Asturias aplica por primera vez el nuevo reglamento de uso de agua regenerada
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Asturias se ha convertido en la primera comunidad autónoma en aplicar el nuevo reglamento de utilización de agua regenerada, una norma que supone un avance relevante en la gestión sostenible de los recursos hídricos, impulsa la economía circular y refuerza la adaptación al cambio climático.
La directora general del Agua, Vanesa Mateo, ha presidido la reunión del comité de expertos sobre el uso industrial del agua regenerada, que ha elegido el proyecto de Villaperi como modelo de referencia para el desarrollo de este tipo de iniciativas y ha avalado la seguridad y la calidad del agua regenerada para su uso industrial.
Este grupo de trabajo, creado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, está integrado por expertos nacionales en la materia y por los principales clústeres asturianos implicados, IQPA y el Clúster del Agua. Con su constitución, el ministerio seleccionó a Asturias y al proyecto de Villaperi como ejemplo de buenas prácticas a escala estatal.
Una biofactoría al servicio de la industria
La actuación prevé la transformación de la depuradora de Villaperi en una biofactoría, que incorporará, además de las instalaciones de producción de agua regenerada, una planta de cogeneración alimentada con biogás procedente del tratamiento de lodos y un parque fotovoltaico para autoconsumo energético.
En la actualidad, ya se están instalando las placas solares, se han adjudicado los contratos de tratamiento de fangos y del proyecto de producción de agua regenerada, y se encuentra en tramitación la licitación de la tubería de distribución.
La actuación prevé la transformación de la depuradora de Villaperi en una biofactoría, que incorporará una planta de cogeneración alimentada con biogás y un parque fotovoltaico para autoconsumo energético.
La nueva infraestructura supondrá una inversión de 13.836.025 euros, financiada con fondos Feder, y se convertirá en la primera del país en contar con una red de tuberías de 64 kilómetros de longitud, destinada a transportar el agua regenerada a las principales áreas empresariales de Gijón y Avilés.
Liberar agua potable y anticiparse a la escasez
La futura biofactoría permitirá que la industria reaproveche el agua ya depurada con un doble objetivo: liberar alrededor de 15 hectómetros cúbicos de agua potable que actualmente consume el sector industrial en el área central de Asturias y mejorar el abastecimiento tanto de las empresas existentes como de las que se implanten en el futuro.
La planta de Villaperi refuerza la apuesta del Gobierno del Principado de Asturias por un modelo industrial basado en economía circular, descarbonización e innovación tecnológica, al tiempo que permite anticiparse a escenarios de mayor demanda industrial de agua en situaciones de escasez hídrica derivadas del cambio climático, garantizando siempre el suministro de agua potable a la población.

