Dos décadas cerrando el círculo: de los aceites industriales a los envases profesionales

Celebramos el 20 aniversario de un sistema que ha demostrado que la RAP no solo es un modelo eficaz para el control de un residuo complejo, sino una palanca de impacto real para avanzar en la economía circular
10-06-2026

Durante estas dos décadas, en SIGAUS hemos trabajado con un objetivo claro: garantizar que ni una sola gota de aceite industrial usado, un residuo calificado como peligroso, quede sin recoger y sin tratar adecuadamente. Y lo hemos logrado. Gracias a un sistema basado en la trazabilidad, la eficiencia y la universalidad que ha demostrado su solidez. O lo que es lo mismo: un sistema capaz de dar servicio a todos los puntos generadores de aceite usado, independientemente de su tamaño y ubicación (ya sea en grandes ciudades o en puntos remotos), y además con un coste sostenible, adaptado en todo momento a las condiciones de un mercado tan volátil como el de los derivados del petróleo.

En estos 20 años, hemos comprobado que la RAP es un modelo de éxito cuando se aplica con rigor y visión a largo plazo. Este sistema basado en el principio de “quien contamina, paga”, traslada a los productores –entendiendo como tales quienes introducen por primera vez en el mercado nacional un producto que va a generar un residuo– la responsabilidad sobre la gestión de dicho residuo con un enfoque global, desde la prevención del residuo a la divulgación y el reporte a las Administraciones Públicas.

Bajo esta premisa, en SIGAUS asumimos hace 20 años –en nombre de más de 250 empresas adheridas que representan cerca del 90% del mercado español de aceites industriales– la responsabilidad de organizar y financiar la correcta gestión de los aceites usados que se generan en nuestro país.

 

Durante estas dos décadas, en SIGAUS hemos trabajado con el objetivo de garantizar que ni una sola gota de aceite industrial usado quede sin recoger y sin tratar adecuadamente

 

Un residuo potencialmente muy contaminante, pero también de alto valor si se gestiona adecuadamente. Por eso, nuestro trabajo no se limita a recogerlo en todos los rincones del territorio, sino a transformarlo en nuevos productos útiles para distintos procesos productivos, completando un modelo plenamente circular. Convirtiendo, en definitiva, el residuo en recurso.

 

Gestión del aceite usado en 2025

Nuestros datos más recientes, correspondientes a 2025, constatan cómo un año más hemos logrado recoger y tratar el 100% del aceite industrial usado generado en España. Detrás de esta cifra hay un esfuerzo logístico y organizativo indiscutible.

En concreto, nuestra red de más de 160 empresas gestoras recogió cerca de 154.000 toneladas brutas de aceites usados en 66.846 establecimientos distribuidos en 4.788 municipios. Para ello, fue necesario realizar más de 176.000 desplazamientos, muchos de ellos en el medio rural y en zonas de montaña. Sin la actuación de un sistema como SIGAUS, muchas de estas recogidas serían inviables.

Tras la recogida, el aceite usado es sometido a distintos procesos para eli- minar impurezas y sedimentos. El pasa- do año, se trataron 137.557 toneladas netas, de las cuales un 73% (8 puntos por encima del objetivo legal) se destinó a regeneración, el tratamiento más favorable desde el punto de vista ambiental, que permite extraer bases lubricantes con las que se pueden formular nuevos aceites, cerrando así el ciclo del producto. El potencial de este modelo es claro: tres litros de aceite usado pueden dar lugar a dos litros de nuevos lubricantes, que a su vez podrían volver a ser regenerados al final de su vida útil. En 2025, gracias a este tratamiento, en SIGAUS logramos aportar al mercado más de 62.000 toneladas de lubricantes, evitando recurrir al refino del petróleo para su obtención. El resto del residuo se trató para emplearlo como fuel BIA, un combustible industrial con bajo contenido en azufre utilizado en hornos y calderas industriales, del que se obtuvieron más de 32.000 toneladas.

 

En 2025, gracias al aceite usado tratado mediante regeneración fue posible devolver al mercado más de 62.000 t de nuevos lubricantes

 

Los beneficios económicos y ambientales son incuestionables. La regeneración y la valorización energética del aceite usado evitaron el consumo de 33 millones de barriles de petróleo (los que se hubieran necesitado para obtener los productos que se obtuvieron del residuo) y la emisión de más de 86.000 toneladas de CO2 (ya que el proceso primario, a partir del petróleo, tiene una mayor demanda energética y genera más emisiones que la transformación del aceite usado).

 

Experiencia trasladada a la gestión de envases profesionales

El bagaje de SIGAUS ha sido clave al abordar un nuevo desafío: la gestión de los envases comerciales e industriales. Para responder a este nuevo reto nació hace ya cinco años GENCI, el Sistema Colectivo de RAP para este tipo de en- vases, como respuesta a una ley balear que se anticipó a la normativa nacional. GENCI se nutre de nuestra experiencia aplicando la RAP a un residuo profesional como es el aceite usado, cuya generación –en entornos profesionales– y gestión –mediante acuerdos privados entre los poseedores y los gestores– son muy parecidas a lo que ocurre con los residuos de envases comerciales e industriales.

 

Nuestra vocación en SIGAUS y GENCI es garantizar que todos los residuos se gestionan correctamente, con independencia de dónde se generen o del tamaño del poseedor

 

Nuestra dilatada trayectoria en SIGAUS ha hecho posible trasladar aprendizajes y replicar un modelo que funciona en términos de eficiencia y cumplimiento de objetivos. Toda esa experiencia nos ha permitido afinar herramientas, comprender en profundidad la casuística de estos envases y ofrecer una solución integral, muy ágil y con total seguridad jurídica para las empresas. Pero, sobre todo, una solución que no deja a ningún generador del residuo fuera del sistema. La trazabilidad, la eficiencia y la universalidad son también nuestras señas de identidad en GENCI.

 

Apuesta por un servicio universal real 

No se trata solo de cumplir los objetivos legales de recuperación o reciclado para los distintos materiales, sino de prestar un servicio verdaderamente global para todo el tejido empresarial que genera residuos de envases comerciales e industriales, con independencia de ubicaciones y volúmenes.

Tenemos claro que, matemáticamente, sería posible alcanzar los objetivos gestionando el residuo de unos pocos grandes productores. Tanto en el ámbito de los aceites lubricantes como de los envases profesionales sucede lo mismo: unos pocos puntos concentran un gran volumen, pero miles de pequeños establecimientos también generan residuo y hay que darles servicio. Y ése sí es nuestro modelo.

Evidentemente, plantea un desafío logístico y económico considerable, pero es el único modelo que garantiza una verdadera equidad y una gestión ambientalmente responsable. Sabemos hacerlo porque ya lo hemos hecho. Es el reto que llevamos 20 años afrontando con éxito con el aceite usado, y es el que ahora asumimos también con los envases profesionales.

Tras 20 años de experiencia en SIGAUS y 5 en GENCI podemos afirmar que seguiremos defendiendo un modelo que ha demostrado su eficacia gracias a la responsabilidad compartida, la eficiencia operativa y la universalidad del servicio.

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