Feragua reclama una reducción del IVA al regadío en la factura eléctrica

La entidad sostiene que este sobrecoste es tan importante que para las explotaciones agrícolas el precio de la factura eléctrica supera ya las propias ayudas europeas recibidas a través de la PAC
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03-10-2022
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La Fundación Caja Rural del Sur acogió una jornada promovida por Feragua para debatir sobre las soluciones al problema eléctrico de las comunidades de regantes, que están pagando hoy entre cinco y seis veces más que hace dos años, debido a un incremento de la factura que les presentan las comercializadoras eléctricas que oscila entre el 400 y el 490%. Este sobrecoste es tan importante que, para las explotaciones agrícolas, el precio de la factura eléctrica ya supera las propias ayudas europeas recibidas a través de la PAC. La subvención comunitaria a la agricultura de riego va directamente a los bolsillos de las eléctricas y sus consejos de administración poblados de políticos.

En este contexto, Feragua demandó la reducción del IVA del 21% de la factura eléctrica al regadío al 5%, en sintonía con los países de nuestro entorno. Así, en Francia, el IVA que pagan los regantes es del 5,5%; en Portugal, del 6%; en Grecia, del 6%; y en Italia, del 10%. La agricultura de riego de esos países compite por tanto con la española con una estructura de costes mucho más favorable gracias a ese IVA reducido, que resulta especialmente importante en una coyuntura como la actual, con las tarifas eléctricas desbocadas.

 

La agricultura de riego de otros países europeos compite con la española con una estructura de costes mucho más favorable gracias a ese IVA reducido.

 

 

Incentivos públicos y trámites más ágiles

Especialmente grave es que el IVA de las Comunidades de Regantes supone un coste adicional para el regante, ya que las CC.RR. se encuentran en un régimen jurídico de no sujeción de IVA, que les impide compensar el IVA soportado con el IVA repercutido, suponiendo un incremento neto de coste el IVA soportado por las mismas.

Además de las soluciones políticas, que son imprescindibles, durante la jornada se debatió sobre las alternativas de tipo técnico que le quedan a las comunidades para afrontar este problema, coincidiendo todos que la mejor salida a medio y largo plazo pasa por la inversión en energías renovables y la construcción de plantas solares conectadas a la red que permitan el autoconsumo y la venta de la energía excedente en épocas de baja demanda. Por ello, los representantes demandaron incentivos públicos y trámites más ágiles para estas inversiones.

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