Desaladora de El Alamein, Egipto



07/07/2020
Archivado en: Agua , Nº 220 Enero/Febrero 2019

En 2019, Aqualia completó la construcción de la planta desaladora de El Alamein, una pequeña localidad al norte de Egipto. Este proyecto, que se considera el mayor suministro de agua para la costa norte de Egipto y tenía a Aqualia como el único contratista, está sirviendo actualmente a más de un millón de habitantes, lo que constituye un hito en un área con una grave escasez de recursos hídricos.

La planta desala el agua de mar mediante la tecnología de ósmosis inversa y está ubicada en la costa mediterránea del país, en una zona de creciente desarrollo turístico. Actualmente produce 150.000 m3/día de agua potable, satisfaciendo así la fuerte demanda de agua en el área.

El contrato EPC (Ingeniería, Adquisiciones, Construcción y Puesta en servicio, por sus siglas en inglés), que incluye un año de operación y mantenimiento, fue otorgado por el Ministerio de Defensa de Egipto en 2016. El diseño incluye un pretratamiento a base de filtros de arena, una microfiltración, dos pasos la ósmosis inversa -para obtener un agua de alta calidad- y un proceso de remineralización.

Para minimizar los efectos ambientales, el diseño ha tenido en cuenta todos los posibles impactos en los alrededores, especialmente los causados por la descarga de efluentes. La solución implementada incluye, entre otras medidas ambientales, un sistema de dilución de salmuera para reducir los impactos en el fondo marino.

 

Detalles del Proyecto

El período estimado de construcción fue de 27 meses. Sin embargo, por varias razones relacionadas con las dificultades geotécnicas y de nivel freático, la duración real de este periodo de construcción fue de 32 meses sin que se aplicase ninguna penalización por demora y fue entregado finalmente en julio de 2019.

El coste de EPC de esta planta asciende a los 110 millones de euros financiados por el Gobierno Egipcio.

La planta tiene una capacidad de producción de 150.000 m3 al día utilizando el proceso de ósmosis inversa con sistema de recuperación de energía y comprende diez módulos que producen 15.000 m3 por día, distribuidos en dos líneas con una tasa total de recuperación del 45%.

 

Línea de tratamiento

Tras la captación de agua de mar, la planta dispone de dos etapas de filtración antes del proceso de ósmosis inversa que operan de la siguiente manera:

1ª etapa de filtración mediante filtros bicapa: 18 filtros de arena y antracita de 24 m de largo y 4 m de diámetro. Los filtros están fabricados en acero al carbono con revestimiento de goma y se distribuyen en dos líneas independientes completas con un sistema de retrolavado que utiliza salmuera y aire para lavar los filtros. Posee un nivel de filtración de 20 micras.

2ª etapa de filtración con microfiltración: 8 filtros de cartucho. Cada microfiltro incorpora 410 cartuchos de polipropileno y tiene un nivel de filtración de 5 micras.

El proceso de desalación por ósmosis inversa consta de dos pasos para asegurar la calidad de agua producto.

El primer paso se lleva a cabo a través de diez líneas de producción, cada una equipada con:

  • Una bomba de alta presión con un caudal de 651 m3/h y una presión de 685 m.c.a.

  • Una bomba booster. Esta bomba tiene un caudal de diseño de 789 m3/h y una presión nominal de 42 m.c.a. Esta bomba está equipada con convertidores de frecuencia.

  • Un bastidor de ósmosis inversa equipado con 134 cajas de presión y un total de 938 membranas por bastidor.

  • Un bastidor de recuperadores de energía con 13 intercambiadores de energía.

  • Para el segundo paso de ómosis inversa se cuenta con tres líneas de producción, cada una equipada con:

  • Una bomba de segundo paso con un caudal de 794 m3/h y una presión de 136 m.c.a.

  • Un bastidor de ósmosis equipado con 80 cajas de presión y un total de 560 membranas.

Por último, la planta dispone de un proceso de remineralización a través de dos líneas de lechos de calcita cada una, formada por 10 celdas de 18 m2 superficie unitaria (6 metros de largo por 3 metros de ancho), dosificación de dióxido de carbono y post-cloración.

La descarga de salmuera de la instalación se realiza a través de un tubo de HDPE sumergido de 1.400 m de largo y 1.600 mm de diámetro equipado con difusores para una buena dispersión de sales, cumpliendo de esta manera con la normativa ambiental del país.

 

¿Qué hace este proyecto especial?

La planta es una de las dos más grandes de Egipto, ambas con el mismo tamaño, 150.000 m3/d de producción y en este caso, la instalación se construyó a través del método de fast track projects o proyectos de consecución rápida. Esta es una técnica en la que las actividades que se habrían realizado secuencialmente utilizando el programa original se realizan en paralelo. En otras palabras, en esta técnica las actividades se trabajan simultáneamente en lugar de esperar a que cada pieza se complete por separado.

Se ha tenido muy en cuenta el impacto ambiental y con el fin de minimizarlo, se construyó un tanque de salmuera para mezclar la descarga de salmuera procedente de los bastidores de ósmosis inversa con agua de efluente de limpieza para reducir la salinidad. 

La construcción de esta planta entrañó importantes dificultades técnicas relacionadas con la complicada geotecnia de la zona y el nivel freático. Estos retos fueron afrontados mediante complejos desarrollos de ingeniería civil como la caga de la parcela con varias capas compactas de arena equivalente a las cargas de la planta o el uso de un sistema de drenaje vertical de 14.000 puntos.

Aún siendo un proyecto complicado, es también ambicioso y cuenta con un sistema de dos pasos para lograr una calidad del agua excelente en lo relativo a la concentración de boro, consiguiendo una calidad mejor que la establecida en la Ley de Salud de Egipto y la establecida por la Organización Mundial de la Salud.

Además de la complejidad técnica, el hecho de tratarse de la primera experiencia con un cliente como el Ministerio de Defensa Egipcio supuso un importante reto para Aqualia. Más si cabe al afrontarlo en solitario y sin socio local.

 

Aqualia en Egipto

Además de la planta desaladora de El Alamein, Aqualia realizó el diseño, construcción y financiación de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de New Cairo situada en la capital de Egipto. Actualmente la empresa se encarga también de la gestión durante un periodo de 20 años de este contrato, el primero adjudicado en el país para un proyecto de colaboración público–privada.

Por otra parte, la empresa se encuentra ejecutando en este país el contrato para el diseño, construcción y operación de la EDAR de Abu Rawash en El Cairo. La planta, una vez terminada, tratará 1,6 millones de metros cúbicos de agua al día y prestará servicio a 6 millones de personas, lo que la convertirá en la más grande de África y una de las de mayor capacidad en el Mundo.


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Tags: Aqualia.

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