ABB y Alfa Laval apuestan por la colaboración industrial para mejorar la eficiencia energética en España
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La colaboración entre empresas, fabricantes, ingenierías y administraciones públicas resulta fundamental para avanzar en la eficiencia energética y mejorar la competitividad industrial. Esta ha sido una de las principales conclusiones de la jornada organizada por ABB y Alfa Laval en la Embajada de Suecia en Madrid, que ha reunido a representantes empresariales y asociaciones sectoriales para analizar las oportunidades que ofrecen la innovación tecnológica, la recuperación de energía y la optimización de los procesos industriales.
El encuentro, celebrado el 7 de octubre, ha puesto el foco en la necesidad de aprovechar las tecnologías ya disponibles y desarrollar modelos de colaboración que permitan reducir los consumos energéticos, minimizar las pérdidas de energía y avanzar en la descarbonización de la industria española.
La apertura institucional ha corrido a cargo del embajador de Suecia en España, Per-Arne Hjelmborn, quien ha destacado la trayectoria de su país en materia de eficiencia energética y el potencial de cooperación entre ambos mercados.
«Históricamente, Suecia carecía de suficiencia energética para combatir el frío y suministrar a su industria, por lo que la necesidad nos obligó a innovar. Hoy, la eficiencia energética es para nosotros un 'deporte nacional', y la lección que aprendimos es hoy más relevante que nunca para toda Europa», ha señalado.
Asimismo, ha reconocido los avances de España en energías renovables y electrificación, y ha defendido la colaboración europea como un elemento necesario para avanzar hacia un sistema energético más eficiente y sostenible.
Recuperación de energía y optimización de los procesos industriales
Uno de los principales asuntos abordados durante la jornada ha sido el potencial de mejora de la eficiencia energética en los procesos industriales. Según las cifras expuestas durante el encuentro, la industria concentra entre el 30 % y el 40 % del consumo energético y alrededor del 40 % de esa energía se pierde, lo que pone de manifiesto las oportunidades existentes para mejorar su aprovechamiento.
En este contexto, los participantes han destacado la importancia de combinar equipos y procesos más eficientes con soluciones tecnológicas que permitan identificar pérdidas, recuperar energía y aprovechar excedentes entre diferentes instalaciones o sectores.
Entre los ejemplos planteados figura la posibilidad de reutilizar el calor residual de una industria química para suministrar energía térmica a un barrio cercano, mediante sistemas que conecten diferentes consumidores y productores de energía.
El debate ha contado con la participación de Juan Bachiller, director general de ABB Motion España; Javier Ortiz, director de Alfa Laval Ibérica; Pablo Álvarez, director de Servicios Energéticos de Acciona; y Teo López, director de Estrategia de DH Ecoenergías, del Grupo Engie.
«La tecnología necesaria para avanzar hacia una industria más eficiente ya está disponible. El desafío ahora es impulsar su adopción a gran escala mediante la colaboración entre todos los actores del ecosistema energético», ha afirmado Bachiller.
Por su parte, Ortiz ha insistido en la necesidad de implicar a todos los agentes de la cadena de valor, desde fabricantes y clientes finales hasta ingenierías y administraciones públicas, para acelerar las mejoras en eficiencia energética y descarbonización.
Según los datos expuestos en la jornada, alrededor del 40 % de la energía consumida en los procesos industriales se pierde, lo que evidencia el potencial de las soluciones de recuperación y reutilización energética.
Digitalización, inversión y competitividad empresarial
Los representantes empresariales también han abordado la relación entre eficiencia energética, retorno de la inversión y competitividad industrial. En este sentido, han señalado que las actuaciones destinadas a reducir el consumo energético pueden generar beneficios adicionales en términos de productividad, calidad de los productos y optimización de los procesos.
Durante el encuentro se ha animado a las empresas de diferentes sectores a medir y evaluar sus flujos energéticos a lo largo de toda la cadena de valor, aprovechando las tecnologías disponibles para identificar oportunidades de ahorro y mejorar la gestión de los recursos.
Entre las herramientas destacadas figura la inteligencia artificial, cuya capacidad para anticipar y optimizar consumos puede contribuir a mejorar la gestión energética de las instalaciones industriales.
Asimismo, los participantes han señalado el potencial del almacenamiento energético de larga duración como una de las tecnologías que pueden adquirir mayor relevancia en la evolución del sistema energético.
Financiación y nuevos modelos de negocio para la eficiencia energética
La jornada también ha contado con la participación de representantes de las principales asociaciones sectoriales de eficiencia energética, que han analizado los desafíos relacionados con la financiación, la regulación y el desarrollo de modelos de negocio.
Ginés Ángel García López, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Eficiencia Energética (A3E), y Carlos Ballesteros, director general de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Energéticos (ANESE), han coincidido en la necesidad de fortalecer la colaboración entre los diferentes agentes del sector.
Ambos han defendido que la eficiencia energética debe abordarse no únicamente desde el cumplimiento normativo, sino también como una oportunidad para mejorar la competitividad empresarial.
El Movimiento por la Eficiencia Energética reúne actualmente a 628 empresas de 55 países y 69 industrias para promover la adopción de soluciones de eficiencia energética.
En este sentido, han destacado el papel de las asociaciones para facilitar el diálogo con los organismos reguladores y acompañar a las empresas en el diseño de modelos de gestión energética adaptados a sus necesidades.
El encuentro se enmarca en las actividades del Movimiento por la Eficiencia Energética (MME), una iniciativa fundada en 2021 de la que ABB es promotora y Alfa Laval cofundadora.
Actualmente, el movimiento reúne a 628 empresas de 55 países y 69 industrias, y organiza encuentros entre agentes de diferentes sectores para analizar las medidas de eficiencia energética adoptadas a escala nacional e internacional, identificar oportunidades de mejora y abordar las barreras regulatorias, financieras y tecnológicas que condicionan su implantación.

