Navarra exhibe su potencial bioindustrial ante Europa con 14 empresas y un ecosistema centrado en la bioeconomía
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La capacidad de transformar conocimiento, innovación y recursos biológicos en actividad económica e industrial ha centrado la segunda jornada de los Bioeconomy and Competitiveness Days 2026 (Bioecomp), un encuentro coorganizado por el Gobierno de Navarra, la sociedad pública Sodena y la Asociación Europea de Ciudades y Regiones para la Gestión Sostenible de los Recursos (ACR+).
La cita ha permitido mostrar a representantes institucionales, empresas, centros tecnológicos y entidades especializadas el ecosistema de bioeconomía desarrollado en Navarra y su apuesta por consolidarse como uno de los territorios europeos de referencia en este ámbito.
Un tercio de los asistentes procedía del extranjero y la mitad llegó desde fuera de Navarra
Tras las visitas realizadas el día anterior al Centro de Biorrefinería y Bioenergía de CENER y al Laboratorio de Biología Sintética de Iris Lab, los participantes recorrieron un showroom instalado en el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra, Baluarte, donde catorce compañías navarras mostraron soluciones vinculadas a la valorización de recursos, los biomateriales y la descarbonización industrial.
Entre las empresas participantes figuraban Aislanat, Allbiotech, Betelu Myco Trace, Cocuus, Isanatur, MOA Foodtech, Nanogrow Biotech, Ingredalia, LEV2050, Biosasun, Envirohemp, SBS Thermal Technologies, Smurfit Westrock y Storopack.
Bioeconomía industrial
Durante la apertura de la jornada, el consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial del Gobierno de Navarra, Mikel Irujo, defendió que la bioeconomía ha dejado de ser un concepto teórico para convertirse en una oportunidad real de desarrollo industrial.
Según explicó, el modelo se basa en el aprovechamiento sostenible de recursos biológicos como plantas, microorganismos, residuos orgánicos o biomasa para la producción de bienes y servicios con mayor valor añadido.
Irujo destacó además que avanzar en esta dirección permitirá reforzar la autonomía económica, reducir la dependencia de recursos fósiles y mejorar la competitividad del tejido productivo.
Catorce empresas navarras exhibieron soluciones ligadas a biomateriales, valorización de recursos y descarbonización
Retos para las empresas
La jornada incluyó tres mesas de debate centradas en la evolución de la bioeconomía, el papel de las regiones y los desafíos que afrontan las empresas que han incorporado este modelo a su actividad.
En una de ellas participaron representantes de Viscofan y Smurfit Westrock, que coincidieron en señalar el uso de materias primas renovables, la circularidad y la innovación como factores capaces de generar valor económico y sostenibilidad.
No obstante, también identificaron obstáculos vinculados a la adaptación de la normativa europea y a la necesidad de mejorar la rentabilidad económica de determinadas soluciones biobasadas para facilitar su implantación a gran escala.
En paralelo, representantes de Emilia-Romaña, la región de Oslo y Cataluña compartieron experiencias sobre el papel de los territorios en el impulso de la bioeconomía a través de políticas públicas, financiación e instrumentos de apoyo a la innovación.
Empresas y regiones coinciden en que el escalado industrial sigue siendo uno de los principales retos de la bioeconomía
La sesión puso de relieve la importancia de la colaboración entre administraciones, centros tecnológicos, empresas, entidades financieras y ciudadanía para construir cadenas de valor más competitivas.
El modelo navarro
Navarra participó en el debate a través de representantes de INTIA, CENER, UCAN y LEV2050, que analizaron las fortalezas y oportunidades del ecosistema regional.
Los participantes destacaron la existencia de un sector primario consolidado, una base industrial diversificada y una red científico-tecnológica de referencia como elementos clave para avanzar hacia una bioeconomía circular.
También identificaron diversos desafíos, entre ellos la transferencia efectiva de conocimiento al mercado, el desarrollo de proyectos a escala industrial y una mayor coordinación entre los agentes que integran el ecosistema.
Navarra apuesta por transformar biomasa y recursos biológicos en bioproductos de alto valor añadido
Según señalaron, la bioeconomía puede convertirse en una herramienta estratégica para reforzar la resiliencia económica, diversificar cadenas de valor y reducir la dependencia de insumos externos, especialmente en sectores como el agroalimentario y el forestal.
Una oportunidad para Europa
La primera jornada del encuentro contó con la participación de representantes de la Comisión Europea y de organizaciones internacionales vinculadas a la bioeconomía.
El responsable de Política Ambiental de la Comisión Europea, Guillermo Gea, presentó la Estrategia Europea de Bioeconomía y destacó su papel para reducir la dependencia de combustibles fósiles y reforzar la competitividad industrial europea.
Por su parte, el presidente ejecutivo de la Asociación Mundial de la Bioeconomía, Jukka Kantola, señaló que la bioeconomía global ya mueve varios billones de euros, aunque advirtió de que su crecimiento dependerá de la capacidad para trasladar la innovación al mercado.
La bioeconomía global ya genera varios billones de euros, según la Asociación Mundial de la Bioeconomía
Kantola puso además a Navarra como ejemplo de colaboración entre empresas, centros tecnológicos e instituciones, aunque alertó de que la fragmentación regulatoria, las dificultades de financiación y la complejidad administrativa continúan frenando el desarrollo del sector en Europa.
Las jornadas concluirán con sesiones específicas dedicadas a agroalimentación, biomateriales y salud, además de la Asamblea General de ACR+, en la que Navarra aspira a asumir la presidencia de la organización europea.

