CADASA destina 1,4 millones al mantenimiento del saneamiento y la depuración en el oriente asturiano
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El Consorcio de Aguas de Asturias (CADASA) destinará 1.431.508 euros durante el próximo año a las labores de conservación de los sistemas de saneamiento y depuración de Cabrales, Panes, Benia de Onís, Ribadedeva y Peñamellera Alta, en la comarca oriental de Asturias.
La actuación permitirá mantener las infraestructuras que dan servicio a alrededor de 12.000 habitantes, después de que el Consorcio haya aprobado la prórroga durante un año del contrato de conservación, hasta el 30 de septiembre de 2027.
Las cuatro principales depuradoras incluidas en el contrato trataron 932.448 m³ de aguas residuales durante el pasado año y retiraron 328,62 toneladas de residuos.
Cuatro depuradoras y ocho instalaciones de tratamiento
La inversión comprende el mantenimiento de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) de Arenas de Cabrales, Benia de Onís, Panes y Ribadedeva, además de otras ocho instalaciones de tratamiento de aguas residuales situadas en el municipio de Peñamellera Alta.
Entre las actuaciones previstas durante el próximo año se encuentra la mejora de los biodiscos de la EDAR de Benia de Onís. Los trabajos contemplan la renovación de elementos estructurales con el objetivo de aumentar la fiabilidad de estos equipos.
Una red de saneamiento con 46 EDAR
La actuación se enmarca en la gestión de la red de saneamiento de CADASA, a la que el Consorcio destinó más de 30 millones de euros en 2025.
Durante ese ejercicio, CADASA gestionó y explotó 41 sistemas de saneamiento en 55 municipios, integrados por 46 estaciones depuradoras de aguas residuales, 38 pequeñas instalaciones de depuración, 218 estaciones de bombeo, 193 aliviaderos, siete emisarios submarinos y 519 kilómetros de colectores.
Los sistemas gestionados por CADASA recogieron, transportaron y trataron más de 133,6 millones de m³ de aguas residuales en 2025.
Este conjunto de infraestructuras permitió recoger, transportar y tratar más de 133,6 millones de metros cúbicos de aguas residuales, que posteriormente fueron restituidas al medio natural en condiciones adecuadas para preservar su calidad y la de los ecosistemas asociados.

