La vida piscícola vuelve a la riera de Figueres gracias a las mejoras implementadas en la depuradora

A finales de 2018 concluyeron las obras de ampliación de la depuradora de Figueres, en el Alt Empordà

Vista aérea de la depuradora de Figueres


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A finales de 2018 concluyeron las obras de ampliación de la depuradora de Figueres, en el Alt Empordà. Con una inversión de 5 millones de euros, los trabajos se concentraron principalmente en la construcción de un nuevo reactor y de un decantador secundario para garantizar la reducción de nitrógeno. Hay que tener en cuenta que la planta, hasta ese momento, tenía una capacidad de tratamiento insuficiente para el adecuado tratamiento de las aguas residuales. Esto provocaba que la riera de Figueres presentara un estado ecológico deficiente, con niveles de amonio, fosfatos y materia orgánica (TOC) por encima de los umbrales de calidad establecidos en el medio y con valores deficientes de los indicadores biológicos.

Dos años y medio después de la puesta en servicio de las obras de ampliación, ejecutadas por la Agencia Catalana del Agua (ACA) en coordinación con el Ayuntamiento de Figueres (ente gestor del saneamiento), la Agencia ha constatado una considerable mejora cualitativa del agua de la riera de Figueres y del río la Muga, a partir de dos puntos de muestreo. La evolución de los parámetros que hacen más evidente la mejora son el amonio y la materia orgánica (TOC) y, en menor medida, los fosfatos.

 

Reducción del 90% de amonio

Antes de la ampliación de la depuradora, se detectaban concentraciones de amonio en la riera de Figueres de hasta 50 mg/l. A raíz de las mejoras en la planta se han observado reducciones cercanas al 90%, con concentraciones inferiores a 0,6 mg/l, límite establecido de calidad en el medio. Las concentraciones de materia orgánica (TOC) han seguido una evolución a la baja similar y, en lo que se refiere a los fosfatos, las concentraciones también se han reducido aunque no de forma tan notable.

 

Aparición de la vida piescicola

La mejora de la calidad físico-química del agua ha comportado el retorno de vida piscícola a la riera de Figueres, que antes de la ampliación de la depuradora era inexistente debido al exceso de nutrientes y especialmente amonio, y la ausencia de oxígeno.

Los últimos controles llevados a cabo durante el 2020 detectaron la presencia de especies autóctonas como bagres y espinilla roja, así como algunas especies exóticas ya presentes en la cuenca del río la Muga como el alburn, madrilleta vera y gobis. También el control de otros índices biológicos ha evidenciado una notable mejora.

Actualmente existen 532 depuradoras en servicio en Cataluña que sanean las aguas residuales generadas por el 97,1% de la población. Su funcionamiento es primordial para la mejora de los ecosistemas acuáticos. El modelo de saneamiento de Cataluña es descentralizado y la participación de los entes gestores locales es clave para alcanzar los objetivos de gestión y de ejecución de la planificación.

Las mejoras, que se llevaron a cabo a finales de 2018, consistieron principalmente en la construcción de un nuevo reactor y un decantador secundario para garantizar la reducción de nitrógeno.

Casi tres años después de estas mejoras, que supusieron una inversión de 5 millones de euros a cargo de la ACA, se ha constatado la mejora cualitativa de la riera de Figueres y también del tramo final de la Muga, con reducciones de hasta casi el 90% en las concentraciones de amonio.

En la riera de Figueres, donde la vida piscícola era inexistente, se ha detectado el retorno de varias especies autóctonas de peces como bagres y barbo rojo.

RRSS


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