El sistema de presas de Canal evitó un aumento brusco del caudal durante las últimas crecidas

Las presas de la empresa pública llegaron a regular casi 400 m³/s el 10 de febrero, el octavo mayor registro histórico, gracias a desembalses preventivos y modelos predictivos de gestión hidrológica
17-02-2026

El sistema de presas de Canal de Isabel II ha logrado contener prácticamente la mitad del caudal circulante por los ríos de la Comunidad de Madrid durante el reciente episodio de crecidas. El día de mayor regulación fue el 10 de febrero, cuando se registró un caudal medio de aportaciones cercano a 400 m³/s, el octavo más elevado de la serie histórica. Sin embargo, la gestión preventiva mediante desembalses controlados permitió reducir el caudal aguas abajo hasta 205 m³/s.

El presidente de la compañía pública, Carlos Novillo, ha destacado estos datos durante su visita a la presa de El Atazar, la mayor infraestructura hidráulica de la región y última de las cinco presas que regulan el río Lozoya. Actualmente, El Atazar libera agua por su desagüe intermedio a un ritmo de 50 m³/s.

 

Desembalses preventivos y volumen de resguardo

Las maniobras de desembalse son habituales en esta época del año, cuando las lluvias y el deshielo incrementan significativamente el caudal de los ríos. Para garantizar la seguridad hidrológica, los embalses deben mantener libre un volumen determinado -conocido como volumen de resguardo- que permita absorber posibles avenidas sin comprometer la estabilidad de las infraestructuras ni la seguridad aguas abajo.

Con los embalses por encima del 86 % de su capacidad total, diez de las trece presas gestionadas por Canal están actualmente aliviando agua por motivos de seguridad. Estas decisiones se adoptan tras analizar datos de caudales, aforos, previsiones meteorológicas, series históricas y registros de auscultación, además de apoyarse en modelos predictivos de ayuda a la decisión.

Aunque el análisis es digital y continuo, la apertura y cierre de válvulas y compuertas se realiza de forma presencial por personal técnico especializado.

La empresa comunica todas las maniobras de desembalse y los caudales vertidos tanto a la Confederación Hidrográfica del Tajo como a la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM 112), manteniendo coordinación permanente para activar avisos preventivos si fuera necesario.

 

Infraestructuras críticas para la laminación de avenidas

Las presas de Canal cumplen una doble función estratégica: garantizan el abastecimiento de agua potable y regulan los ríos para laminar avenidas, reduciendo el riesgo de inundaciones y protegiendo a personas, bienes y ecosistemas.

Su explotación se realiza conforme al marco normativo vigente en materia de seguridad de presas. Todas cuentan con Normas de Explotación aprobadas por la Dirección General del Agua, que establecen niveles de embalse, protocolos de actuación ordinaria y extraordinaria, así como procedimientos de inspección y mantenimiento. Estas normas se revisan obligatoriamente cada cinco años.

 

Tecnología de auscultación y mantenimiento predictivo

El modelo de gestión de Canal de Isabel II se basa en la planificación reglada, la conservación preventiva y la dotación estable de personal cualificado. A ello se suma la incorporación de tecnología avanzada para el seguimiento estructural.

Los instrumentos de auscultación instalados en las presas generan cada año cerca de 400.000 datos sobre su comportamiento estructural. El 58 % de la información se obtiene manualmente y el 42 % mediante sistemas automáticos de telecontrol.

Solo la presa de El Atazar dispone de aproximadamente 700 equipos de medida —péndulos, piezómetros, extensómetros, manómetros o termorresistencias— que suministran hasta 175.000 datos anuales, permitiendo un control exhaustivo y continuo de la infraestructura.

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