OTTO DÖRNER transforma residuos de construcción en áridos reciclados mediante clasificación óptica
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La empresa alemana OTTO DÖRNER utiliza en su planta ORCA de Hittfeld un proceso de tratamiento en húmedo y clasificación óptica para transformar residuos minerales de construcción y demolición en áridos reciclados destinados a nuevas aplicaciones. La instalación trata materiales procedentes de obras de deconstrucción, excavaciones y empresas constructoras, con el objetivo de obtener productos que puedan competir con los áridos naturales.
La planta, cuyo nombre corresponde a Otto Dörner Recyclinganlage, forma parte de la actividad de una empresa familiar del norte de Alemania con unos 1.300 empleados. Según su responsable, Simon Gühlstorf, a mediados de septiembre la instalación llegó a producir unas 500 toneladas en una jornada.
La planta ORCA llegó a producir unas 500 toneladas de áridos reciclados en una sola jornada de septiembre
Lavado y separación por color para recuperar materiales
Antes de entrar en el proceso, los residuos se analizan y declaran. Tras su recepción, se limita el tamaño máximo de las partículas y se retiran acero, plásticos film y materiales ligeros. El tratamiento posterior utiliza agua para separar las arenas de hasta dos milímetros de las fracciones más gruesas y eliminar sustancias adheridas a los granos. El agua de lavado se depura y recircula mediante un circuito cerrado.
Una vez limpios, los materiales pasan por dos clasificadoras STEINERT MSort AP, destinadas a granulometrías de 8 a 16 y de 16 a 32 milímetros. Sus cámaras identifican diferencias de color en la superficie de los granos y activan válvulas de aire comprimido para dirigirlos a distintas corrientes. Los equipos pueden trabajar con material húmedo, sin necesidad de secado artificial.
Dos clasificadoras ópticas trabajan con fracciones de 8-16 y 16-32 milímetros sin secar previamente el material
En una de las aplicaciones descritas por la compañía, el objetivo es recuperar basalto y separar de esa corriente ladrillos rojos, vidrio, asfalto y hormigón. La configuración de los programas permite modificar el producto objetivo y obtener diferentes mezclas aprovechables, en lugar de considerar automáticamente como rechazo todo el material separado.
Calidad de los áridos y ajuste operativo de la planta
Gühlstorf sitúa el cumplimiento de los requisitos de calidad como condición para la comercialización de los productos. Según los resultados comunicados por la empresa, la instalación logra menos de un 10 % de impurezas de ladrillo rojo en las fracciones grises o negras y menos de un 1 % de impurezas de vidrio en el producto correspondiente. Los áridos obtenidos pueden destinarse, entre otras aplicaciones, a la fabricación de hormigón cuando cumplan las especificaciones exigidas.
La empresa comunica contenidos de impurezas inferiores al 10 % para ladrillo rojo y al 1 % para vidrio en los productos evaluados
Antes de adquirir los equipos, OTTO DÖRNER ensayó las tareas de separación en el STEINERT Test Center de Wedel. La planta se encuentra en funcionamiento técnico normal tras una fase de puesta en marcha iniciada el otoño anterior, aunque continúa el ajuste de elementos como transferencias entre cintas, puntos de acumulación de suciedad y componentes sometidos a desgaste.
El seguimiento operativo se centra en capacidad de tratamiento, calidad y diversidad de productos. El proyecto busca ampliar el aprovechamiento de residuos minerales en un contexto de creciente presión sobre las fuentes tradicionales de áridos.

