Un estudio pone de relieve el impacto positivo del confinamiento en las aguas del Mediterráneo

Según un nuevo estudio liderado por el ICM-CSIC, el confinamiento provocó una reducción de microorganismos, lo que contribuyó a dejar un agua más transparente, pero también menos productiva


702

Un nuevo estudio liderado por el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC) y publicado recientemente en la prestigiosa revista Science of the Total Environment ha confirmado que el confinamiento provocado por la COVID-19 contribuyó a mejorar la calidad del agua del mar Mediterráneo, lo que podría explicar los avistamientos de algunas especies que, en condiciones normales, son difíciles de observar.

Según el trabajo, el aumento de la calidad del agua se observa principalmente a través de una menor concentración de clorofila, un pigmento esencial del fitoplancton que suele correlacionarse con la disponibilidad de nutrientes.

Esta disminución se debe probablemente a una combinación de factores, entre ellos la menor carga atmosférica de nitrógeno causada por la reducción en la circulación de vehículos, el menor flujo de aguas residuales debido a la disminución del número de visitantes, y el descenso de la actividad pesquera, que se detuvo durante el periodo de confinamiento.

 

Un mar más limpio, pero menos productivo

Estos factores dieron lugar a un Mediterráneo más limpio y transparente, pero también menos productivo, provocando una disminución de algunos grupos microbianos, en particular de fitoplancton. Y es que, los aportes de nitrógeno, aun siendo contaminantes, suponen una fuente de nutrientes para el fitoplancton, que aumenta su abundancia gracias a estos, lo que supone, a su vez, más alimento para los animales que se nutren de él.

Por ello, la disminución de la contaminación también condujo a un mar con menos nutrientes y menos productivo. Tal y como explica el equipo investigador, de prolongarse, esta situación de oligotrofia -baja concentración de clorofila- podría haber acabado afectando a la pesca.

“La oligotrofia podría tener consecuencias en cascada dentro del ecosistema marino, ya que los grupos microbianos que disminuyeron a consecuencia del confinamiento se sitúan en la base de la red trófica marina y sostienen el crecimiento las especies de los niveles superiores”, detalla en este sentido Maria Montserrat Sala, investigadora del ICM-CSIC y autora principal del estudio.

 

Seguimiento en Blanes a largo plazo

Para la realización del trabajo, el equipo investigador comparó datos de abundancia, diversidad y función de los microorganismos marinos de muestras de agua de la bahía de Blanes recogidas durante la primavera de 2020 con datos de muestras del mismo enclave recopiladas a lo largo de los 15 años anteriores por el Observatorio Microbiano de la Bahía de Blanes, que ha celebrado este año su 20 aniversario.

Esta serie de datos de la bahía de Blanes es muy valiosa, ya que permite estudiar la dinámica de unos organismos que se consideran el mayor reservorio de diversidad de la biosfera y desempeñan un papel clave en los ciclos biogeoquímicos globales. Asimismo, es una de las series de datos más largas del Mediterráneo.

"Estos datos nos permiten evaluar tanto los efectos a largo plazo del cambio global como fenómenos puntuales como el confinamiento", expone Josep M Gasol, investigador del ICM-CSIC y coautor del artículo, que lamenta que no existan mecanismos de financiación a largo plazo para llevar a cabo más iniciativas como ésta.

Por último, las autoras y autores del estudio destacan que, ya durante el mes de junio de 2020, coincidiendo con el desconfinamiento progresivo de la población, los efectos del cierre en los parámetros medido eran mucho menores que durante el mes de mayo, lo que hace pensar que el impacto del confinamiento duró poco tiempo.

Éste es uno de los pocos estudios que han evaluado el impacto del confinamiento sobre los mares y océanos, y el único que lo ha hecho a partir del análisis de muestras tomadas in situ durante los meses del cierre. Los demás lo han hecho comparando observaciones de clorofila obtenidas vía satélite. Además, es el único trabajo que ha comparado los datos de un año tan excepcional como en 2020 con una serie de datos tan larga como la de Blanes.


Artículo de referencia

Sala, M. M., Peters, F., Sebastián, M., Cardelús, C., Calvo, E., Marrasé, C., ... & Gasol, J. M. (2021). COVID-19 lockdown moderately increased oligotrophy at a marine coastal site. Science of The Total Environment, 151443.

RRSS
Archivado en:
Agua, Investigación, España
Tags
CSIC


RECIBE NOTICIAS COMO ESTA EN TU CORREO


EN PORTADA