El nuevo borrador de la UE sobre países no OCDE pone en riesgo al reciclaje europeo de metales
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El sector europeo del reciclaje de metales ha mostrado su preocupación ante el proyecto de lista elaborado por la Comisión Europea para determinar qué países no pertenecientes a la OCDE podrán seguir importando determinados residuos no peligrosos procedentes de la Unión Europea.
Recycling Europe, organización que representa a la industria europea del reciclaje, considera que el tratamiento previsto para los residuos de metales ferrosos y no ferrosos podría excluir importantes mercados asiáticos y limitar las salidas internacionales de materiales recuperados en Europa.
El nuevo Reglamento europeo sobre traslados de residuos establece que, a partir del 21 de mayo de 2027, las exportaciones de residuos no peligrosos a países no pertenecientes a la OCDE estarán generalmente prohibidas salvo que el país receptor figure en la lista autorizada por la Comisión para importar el flujo concreto de residuos. Para formar parte de ella, los países interesados deben demostrar que pueden gestionar esos materiales de forma ambientalmente adecuada y en condiciones equivalentes a las exigidas en la UE.
La Comisión publicó el 18 de septiembre de 2026 su proyecto de lista y prevé adoptar la primera relación definitiva de países autorizados antes del 21 de noviembre.
Solo alrededor del 20 % de los metales reciclados por el sector europeo se exporta, pero estas operaciones permiten canalizar los excedentes que actualmente no absorbe la demanda de la UE, según Recycling Europe
El sector cuestiona una evaluación general de los residuos metálicos
Una de las principales críticas de Recycling Europe se dirige a los argumentos empleados para evaluar estos flujos. Según la organización, la Comisión señala aspectos como la posible presencia de metales pesados tóxicos, el carácter no degradable de los metales y los riesgos ambientales asociados a procesos como la trituración, fundición y refino.
La patronal europea sostiene que esta caracterización no refleja adecuadamente las diferencias entre los distintos residuos metálicos ni las condiciones concretas en las que son gestionados. Recuerda que la normativa europea ya diferencia entre residuos peligrosos y no peligrosos atendiendo a su composición y propiedades.
El procedimiento establecido por el Reglamento permite precisamente que los países no pertenecientes a la OCDE soliciten autorización para recibir flujos concretos y acrediten su capacidad para tratarlos de forma ambientalmente correcta. Entre los países que presentaron solicitudes figuran India, Indonesia, Malasia, Pakistán, Filipinas, Tailandia y Vietnam, entre otros mercados asiáticos.
Recycling Europe reclama por ello que las decisiones se adopten atendiendo al riesgo real de cada flujo y a las condiciones de tratamiento existentes en los países e instalaciones receptoras, en lugar de aplicar, a su juicio, una presunción general de mayor riesgo sobre los metales.
100 millones de toneladas de acero reciclado al año en Europa
La organización defiende también el papel de estos materiales como materias primas secundarias para la industria. Según sus cifras, el sector recupera anualmente en Europa alrededor de 100 millones de toneladas de acero y 6,2 millones de toneladas de aluminio, además de otros metales que pueden reincorporarse a los procesos productivos.
Precisamente, Recycling Europe cuestiona que el carácter “no degradable” de los metales pueda utilizarse como argumento para someter estos residuos a un mayor escrutinio. La organización sostiene que su permanencia permite recuperarlos y reciclarlos repetidamente conservando su valor material.
La secretaria general de Recycling Europe, Julia Ettinger, defiende que la evaluación ambiental debe determinar individualmente qué flujos pueden exportarse. A su juicio, cuando un país no pueda acreditar una gestión ambientalmente adecuada, su solicitud debería rechazarse, pero sin extender esa consideración de forma automática al conjunto de los materiales metálicos no peligrosos.
La industria europea produce cada año alrededor de 100 millones de toneladas de acero reciclado y 6,2 millones de toneladas de aluminio reciclado, de acuerdo con los datos difundidos por Recycling Europe
El riesgo de acumular excedentes sin demanda suficiente en Europa
Más allá del debate regulatorio, la organización advierte de las posibles consecuencias económicas para la cadena europea de reciclaje. La mayor parte de los metales recuperados se suministra actualmente a fabricantes de la propia UE, mientras que aproximadamente una quinta parte encuentra salida en mercados exteriores.
Recycling Europe sostiene que restringir estas exportaciones no generaría automáticamente una mayor demanda dentro del mercado europeo. Si la industria comunitaria no incrementa su capacidad para absorber los volúmenes disponibles, el resultado podría ser una reducción de las salidas comerciales, acumulación de excedentes y menores valores para los materiales recuperados.
La organización considera que esta situación podría repercutir sobre la rentabilidad de las operaciones de recogida, clasificación y reciclaje, precisamente en un momento en el que la UE busca incrementar el uso de materias primas secundarias y reducir su dependencia de recursos primarios.
El sector ha pedido a la Comisión que revise el tratamiento previsto para los residuos de metales ferrosos y no ferrosos antes de aprobar la lista definitiva y que las autorizaciones se fundamenten en las características de cada flujo y en la capacidad demostrada por los países e instalaciones receptoras para gestionarlo adecuadamente.

