Rebi se posiciona como socio energético ante la expansión de los centros de datos en España
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La expansión de los centros de procesamiento de datos (CPDs) en España está transformando no solo el mapa digital del país, sino también su planificación energética. Según un análisis reciente de Deloitte, estas infraestructuras se están desplegando más allá de las grandes áreas metropolitanas, con proyectos operativos y anunciados en comunidades como Galicia, Castilla y León, Aragón, Euskadi, Cataluña, Castilla-La Mancha o Andalucía. Este crecimiento refuerza su papel como motor de inversión y actividad económica, pero también plantea un reto estructural asociado a su elevada demanda energética y a la gestión del calor residual que generan.
En este contexto, la reutilización del calor residual se perfila como uno de los principales vectores de sostenibilidad ligados al desarrollo del sector. Las redes de calor renovables permiten transformar ese excedente térmico en un recurso energético aprovechable a escala urbana, contribuyendo a reducir emisiones, optimizar el consumo y generar valor añadido para los territorios. En este ámbito, Rebi destaca por su experiencia operativa y su implantación en ciudades medias y entornos urbanos.
Redes de calor y eficiencia energética en los CPDs
Según un reciente informe de Deloitte la creciente capilaridad territorial de los centros de datos amplifica su impacto en el desarrollo regional, pero también incrementa la necesidad de soluciones energéticas eficientes que faciliten su integración en el entorno. La experiencia de países como Finlandia, Suecia, Dinamarca, Países Bajos o Alemania muestra que la conexión entre CPDs y redes de calefacción urbana es ya una práctica consolidada, con miles de viviendas, edificios públicos y espacios industriales abastecidos a partir del calor generado por estas instalaciones digitales.
España avanza hacia un marco similar. El pasado 15 de noviembre concluyó el periodo de audiencia pública del proyecto de Real Decreto sobre eficiencia energética y sostenibilidad de los centros de datos, que transpone la Directiva (UE) 2023/1971. El borrador establece que los CPDs con una potencia nominal superior a 1 MW deberán reutilizar su calor residual para servicios de climatización u otras aplicaciones térmicas, un requisito que tendrá un impacto directo en el diseño, la inversión y la localización de estas infraestructuras.
Los CPDs con una potencia nominal superior a 1 MW deberán reutilizar su calor residual para servicios de climatización u otras aplicaciones térmicas.
Un marco regulatorio que refuerza el papel de las redes de calor
Este nuevo marco normativo sitúa a las redes de calor como una pieza clave tanto para el cumplimiento regulatorio como para la optimización económica de los proyectos. Su capacidad para conectar una fuente térmica continua y estable, como un centro de datos, con una demanda urbana consolidada permite mejorar la eficiencia global del sistema energético.
En territorios como Castilla y León, donde el mapa de Deloitte identifica varios proyectos de CPDs, la existencia de redes de calor en funcionamiento refuerza la viabilidad de estos modelos de integración. Es el caso de Soria, que combina una red de calor operativa desde 2015 con el desarrollo de nuevas infraestructuras digitales, como el Centro de Datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en el barrio de Los Royales o el centro del Ministerio de Defensa orientado a inteligencia artificial en el polígono de Valcorba.
Oportunidades asociadas a la valorización del calor residual
Más allá del cumplimiento normativo, la colaboración entre centros de datos y redes de calor abre nuevas oportunidades económicas y operativas. La valorización del calor residual permite reducir costes energéticos, generar ingresos adicionales para los operadores de CPDs y mejorar la aceptación social de estos proyectos al aportar beneficios directos a hogares, administraciones públicas y tejido productivo local.
En un escenario marcado por la convergencia entre digitalización, transición energética y reequilibrio territorial, Rebi se sitúa como uno de los actores con capacidad para acompañar el crecimiento del sector de los centros de datos en España mediante soluciones orientadas a la eficiencia energética y la sostenibilidad a largo plazo.

