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El modelo SITRA: del laboratorio a la optimización continua de las plantas de bioenergía

La firma combina investigación, validación tecnológica, digitalización y experiencia operativa para maximizar el rendimiento de las instalaciones con un claro objetivo: transformar datos en decisiones
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07-10-2026
Publicado en

Cuando hablamos de la tecnología como un eje que marca la rentabilidad de un proyecto de bioenergía, automáticamente pensamos en los equipos y soluciones implantados en la planta. Pero lo cierto es que la eficiencia operativa de estas instalaciones depende de tomar decisiones acertadas antes, durante y después de la puesta en marcha de una instalación.

Potencial de producción de biogás, escalabilidad del proceso, gestión predictiva, rendimiento de la digestión anaerobia, reducción de costes en operación y mantenimiento… Son indicadores que van desde el diseño hasta la operación, y en los que hay que minimizar incertidumbres y maximizar resultados. Precisamente desde esta perspectiva y con este objetivo, SITRA ha desarrollado un sistema de trabajo basado en la tecnología, la innovación, y en su capacidad de generar conocimiento, validar soluciones y transformar los datos obtenidos en decisiones operativas de alto valor. 

 

 

Un modelo que arranca en el laboratorio

En SITRA, todo este proceso arranca en el laboratorio. O, mejor dicho, en los laboratorios. Más allá de contar con una instalación centrada en la producción y el control de procesos de sus plantas, la firma cuenta con un laboratorio específico para realizar los ensayos BMP (Biochemical Methane Potential), una herramienta que determina el potencial de producción de biogás, y que permite tanto estimar con precisión la capacidad real de generación de metano, como obtener la información clave para el dimensionamiento de los procesos biológicos.

 


El modelo SITRA integra laboratorio, validación tecnológica, digitalización y experiencia operativa para transformar datos en decisiones de alto valor

 

Que una compañía como SITRA, especialista en la operación de proyectos de bioenergía, disponga de esta herramienta en sus instalaciones ya supone un valor añadido, pero no es el único elemento diferencial en su análisis de muestras. Y es que la firma cuenta con un laboratorio específico (Testing LAB) focalizado en la investigación aplicada, donde se desarrollan pilotajes, estudios y tratamientos previos. Un recurso especialmente relevante en aquellos proyectos que, por la naturaleza del residuo o la complejidad del proceso, requieren soluciones a medida antes de abordar el diseño de ingeniería. 

 


Los ensayos BMP permiten estimar con precisión el potencial real de generación de metano y aportar información clave para dimensionar los procesos biológicos

 

Del laboratorio a la planta piloto

Como hemos visto, la apuesta por la innovación en SITRA permite que una prueba en su laboratorio tenga un impacto directo, por ejemplo, en una planta de biometano. Pero en este modelo SITRA, entre el conocimiento generado en el laboratorio y el entorno industrial también hay un paso intermedio: plantas piloto. En otras palabras, espacios de validación en condiciones reales de operación.

En este ámbito, destaca uno de los últimos grandes hitos de SITRA en el ámbito de la digestión anaerobia, como es el proyecto SERENA. Una planta piloto con la que se ha validado una innovadora solución tecnológica para la valorización conjunta de purines porcinos y alpechines (corrientes residuales cuya gestión sigue siendo un reto). De esta forma, la compañía ha diseñado, construido y operado una planta de digestión anaerobia en doble fase que ha alcanzado una reducción de la materia orgánica cercana al 52% y una producción estable de biogás con contenidos de metano de alrededor del 70%. 

 


La planta piloto SERENA ha logrado reducir cerca de un 52% la materia orgánica y producir biogás de forma estable con contenidos de metano en torno al 70%

 

 

De la validación a la innovación operativa permanente

Pero la innovación tampoco termina cuando la tecnología ya ha sido validada. El siguiente paso, que no acaba nunca, consiste en garantizar el potencial industrial de la solución desarrollada y, sobre todo, en que todo este conocimiento siga aportando valor en el día a día de la operación de las instalaciones.

En esta operativa diaria, SITRA supervisa y gestiona sus proyectos de bioenergía con una herramienta propia (WIM). Esta es capaz de monitorizar este tipo de instalaciones a tiempo real, integrando toda la información crítica de operación en un único entorno digital capaz de detectar cualquier desviación que se pueda convertir en incidencia.

Esto ya ha generado resultados tangibles en plantas de biometano. En una de ellas, el análisis avanzado de datos realizado a través del WIM ha permitido identificar una desviación progresiva en los niveles de sulfuro de hidrógeno (H2S) antes de alcanzar umbral de alarma habitual. En otras palabras, un diagnóstico predictivo que corrige la incidencia y que en este caso se ha traducido en la recuperación de biometano que ha generado un beneficio económico de 45.000€.

 


La monitorización en tiempo real mediante WIM permite anticipar desviaciones operativas antes de que se conviertan en incidencias

 

Más allá de la cifra, este caso ilustra el valor real que aporta una gestión basada en el conocimiento y los datos. Además, es el colofón a todo este modelo SITRA que acabamos de explicar: generación de conocimiento desde el laboratorio, validación tecnológica, experiencia operativa… y todo retroalimentado desde el dato y la automatización.

Se trata de un proceso que también cambia la perspectiva de la innovación. No solo se trata de desarrollar nuevas tecnologías. Se trata de asegurar que cada dato, cada ensayo y cada aprendizaje se traduzca en una decisión que genere valor. 

 

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