La valorización energética acelera su transformación con nuevas inversiones y tecnologías de descarbonización
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La valorización energética de residuos afronta un nuevo ciclo de transformación. Tras una década marcada por la consolidación del sector, el mercado internacional comienza a desplazarse desde la construcción de nuevas instalaciones hacia la modernización de plantas existentes, la incorporación de tecnologías de descarbonización y la apertura de nuevos mercados en distintas regiones del mundo.
Esta es una de las principales conclusiones del primer Waste-to-Energy Industry Market Report, elaborado por la European Suppliers of Waste-to-Energy Technology (ESWET), un informe que analiza la evolución del mercado mundial —con excepción de China— a partir de diez años de seguimiento continuo y más de dos décadas de información sectorial.
El mercado mundial mantiene un volumen estable de nuevas adjudicaciones, pero entra en una fase marcada por la modernización tecnológica y la descarbonización.
Un mercado estable, pero en plena transformación
El estudio señala que el volumen global de adjudicaciones de nuevas plantas se ha mantenido relativamente estable durante la última década, aunque las dinámicas regionales están cambiando de forma significativa.
Mientras algunos mercados maduros reducen el ritmo de nuevas instalaciones, otros comienzan una fase de expansión impulsada por la necesidad de reducir el vertido, aumentar la recuperación de recursos y avanzar en los objetivos de descarbonización.
En este contexto, la valorización energética deja de concebirse únicamente como una solución para la gestión del rechazo y pasa a desempeñar un papel creciente dentro de las estrategias industriales de economía circular y transición energética.
Asia y Europa lideran dos modelos distintos de crecimiento
El informe identifica comportamientos diferenciados según las regiones.
En Asia, excluida China, el crecimiento continúa apoyándose en nuevos proyectos y en la expansión hacia mercados que hasta ahora apenas contaban con instalaciones de valorización energética.
En Europa, Oriente Medio y África (EMEA), por el contrario, el sector entra progresivamente en un ciclo distinto, caracterizado por la modernización de instalaciones existentes, la renovación tecnológica y la aparición de nuevos mercados.
Por su parte, Japón mantiene un mercado maduro en el que las inversiones se concentran principalmente en la sustitución y actualización de infraestructuras, mientras que el continente americano evoluciona a un ritmo mucho más lento y continúa mostrando una actividad muy limitada, especialmente en Latinoamérica, donde el informe no identifica proyectos materializados recientemente.
Europa inicia un ciclo de renovación de plantas mientras Asia amplía su capacidad con nuevos proyectos de valorización energética.
Captura de carbono y limpieza de gases, nuevas prioridades
Una de las principales novedades de esta primera edición es la incorporación de nuevos análisis sobre tecnologías que previsiblemente marcarán la evolución del sector durante los próximos años.
Entre ellas destacan los sistemas avanzados de limpieza de gases de combustión, la valorización de escorias de fondo y, especialmente, las tecnologías de captura de carbono (CCS), consideradas cada vez más relevantes para reducir la huella climática de las plantas de valorización energética.
Esta evolución se produce en paralelo al creciente interés de la industria europea por integrar la valorización energética dentro de las estrategias de descarbonización y de gestión del carbono promovidas por la Comisión Europea.
La captura de carbono, la limpieza avanzada de gases y la valorización de escorias se perfilan como algunas de las principales tendencias tecnológicas del sector.
Más allá del tratamiento de residuos
El informe refleja también una evolución del propio concepto de valorización energética.
Las nuevas instalaciones ya no se limitan a generar electricidad y calor a partir de residuos no reciclables, sino que cada vez incorporan soluciones orientadas a recuperar materiales, producir combustibles de bajo carbono o suministrar energía térmica a redes urbanas e instalaciones industriales.
Esta diversificación tecnológica responde tanto a la necesidad de aumentar la eficiencia de las plantas como a la creciente demanda de combustibles alternativos y materias primas secundarias por parte de la industria.
Un contexto favorable para Europa
La publicación coincide con un momento especialmente relevante para el sector europeo.
En los últimos meses, la Comisión Europea ha reforzado el papel de la economía circular, la autonomía estratégica y la descarbonización industrial dentro de iniciativas como el Clean Industrial Deal o las futuras políticas sobre gestión del carbono, ámbitos en los que la valorización energética aspira a consolidar su papel como tecnología complementaria al reciclaje para el tratamiento de la fracción residual de los residuos.
En este escenario, ESWET considera que el conocimiento detallado de la evolución del mercado resulta clave para anticipar tendencias de inversión, identificar oportunidades tecnológicas y orientar el desarrollo futuro de una industria llamada a desempeñar un papel cada vez más relevante dentro del sistema europeo de gestión de residuos.

