividad de la recuperación y reciclaje del papel y cartón.

 

Sobre el Reglamento de envases creemos que, aun siendo positiva la voluntad de la Comisión Europea por promover la circularidad, hay ciertos aspectos que son mejorables, dado que en su expresión actual podrían suponer más trabas para las empresas gestoras de los residuos de papel y cartón y, en general, para toda la cadena de valor.

Lo mismo ocurre con el futuro Reglamento Europeo de Traslado de Residuos, pues tiene aspectos que aplaudimos desde Repacar, como la digitalización de los procedimientos de traslado de residuos o la lucha contra los traslados ilegales, pero por otro lado creemos que la restricción de las exportaciones de materias primas de alta calidad, que no suponen ningún riesgo para el medio ambiente, impactaría en la competitividad de las empresas que representamos y tendría graves consecuencias socioeconómicas.

 

El compromiso ciudadano y el trabajo de toda la cadena de valor del papel y cartón ha hecho posible que España haya alcanzado el objetivo del 75% de reciclaje de papel y cartón establecido
para 2025.

 

A nivel asociativo, nuestros objetivos para 2024 pasan por consolidar los servicios que prestamos desde Repacar a todas nuestras empresas, aumentándolos y mejorando su impacto positivo. Seguiremos trabajando en el asesoramiento, en la representatividad, en la formación y la información que ofrecemos a nuestras empresas asociadas, adaptándonos a los nuevos tiempos con nuevos enfoques y herramientas. 

Ejemplo de esta adaptación ha sido el nacimiento de Cartón Circular, el nuevo Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) para los residuos de envases industriales promovido por toda la cadena de valor formada por AFCO, ASPACK, Aspapel y Repacar. Su objetivo es facilitar que envasadores y fabricantes de envases den respuesta a las nuevas exigencias legales, permitiendo que las industrias sigan trabajando con sus habituales gestores de residuos, tal y como lo llevan haciendo con éxito desde hace años.

Además, seguiremos promoviendo una mayor sensibilización de la ciudadanía y de las empresas para aumentar la cantidad y calidad de la recogida separada del papel y cartón, tanto para contribuir a alcanzar los objetivos de reciclaje marcados para 2025 como para aumentar los beneficios ambientales que nuestra actividad genera.

El compromiso ciudadano y el trabajo de toda la cadena de valor del papel y cartón ha hecho posible que España haya alcanzado el objetivo del 75% de reciclaje de papel y cartón establecido para 2025. Los datos de 2022, los últimos disponibles, colocan la tasa de reciclaje en España (el porcentaje de papel recuperado usado en la fabricación de nueva materia prima) en el 79,9%, gracias a una tasa de recogida (volumen de recogida de papel y cartón recuperado sobre el total de lo consumido) del 68,7%, lo que supone más de 4,3 millones de toneladas.

El futuro es sin duda circular, y nosotros llevamos ya 55 años demostrándolo. Podemos decir con orgullo que el reciclaje del papel y cartón es pionero en la circularidad de los residuos y que en estas décadas ha sido prescriptor gracias a la experiencia de las empresas dedicadas a esta actividad para que se avanzara en el reciclaje de otros tipos de residuos.