El Gobierno aprueba 176 medidas para adaptar España a los impactos del cambio climático hasta 2030

El Programa de Trabajo 2026-2030 del PNACC incorpora medidas para afrontar riesgos como las olas de calor, las inundaciones, las sequías o la pérdida de biodiversidad, con atención a ciudades, infraestructuras y colectivos vulnerables

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha presentado en Barcelona el nuevo Programa de Trabajo 2026-2030 del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC), la hoja de ruta que guiará la acción de la Administración General del Estado y de otras entidades públicas estatales durante la segunda mitad de esta década.

El anuncio se ha realizado durante la inauguración de las jornadas “Por el Clima: adaptando la ciudad a los retos climáticos”, donde la ministra ha destacado la necesidad de reforzar la resiliencia del país frente a unos impactos climáticos cada vez más intensos y frecuentes.

El nuevo programa da continuidad a las actuaciones desarrolladas entre 2021 y 2025 y responde a las conclusiones de la Evaluación de Riesgos e Impactos derivados del Cambio Climático en España (ERICC 2025), que identifica como especialmente preocupantes fenómenos como las olas de calor extremas, las inundaciones, las sequías prolongadas, la pérdida de biodiversidad o los daños sobre infraestructuras y servicios esenciales.

 

El nuevo programa da continuidad a las actuaciones desarrolladas entre 2021 y 2025 y responde a las conclusiones de la Evaluación de Riesgos e Impactos derivados del Cambio Climático en España (ERICC 2025)

 

Según explicó Aagesen, esta nueva planificación busca proteger a la ciudadanía mediante el refuerzo de las medidas preventivas frente al calor extremo, adaptar infraestructuras y ciudades a las nuevas condiciones climáticas y mejorar el conocimiento científico para anticipar riesgos y orientar la toma de decisiones públicas.

 

Medidas para afrontar los principales riesgos climáticos

El documento recoge 176 actuaciones concretas dirigidas a reducir la vulnerabilidad de sectores estratégicos como el agua, la salud, la biodiversidad, la agricultura, las costas, la energía, la movilidad, el turismo y la planificación urbana.

Entre las principales novedades destaca la creación de 10 nuevos servicios climáticos, diseñados para proporcionar información especializada que facilite la toma de decisiones en actividades especialmente sensibles a las condiciones meteorológicas y climáticas, como la producción agrícola o las energías renovables.

 

La estrategia prevé la creación de 10 nuevos servicios climáticos para apoyar la toma de decisiones en sectores como la agricultura o las energías renovables

 

Asimismo, el programa contempla el desarrollo de herramientas avanzadas para mejorar las capacidades de previsión y planificación ante escenarios climáticos cada vez más complejos.

 

Refugios climáticos y protección de la salud

La salud constituye uno de los ejes prioritarios del nuevo programa. Entre las actuaciones previstas figura la puesta en marcha de una Red Estatal de Refugios Climáticos, concebida para ofrecer espacios seguros frente a episodios extremos de calor.

Además, se reforzarán las políticas de prevención y protección frente a las altas temperaturas, prestando especial atención a las personas mayores, menores, trabajadores expuestos y otros colectivos vulnerables.

Las medidas también buscan mejorar la coordinación institucional y fortalecer los sistemas de alerta temprana para reducir los impactos sanitarios asociados al aumento de la frecuencia e intensidad de las olas de calor.

 

Adaptar ciudades e infraestructuras estratégicas

El nuevo Programa de Trabajo dedica un capítulo específico a la adaptación de los entornos urbanos, considerados especialmente vulnerables a fenómenos como las altas temperaturas o las lluvias torrenciales.

Entre las actuaciones previstas se incluyen medidas para integrar los riesgos climáticos en el diseño, construcción y gestión de infraestructuras urbanas, ampliar las soluciones basadas en la naturaleza, mejorar el confort térmico de los espacios públicos y reforzar la capacidad de respuesta de los servicios municipales.

También se impulsarán actuaciones para mejorar la prevención frente a inundaciones, proteger el litoral, fomentar la rehabilitación energética y climática de edificios y aumentar la resiliencia de infraestructuras críticas como las redes de transporte y los sistemas energéticos.

 

La adaptación urbana incluirá soluciones basadas en la naturaleza, rehabilitación climática de edificios y medidas para reforzar infraestructuras críticas

 

Una estrategia construida de forma colaborativa

El Programa de Trabajo 2026-2030 es el resultado de un proceso de elaboración en el que han participado 19 ministerios, junto con comunidades autónomas, entidades locales, organizaciones sociales, expertos y representantes de la comunidad científica.

 

La elaboración del programa ha contado con la participación de 19 ministerios y servirá de guía para la acción climática estatal hasta 2030

 

El documento incorpora además criterios de equidad social y territorial, prestando una atención específica a los colectivos y territorios más vulnerables frente a los efectos del cambio climático.

Con esta nueva hoja de ruta, el Gobierno pretende consolidar la adaptación como uno de los pilares de la acción climática nacional y avanzar en el cumplimiento de los compromisos establecidos tanto en la Ley de Cambio Climático y Transición Energética como en las estrategias europeas e internacionales de adaptación.

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