La Diputación de Gipuzkoa prevé invertir 14,5 millones en una planta de reutilización textil

La infraestructura, prevista en el entorno del Complejo Medioambiental de Gipuzkoa, permitiría tratar el volumen de residuos textiles estimado para 2030 y mejorar las tasas de preparación para la reutilización exigidas por la normativa estatal
27-05-2026

La Diputación de Gipuzkoa ha iniciado la tramitación para construir en el polígono de Eskuzaitzeta, en Donostia-San Sebastián, una nueva planta pública destinada a la gestión y preparación para la reutilización de residuos textiles. La instalación, con una inversión prevista de 14,5 millones de euros y una superficie de 7.500 metros cuadrados, tendría capacidad para tratar hasta 4.500 toneladas anuales de ropa usada y otros materiales textiles, el volumen que el territorio prevé generar en 2030.

El proyecto se ubicará junto al Complejo Medioambiental de Gipuzkoa, en el entorno de Zubieta, y forma parte de la modificación del Plan Territorial Sectorial (PTS) de Infraestructuras de Residuos Urbanos de Gipuzkoa, cuya aprobación inicial se ha publicado en el Boletín Oficial de Gipuzkoa. La previsión foral es que la infraestructura pueda ejecutarse en un plazo máximo de tres años una vez completada la modificación del planeamiento.

 

Mejorar la reutilización de residuos textiles

La iniciativa busca responder a una de las principales debilidades detectadas en el sistema de gestión de residuos del territorio: la baja tasa de preparación para la reutilización. Aunque Gipuzkoa alcanzó en 2023 una tasa de reciclaje del 53,9%, la preparación para la reutilización apenas se situó en el 0,96%, todavía lejos de los objetivos fijados por la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular.

La normativa estatal establece que al menos el 5% de los residuos municipales deberán destinarse a preparación para la reutilización en 2025, porcentaje que aumentará al 10% en 2030 y al 15% en 2035.

Según la documentación del proyecto, el sistema de recogida selectiva textil funciona “razonablemente bien”, pero el principal problema aparece en las fases posteriores de clasificación, selección y reacondicionamiento de los materiales recogidos.

 

Gipuzkoa recogió selectivamente 3.320 toneladas de residuos textiles en 2024 y prevé alcanzar las 4.500 toneladas anuales en 2030.

 

Actualmente, esta fracción se gestiona mediante contenedores distribuidos en la vía pública y operados por entidades como Emaús S.Coop, Emaús Gipuzkoa y Koopera, con instalaciones activas en Irun, Arrasate y Donostia.

La memoria del proyecto reconoce además que existe una percepción social “equivocada” sobre el destino final de la ropa depositada en los contenedores. Entre los factores que dificultan su reutilización figuran el elevado volumen generado, la presencia de materiales no reutilizables, la limitada automatización de los procesos de clasificación y el reducido tamaño del mercado de segunda mano.

 

Clasificación centralizada y preparación para el reciclaje

El futuro Centro de Preparación para la Reutilización (CPR) centralizará la clasificación de los residuos textiles recogidos en Gipuzkoa para separar aquellos materiales que todavía puedan reutilizarse. Los textiles que no puedan volver a utilizarse serán clasificados por composición y color para facilitar su posterior reciclaje.

El proyecto incorpora además otros espacios complementarios, entre ellos una zona comercial para la venta de artículos recuperados, oficinas y salas polivalentes.

La Diputación defiende un modelo centralizado y de titularidad pública frente a una red de instalaciones de menor tamaño distribuidas por el territorio. Según la memoria justificativa, esta solución permitiría aprovechar economías de escala, incorporar tecnologías avanzadas de clasificación y reducir costes operativos e inversiones adicionales.

El emplazamiento elegido, el polígono de Eskuzaitzeta, ha sido seleccionado frente a otras alternativas como Lasarte-Donostialdea o Loistegikogaina por presentar menores necesidades de acondicionamiento y menor impacto ambiental, al poder aprovechar infraestructuras ya existentes.

La documentación técnica señala además que las otras ubicaciones analizadas habrían requerido inversiones adicionales de entre 3 y 3,5 millones de euros únicamente para movimientos de tierra y nuevos accesos viarios.

 

Integración en la planificación foral de residuos

La futura planta se integrará en el mapa de infraestructuras previsto en el Plan Integral de Gestión de Residuos Urbanos de Gipuzkoa (PIGRUG 2019-2030). La documentación vinculada a la modificación del PTS también apunta que algunas infraestructuras históricas, como la estación de transferencia de San Marcos, la plataforma de intercambio de Araso o la antigua planta de compostaje de Urola Erdia, han dejado de cumplir su función original y podrían destinarse a otros usos en el futuro.

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