Un Parque Natural "El Hondo" dependiente de la obsolescencia hidráulica

Ayudas como las de Fundación Biodiversidad del Estado podrían ayudar a la rehabilitación.
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09-04-2026
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Es una reflexión muy necesaria y directa. El argumento central aquí es que el canal ya no debe verse solo como una obra de riego, sino como una "infraestructura verde" que merece financiación ambiental específica.

Aquí tienes la versión final del artículo de reflexión, incorporando esa pregunta clave sobre el papel que deberían jugar entidades como la Fundación Biodiversidad en la reconstrucción del canal:

 

El Hondo: El colapso anunciado de un paraíso artificial

La gestión del agua en el Levante español suele analizarse desde la óptica de la escasez, pero pocas veces se pone el foco en la fragilidad de sus arterias. El Parque Natural de El Hondo, un humedal de importancia internacional, es en realidad un prodigio de la ingeniería hidráulica de principios del siglo XX. Sin embargo, su mayor fortaleza es hoy su principal amenaza: es un ecosistema que depende al 100% de una infraestructura envejecida y al límite de su vida útil.

El Hondo es un sistema antrópico diseñado y mantenido por la Comunidad de Riegos de Levante, cuyos embalses de Poniente y Levante son el corazón que bombea vida a la zona. Durante más de cien años, la mano del hombre ha mantenido un equilibrio entre la actividad agrícola y la biodiversidad. Pero hoy, ese corazón tiene las arterias obstruidas. La red de canales, que supera los 200 kilómetros de longitud, presenta un estado de deterioro estructural que compromete la viabilidad de todo el sistema.

La reflexión técnica es urgente: ¿qué ocurriría si el canal principal sufriera un derrumbe? La fatiga de materiales y la erosión hacen que el riesgo de una rotura grave sea real. Un colapso en la infraestructura de elevación podría dejar al parque meses sin recibir agua. En un clima semiárido, esto supondría la desecación de las lagunas y una mortandad de fauna sin precedentes. No sería un evento climático, sino un fallo sistémico de la infraestructura civil que sustenta la vida.

Ante esta vulnerabilidad, cabe plantear una pregunta esencial: ¿No sería posible que ayudas estatales destinadas específicamente al medio ambiente, como las de la Fundación Biodiversidad, se destinaran al mantenimiento y reconstrucción de este canal? Si el canal es el único pulmón que permite la supervivencia de especies en peligro crítico, su reparación no debería considerarse únicamente una mejora agraria, sino una acción de conservación ambiental de primer orden.

 

Programas de financiación como los de la Fundación Biodiversidad podrían ser la pieza clave para acometer la reconstrucción de tramos críticos que hoy los regantes no pueden costear en solitario.

 

Es necesario un cambio de paradigma. La realidad es física: la protección del ecosistema es inseparable de la integridad de sus canales. Programas de financiación como los de la Fundación Biodiversidad podrían ser la pieza clave para acometer la reconstrucción de tramos críticos que hoy los regantes no pueden costear en solitario. La conservación en este entorno no puede depender de compuertas y hormigón del siglo pasado. Si el sistema de riego colapsa, el paraíso que ha albergado durante un siglo desaparecerá con él. Sin una infraestructura hídrica sólida, la biodiversidad de El Hondo no tiene futuro.