Gestión del agua en la agricultura: clave para alimentar a 10.000 millones y crear 245 millones de empleos
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El reequilibrio del uso del agua en la agricultura será determinante para alimentar a una población mundial de 10.000 millones de personas y podría generar hasta 245 millones de empleos a largo plazo, especialmente en África subsahariana, según un informe del Grupo Banco Mundial.
El estudio, titulado Nourish and Flourish: Water Solutions to Feed 10 Billion People on a Livable Planet, señala que la actual gestión del agua en la agricultura presenta fuertes desequilibrios: mientras algunas regiones sobreexplotan sus recursos hídricos, otras no aprovechan su potencial productivo. En este contexto, el sistema actual solo podría sostener de forma sostenible la producción de alimentos para menos de la mitad de la población mundial.
El sistema agrícola actual solo puede alimentar de forma sostenible a menos del 50% de la población mundial
Reequilibrar el uso del agua para garantizar la seguridad alimentaria
De cara a 2050, será imprescindible optimizar el uso del agua tanto en regiones con estrés hídrico como en aquellas con abundancia de recursos. Reducir el consumo excesivo en zonas tensionadas y mejorar el aprovechamiento en regiones infrautilizadas permitirá aumentar la producción sin comprometer los ecosistemas.
El informe plantea que una mejor gestión del agua agrícola debe ir acompañada de decisiones estratégicas sobre dónde producir, cómo asignar los recursos hídricos y qué papel juega el comercio internacional en el suministro de alimentos.
“La manera en que gestionamos el agua para la producción de alimentos tendrá profundas repercusiones en el empleo, los medios de subsistencia y el crecimiento económico”, ha señalado Paschal Donohoe, director gerente del Grupo Banco Mundial.
Un nuevo enfoque para la gestión del agua en la agricultura
El documento introduce un marco que vincula la disponibilidad de agua con la producción y el comercio de alimentos, clasificando a los países según su nivel de estrés hídrico y su papel en los mercados internacionales.
Este enfoque permite identificar dónde la expansión de la agricultura de secano puede incrementar la producción, dónde las inversiones en riego pueden generar empleo y crecimiento, y dónde el comercio resulta más eficiente que la producción local.
El nuevo modelo permite ajustar la producción agrícola a la disponibilidad real de agua
Inversión en riego y movilización de capital
El informe estima que será necesario invertir entre 24.000 y 70.000 millones de dólares anuales hasta 2050 para ampliar y modernizar los sistemas de riego. Estas inversiones deberán combinar financiación pública y privada, junto con políticas y regulaciones que faciliten la participación del sector privado.
Actualmente, los gobiernos destinan cerca de 490.000 millones de dólares anuales al apoyo agrícola, en gran parte mediante subsidios. Reorientar parte de estos recursos hacia inversiones más eficientes permitiría atraer capital privado y mejorar la sostenibilidad del sistema.
La modernización del riego requerirá hasta 70.000 millones de dólares anuales hasta 2050
Agua, empleo y transformación del sistema alimentario
El Banco Mundial subraya que mejorar la gestión del agua en la agricultura no solo es clave para garantizar alimentos, sino también para impulsar el empleo y el desarrollo económico.
En este sentido, la entidad se ha comprometido a duplicar la financiación anual destinada a la agroindustria hasta los 9.000 millones de dólares en 2030, además de movilizar otros 5.000 millones anuales a través de la iniciativa AgriConnect.
Este enfoque busca facilitar la transición hacia sistemas agrícolas más productivos, resilientes y sostenibles, integrando la seguridad hídrica y alimentaria como pilares del crecimiento.

