La Comisión Europea propone medidas para facilitar la implementación del reglamento REACH


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Durante los últimos 10 años, el principal acto legislativo de la Unión sobre sustancias y mezclas químicas (el «REACH») ha mejorado de manera notable la protección de la salud humana y el medio ambiente y ha promovido alternativas a los ensayos con animales. Partiendo de esta base, la Comisión propone hoy medidas para seguir facilitando su implementación.

Las sustancias químicas están presentes en todos los ámbitos de nuestra vida, no solo en el trabajo, sino también en artículos de consumo como la ropa, los juguetes, los muebles o los aparatos eléctricos. Son esenciales para nuestro día a día, pero algunas pueden conllevar riesgos para la salud humana y el medio ambiente. La revisión del REACH publicada hoy pone de manifiesto que, gracias a este Reglamento, relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y mezclas químicas (REACH), las empresas y autoridades de la Unión están garantizando el uso seguro de tales sustancias y mezclas, y la eliminación gradual de las que son peligrosas.

En palabras de El?bieta Bie?kowska, comisaria de Mercado Interior e Industria: «El REACH es el acto legislativo sobre sustancias químicas más avanzado y completo del mundo, y muchos ordenamientos jurídicos han seguido el ejemplo de la Unión a la hora de regular tales productos. Las sustancias químicas de la industria de la Unión son ahora más seguras para los ciudadanos y el medio ambiente. Tenemos que seguir construyendo a partir de este logro y velar por que los fabricantes de la Unión no se encuentren en desventaja competitiva frente a los fabricantes de terceros países, en particular asegurándonos de que los productos importados cumplan las normas de la Unión sobre sustancias químicas».

Según Karmenu Vella, comisario de Medio Ambiente: «A la mayoría de los europeos les preocupa verse expuestos a sustancias químicas peligrosas. A través del REACH, la Unión está consiguiendo acabar con esta preocupación, generando conocimiento acerca de las sustancias químicas y prohibiendo las que son dañinas en el mercado de la Unión. El REACH ya está inspirando legislación sobre sustancias químicas en otros países y, gracias a las nuevas mejoras, podremos proteger todavía mejor la salud de nuestros ciudadanos y el medio ambiente.

El REACH sigue aportando resultados concretos a los ciudadanos, por medio de:

• Productos más seguros para los consumidores, los trabajadores y el medio ambiente. En el marco del REACH, la Unión ha logrado avanzar restringiendo o prohibiendo el uso de determinadas sustancias químicas que pueden resultar dañinas para la salud humana o el medio ambiente y fomentando su sustitución por alternativas más seguras. Algunos ejemplos:

- Prohibición de sustancias químicas dañinas: Se han emitido 18 restricciones para diferentes grupos de sustancias, como el cromo, el níquel y el plomo en productos de consumo; el bisfenol A, un alterador endocrino, en los recibos de las cajas registradoras; y los nonilfenoles, tóxicos para el medio acuático, en los artículos textiles.

- Sustitución de las sustancias más peligrosas («sustancias extremadamente preocupantes») por alternativas más seguras: Hasta el momento, se han calificado de sustancias extremadamente preocupantes 181 sustancias químicas que pueden tener efectos graves en la salud humana y el medio ambiente, y otras 43 se han incluido en la «lista de autorización del REACH», lo que significa que, para poder utilizarlas, las empresas tienen que obtener una autorización, y que se van eliminando gradualmente a medida que van surgiendo alternativas adecuadas.

• Ensayos sin animales: El REACH promueve métodos alternativos, que no utilizan animales, para evaluar los peligros de las sustancias químicas, lo que reduce la necesidad de realizar ensayos con animales. Entre 2012 y 2016, la Comisión destinó en torno a 40 millones de euros anuales a financiar la investigación sobre métodos alternativos.

• Un conjunto exhaustivo de datos sobre la seguridad de las sustancias químicas en el mercado único de la Unión: Hasta el momento, a través del procedimiento de registro del REACH, se ha recogido información sobre más de 17 000 sustancias en 65 000 expedientes de registro de las principales sustancias químicas fabricadas y utilizadas en la Unión. De este modo, se ha mejorado la comunicación y la transparencia en la cadena de suministro, permitiendo a Europa abordar mejor los riesgos vinculados a las sustancias químicas y armonizar en mayor medida el mercado interior de dichas sustancias.

A fin de proteger mejor a los consumidores, los trabajadores y el medio ambiente, la Comisión Europea propone hoy una serie de medidas concretas destinadas a mejorar la implementación del REACH. El objetivo de estas medidas es mejorar la calidad de los expedientes de registro presentados por las empresas, simplificar el proceso global de autorización y garantizar la igualdad de condiciones entre las empresas de la Unión y de terceros países. La Comisión quiere seguir apoyando a las pymes en el cumplimiento de la normativa y mejorar la garantía de cumplimiento por parte de las autoridades nacionales.

La Comisión también quiere mejorar la coherencia del REACH con la legislación en materia de protección de los trabajadores y sobre residuos. Más información aquí.

Próximas etapas

La Comisión debatirá con el Parlamento Europeo, los Estados miembros y las partes interesadas, en una conferencia pública prevista para junio de 2018, los resultados y las medidas de seguimiento de la segunda revisión del REACH.

Antecedentes

El REACH es el Reglamento europeo relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y mezclas químicas. Entró en vigor en 2007, sustituyendo al marco legislativo anterior sobre sustancias químicas de la Unión, establecido a finales de los años sesenta e inicios de los setenta. En principio, el REACH se aplica a prácticamente todas las sustancias químicas.

En consonancia con el principio de «quien contamina paga», el REACH trasladó la carga de la prueba a la industria, haciéndola responsable de la seguridad de las sustancias químicas a lo largo de la cadena de suministro. Las empresas tienen la obligación de detectar y gestionar los riesgos químicos demostrando cómo pueden utilizarse las sustancias de manera segura. El REACH requiere nuevas formas de cooperación entre las empresas para mejorar la comunicación a lo largo de la cadena de suministro y desarrollar herramientas destinadas a orientar y ayudar a las empresas y las autoridades públicas en su implementación.

Los registros empezaron en 2009, y el primer plazo se fijó para 2010. Los prerregistros (requisito para poder registrar sustancias existentes en los plazos escalonados) tuvieron lugar en 2008. El 31 de mayo de 2018 se cumplirá el plazo para que las empresas registren todas las sustancias químicas fabricadas, importadas o comercializadas en el mercado de la Unión por encima de 1 tonelada anual. Este informe corresponde a la segunda revisión del REACH.

Desde su creación en 2007, la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) desempeña un papel fundamental en la implementación de todos los procesos del REACH. La ECHA alberga la mayor base de datos del mundo sobre sustancias químicas, y ofrece un sencillo acceso en línea a los datos sobre seguridad de dichas sustancias. La ECHA, además, se ocupa de implementar otra legislación de la Unión relacionada con las sustancias químicas, y se espera que se convierta en una referencia de la gestión sostenible de las sustancias químicas.

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