¿Puede la economía circular ayudar a las ciudades a afrontar sus retos?



10/10/2018
Archivado en: Residuos , Nº 201 Julio - Agosto 2018

La Administración Pública tiene la oportunidad de aplicar la receta de la economía circular para afrontar los desafíos que retan a la gestión de las ciudades


 

El 44ª presidente de Estados Unidos Barack Obama y otros tres premios nobeles opinan que sí. Así lo señalaron en la pasada Cumbre de Economía Circular e Innovación Tecnológica de Madrid, en la que situaron a la economía circular como el motor para el desarrollo del planeta. 

En un contexto actual con una creciente escasez de recursos, incremento poblacional y con la amenaza del cambio climático; el tradicional modelo de economía lineal - basado en “extraer, fabricar, consumir y desechar”- forma cada vez más parte del pasado. 

Hoy necesitamos soluciones disruptivas, más integradoras y que contemplen los efectos a largo plazo. Es aquí donde la economía circular juega un papel clave. 

Los residuos de hoy son los recursos del mañana

Inspirado en la eficaz forma de funcionar de la naturaleza, el modelo circular tiene como misión mantener el valor de los productos y materias primas durante el mayor tiempo posible, reduciendo al mínimo la generación de residuos.

Gracias a la innovación tecnológica, la Administración Pública tiene a su disposición la oportunidad de aplicar la receta de la economía circular para afrontar los desafíos que retan a la gestión de las ciudades.

Precisamente, esto está haciendo el Ayuntamiento de Sant Feliu de Llobregat, que desde el 2016 trabaja junto a Aigües de Barcelona y Cetaqua en la implantación de un modelo de economía circular. 

Sant Feliu de Llobregat: el camino hacia la economía circular con Aigües de Barcelona y Cetaqua

Situada a 12 km de Barcelona y con una población de 43.026 habitantes, Sant Feliu de Llobregat pretende reducir el consumo de sus recursos disponibles y estar mejor preparada contra los desafíos económicos, sociales y medio ambientales que se avecinan. 

El proyecto de implantación de un modelo de economía circular, se inició con el estudio de los recursos utilizados por los servicios municipales, la industria y la agricultura de la ciudad para identificar áreas de mejora y detectar posibles sinergias entre los agentes clave de territorio.

Tras recoger datos sobre el uso de agua, energía y la generación de residuos en el municipio, el análisis del Big Data permitió definir una serie de medidas para avanzar hacia un mejor aprovechamiento de los recursos. Una batería de medidas que tienen en común el objetivo de cerrar círculos y expandir el ciclo de vida, así como crear nuevas oportunidades de negocio y fomentar la creación de puestos de trabajo locales. Algunas de las más destacadas se muestran en el gráfico de la página siguiente.

 

1. Un ciclo del agua circular

Una de las primeras oportunidades detectadas fue fomentar las aguas regeneradas para usos no potables, por ejemplo, a través del uso de este recurso para fines como el riego de parques públicos, la limpieza de calles o en usos industriales. Para ello, se recomendó finalizar la red de aguas regeneradas del municipio, cuyos distintos tramos no estaban conectados, así como realizar una conexión con la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de la ciudad.

2. Mejorar la autoproducción energética

Otra de las medidas propuestas es el incremento de la autoproducción de energía en el municipio. Por un lado, a través de la puesta en marcha de una instalación para la generación de energía mediante la valorización de la biomasa obtenida del propio territorio, para uso en equipamientos municipales. Es decir, se plantea el aprovechamiento de los residuos obtenidos con la poda de los árboles de la ciudad y los recogidos en las tareas de mantenimiento en el Parque Natural de Collserola y el Parc Agrari del Baix Llobregat.  

Por otro lado, la autoproducción energética en Sant Feliu de Llobregat se puede mejorar a través de las instalaciones ya existentes en el municipio. Un claro ejemplo es la reutilización de los fangos generados durante la actividad industrial, especialmente la industria de alimentación y bebidas. Unos fangos que se podrían transportar a la EDAR municipal para incorporarse al proceso de digestión anaeróbica, incrementando la producción de biogás que se lleva a cabo en la instalación. 

3. Economía colaborativa

Otro de los ejes del proyecto de economía circular en Sant Feliu de Llobregat consiste en implantar un sistema de gestión centralizada de los residuos industriales, con el fin de impulsar la economía colaborativa y, con ello, potenciar la competitividad de las industrias locales y atraer a nuevas. Este proyecto de sharing economy se sustentaría en la creación de un ecopunto industrial para recoger y valorizar residuos como papel, madera, vidrio o plásticos. 

4. Valorización de bioresiduos para la agricultura

Hasta aquí nos hemos centrado en las ventajas de este proyecto para la ciudad y la industria, pero la agricultura también se beneficia de la economía circular. Entre las medidas destacadas en el sector agrícola, destaca la reutilización de los bioresiduos provenientes de la poda de jardines de la ciudad y de los procesos de producción de la industria de la alimentación y bebidas, con el fin de convertirlos en nutrientes en los campos del Parque Agrario de la comarca del Baix Llobregat. 

Estas cuatro medidas son una muestra de la generación de nuevos modelos de actividad circular asociados a la economía verde del proyecto de Aigües de Barcelona y Cetaqua para la implantación de un modelo de economía circular en Sant Feliu de Llobregat. Un proyecto que demuestra la importancia de la colaboración público-privada para una mejor gestión de los recursos urbanos y una mayor concienciación e implicación con la protección del medio ambiente.


Sant Feliu REUSE, reutilización de aguas residuales urbanas

A partir de la oportunidad detectada durante el proyecto de economía circular en Sant Feliu de Llobregat para fomentar las aguas regeneradas para usos no potables, el ayuntamiento del municipio está actualmente colaborando con Aigües de Barcelona y Cetaqua en un nuevo proyecto destinado a impulsar la reutilización de aguas residuales urbanas.

El proyecto consiste en la demostración a escala piloto y revisión técnico-económica de las tecnologías de reutilización de agua en la EDAR del municipio, para estudiar diferentes parámetros del agua regenerada, como la calidad, cantidad e impacto ambiental. Con ello se pretende determinar qué tecnologías son idóneas para satisfacer la demanda de agua regenerada del municipio, así como posibles demandas futuras por parte del sector industrial.


Puede descargar aquí el artículo completo.


736

RECIBE NOTICIAS COMO ESTA EN TU CORREO


Este sitio utiliza cookies y tecnologías similares. Si no cambia la configuración del navegador, usted está de acuerdo con nuestra política de cookies.