Retos y oportunidades de la medición de la economía circular

Raquel Canales, Project Manager - Grupo de Acción de Economía Circular de Forética


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08/10/2019
Fuente:

Por Raquel Canales, Project Manager - Grupo de Acción de Economía Circular de Forética


 

La cantidad de materias primas extraídas, cosechadas y consumidas en todo el mundo ha aumentado un 60% desde 1980, según la OCDE. Se ha estimado que una reducción de tan solo un 1% en el consumo de recursos podría suponer un ahorro potencial de casi 80 billones de dólares para la economía global, según el informe “The new big circle” del WBCSD. 

En España, en función de nuestra huella ecológica y la biocapacidad del país, se estima que necesitaríamos 2,9 veces más superficie de la que disponemos actualmente para poder mantener el nivel de vida y población actuales, según Global Footprint Network.

Los modelos económicos lineales basados en producir, usar y tirar tienen los días contados debido, principalmente, a la gran cantidad de riesgos asociados que presentan. Es por ello que, la economía circular, se presenta como la principal respuesta a los retos de eficiencia y sostenibilidad de los recursos naturales, proponiendo otra manera de producir y consumir que afecta de forma directa a los flujos de recursos y residuos, desvinculando el crecimiento económico del consumo de materias primas y del impacto ambiental.

El crecimiento exponencial de la población mundial, la explotación de recursos naturales y la degradación del medio ambiente derivada de una generación progresiva de residuos, son algunos de los motivos que identifican la transición hacia la circularidad como una acción necesaria y prioritaria y, a su vez, como una de las respuestas a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), donde se reflejan los principales retos a los que nos enfrentamos, en especial al ODS 12, el cual hace referencia a la producción y consumo responsables.

La transición hacia una economía circular puede dar lugar a un crecimiento global de 4,5 trillones de dólares hasta 2030, mejorando la resiliencia de las economías globales, según Accenture. En este sentido, son muchas las oportunidades derivadas de la circularidad para la economía, la sociedad y el planeta, entre las que se encuentran:

• Sector empresarial: aceleración del crecimiento empresarial a partir de la reducción de costes operativos, mejora de la competitividad y fortalecimiento de las relaciones con los distintos grupos de interés y anticipación y gestión de riesgos asociados a la economía lineal.
• Medio ambiente: mayor eficiencia en el consumo de energía, agua y recursos y reducción de la generación de residuos y emisiones de CO2, vinculado con el desarrollo de prácticas relacionadas con la economía circular como la recuperación de nutrientes en la agricultura o la reutilización de materiales.
• Sociedad: contribución a la salud y el bienestar de la sociedad gracias a una economía baja en carbono, generación de nuevas habilidades y competencias vinculadas con modelos de negocio circulares, así como la contribución al despertar de un consumidor más consciente que apueste por la sostenibilidad global.

A su vez, todas estas oportunidades tienen un impacto directo en la Unión Europea, donde se estima que las emisiones de CO2 podrían llegar a reducirse en un 48% y la mejora de la productividad de los recursos podría crecer hasta un 3% anual, según Ellen MacArthur Foundation en su informe sobre economía circular y competitividad en Europa. Además, la generación de empleo se posiciona como otra de las oportunidades destacadas en la materia, con una estimación hasta 2030 de 2 millones de empleos generados en Europa, según un estudio de la Comisión Europea.

Es importante destacar también la presencia de retos o barreras que hacen que esta transición no consiga la velocidad adecuada. Estos retos son, principalmente, culturales, regulatorios, estratégicos y de mercado, lo que da lugar a que la economía mundial sea solo un 9% circular, según “The Circularity Gap report”. En este sentido, son muchas las empresas que están tratando de medir la circularidad de sus procesos, con el objetivo de contar con indicadores que permitan cuantificar el impacto de sus acciones. La medición del avance de la economía circular se refleja como una importante oportunidad para las empresas, pero supone también un reto vinculado a la falta de existencia de un marco común de medición que cuente con indicadores que permitan calcular el impacto de las organizaciones a nivel global y traducirlo a decisiones estratégicas integrando la circularidad en todo el modelo empresarial. 

Por ello, el Grupo de Acción de Economía Circular de Forética, en colaboración con Factor 10 del World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), ha centrado su trabajo durante este segundo año en el conocimiento de la medida de la economía circular en el sector empresarial. Como resultado del trabajo realizado, se ha publicado un documento titulado “La medición de la economía circular. Marcos, Indicadores e Impacto en la Gestión Empresarial”, en el que se presenta una hoja de ruta que pretende servir como herramienta para aquellas empresas que quieran conocer su nivel de avance hacia un modelo de economía circular, basada en tres acciones: qué medir, cómo medir y para qué medir.

La medida del avance empresarial en términos de economía circular es uno de los grandes retos a los que necesitamos dar respuesta mediante la creación de un marco global y un lenguaje común que dé información de calidad, comparable y que permita aumentar el nivel de ambición cuando sea necesario.


Artículo publicado en el número 216 Julio/Agosto 2019

Tags: Forética.


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