AccelerateEU sitúa la valorización energética y el calor residual como pilares del sistema energético europeo
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La asociación ESWET (European Suppliers of Waste-to-Energy Technology) ha valorado positivamente el plan AccelerateEU presentado por la Comisión Europea, al considerarlo una respuesta necesaria ante la volatilidad de los precios energéticos y la dependencia estructural de importaciones de combustibles fósiles. En este contexto, la organización destaca el papel estratégico de la valorización energética de residuos (WtE) como vector de resiliencia energética y apoyo a la expansión de las redes de calefacción urbana.
El plan comunitario identifica el district heating, la recuperación de calor residual y la generación de energía limpia de origen local como elementos clave para reforzar la seguridad energética europea. Según ESWET, las plantas WtE están especialmente bien posicionadas para contribuir en estos tres ámbitos, al ofrecer un suministro continuo y gestionable de electricidad y calor.
El plan comunitario identifica el district heating, la recuperación de calor residual y la generación de energía limpia de origen local como elementos clave para reforzar la seguridad energética europea
Generación estable y aporte al sistema energético
Las instalaciones de valorización energética operan de forma ininterrumpida, proporcionando energía de base fiable tanto para hogares como para la industria. En 2024, el sector generó en Europa aproximadamente 39.000 millones de kWh de electricidad y 76.000 millones de kWh de calor, de los cuales más del 50% procede de fuentes biogénicas y, por tanto, renovables.
Este carácter gestionable permite complementar otras fuentes intermitentes, garantizando el suministro en momentos de alta demanda.
Impulso al district heating y eficiencia energética
El plan AccelerateEU fija como objetivo la ampliación de la cobertura de redes de calefacción urbana en la Unión Europea, con un peso creciente del calor recuperado. En este ámbito, las plantas WtE ya desempeñan un papel central en países como Dinamarca, Suecia, Países Bajos, Francia o Alemania.
La energía generada por WtE en la UE en 2024 fue equivalente a 15.700 millones de m³ de gas natural, cerca del 39% de las importaciones desde Rusia en 2025
Estas instalaciones alcanzan niveles de eficiencia superiores al 85–90% en recuperación energética total, lo que las convierte en una de las soluciones más rápidas y rentables para sustituir combustibles fósiles en el sector térmico. La conexión de más plantas a estas redes se perfila como una vía directa para avanzar en descarbonización.
Reducción de costes y dependencia exterior
Otro de los aspectos destacados por ESWET es la contribución del sector a la estabilidad de precios energéticos, al basarse en residuos no reciclables disponibles localmente. Esto reduce la exposición a la volatilidad de los mercados internacionales de combustibles.
En sistemas de district heating, el calor procedente de WtE se sitúa frecuentemente entre las opciones más competitivas frente a alternativas fósiles. Además, la producción combinada de electricidad y calor contribuye a optimizar los costes globales del sistema energético.
En términos de seguridad energética, la aportación del sector permite reducir la necesidad de importaciones de gas. La energía generada por WtE en 2024 equivale también a cerca del 20% de las importaciones de gas natural de Estados Unidos a la UE.
Un sector consolidado en Europa
Actualmente, alrededor de 500 plantas de valorización energética operan en la Unión Europea, suministrando energía a millones de ciudadanos y empresas. Además de su función energética, el sector contribuye a la recuperación de materiales, incluidos metales presentes en las escorias, lo que refuerza la autonomía estratégica europea en materias primas.
En palabras de Patrick Clerens, secretario general de ESWET, el plan de la Comisión “es una señal clara de que Europa se toma en serio la independencia energética”, destacando que la valorización energética proporciona un suministro fiable basado en un flujo continuo de residuos no reciclables y contribuye, además, a reducir la dependencia de terceros países en materias primas críticas.

