Rebi certifica con el sello SURE todas sus centrales de calor y acredita el cumplimiento de la Directiva RED III
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La compañía Rebi ha obtenido la certificación internacional SURE (Sustainable Resources Verification Scheme) para todas sus centrales de calor, un reconocimiento que acredita que la biomasa utilizada en sus instalaciones cumple los criterios europeos de sostenibilidad, trazabilidad y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero establecidos por la Directiva de Energías Renovables III (RED III). La certificación refuerza el modelo de gestión de la empresa y verifica el cumplimiento de los requisitos regulatorios a lo largo de toda la cadena de suministro del combustible.
Las siete centrales de biomasa de Rebi cuentan ya con la certificación SURE, que acredita el cumplimiento de los criterios de sostenibilidad y trazabilidad exigidos por la Unión Europea.
Las instalaciones certificadas se encuentran en Guadalajara, Cuenca, Aranda de Duero, Móstoles, Ólvega y Soria, donde han obtenido el reconocimiento las dos plantas que abastecen a la red de calor de la ciudad. El proceso se ha desarrollado conjuntamente con Amatex Biomasa, proveedor del combustible, de forma que toda la cadena de suministro, desde el aprovechamiento forestal de origen local hasta la generación de energía térmica, queda incluida dentro del esquema de certificación.
Según explica la compañía, este reconocimiento respalda su estrategia de desarrollo de redes de calor de alta eficiencia alimentadas con biomasa de origen local y sostenible, concebidas para sustituir el consumo de combustibles fósiles mediante soluciones energéticas renovables.
Certificación adaptada a los nuevos requisitos de la RED III
La obtención de la certificación adquiere especial relevancia tras la entrada en vigor de la Directiva RED III, que endurece los criterios de sostenibilidad aplicables a la biomasa sólida empleada con fines energéticos.
En este contexto, el esquema SURE permite demostrar el cumplimiento de los nuevos requisitos regulatorios y verificar que la cadena de valor opera conforme a criterios de sostenibilidad, transparencia y control.
Trazabilidad de toda la cadena de suministro
Uno de los aspectos diferenciales de la certificación es que no se limita a evaluar las instalaciones energéticas, sino que abarca todos los agentes implicados en la cadena de suministro de la biomasa.
Desde el aprovechamiento forestal hasta el transporte, el almacenamiento y el consumo final, cada una de las etapas debe quedar documentada y sometida a mecanismos de control que garanticen la cadena de custodia del combustible y el cumplimiento de los criterios ambientales establecidos por la normativa europea para el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales.
Las redes de calor gestionadas por Rebi suministran calefacción y agua caliente sanitaria a viviendas, edificios públicos, hospitales, universidades, instalaciones deportivas e industrias mediante una infraestructura centralizada, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética y reducir la dependencia de combustibles como el gas o el gasóleo.
Refuerzo de la estrategia de descarbonización
Con esta certificación, Rebi señala que continúa avanzando en el desarrollo de proyectos de bioenergía orientados a combinar eficiencia energética, seguridad de suministro y sostenibilidad ambiental, en línea con los objetivos climáticos europeos y las políticas de transición energética.
La compañía destaca asimismo que este modelo contribuye al aprovechamiento responsable de los recursos forestales, a la generación de empleo local y a la reducción de las emisiones de CO₂ asociadas al consumo energético.

