La industria europea reclama impulsar el biometano como solución clave para energía, competitividad y descarbonización
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Las principales asociaciones industriales europeas han reclamado situar el biometano como un elemento central en la estrategia de reindustrialización, seguridad energética y transición climática de la Unión Europea, ante el aumento de los costes energéticos y la presión regulatoria sobre las emisiones.
La Declaración Conjunta del Biometano pone de manifiesto la creciente demanda industrial de este gas renovable, considerado clave para mantener la competitividad del tejido productivo europeo y avanzar en la descarbonización de sectores intensivos en energía.
Europa produce actualmente 22 bcm de biogás y biometano, una capacidad ya disponible para reducir emisiones y dependencia energética
El biometano, respuesta inmediata a la crisis energética
La industria europea afronta un escenario marcado por altos precios de la energía y aumento de los costes de carbono, que ya está provocando recortes de producción en algunos sectores.
En este contexto, el biometano se presenta como una solución inmediata y escalable, al poder integrarse en las infraestructuras gasistas existentes sin necesidad de grandes adaptaciones.
Además, al tratarse de un recurso producido de forma doméstica, contribuye a reducir la dependencia energética de la UE, que actualmente importa cerca del 90% del gas que consume, y a mitigar la exposición a la volatilidad de los mercados internacionales.
La Unión Europea sigue importando cerca del 90% del gas, lo que refuerza el papel estratégico del biometano
Aplicaciones industriales y economía circular
El uso del biometano ya está extendido en sectores industriales intensivos como química, metalurgia, papel, fertilizantes o transporte marítimo, donde permite reducir emisiones de forma inmediata y garantizar el suministro energético.
Más allá de su uso como vector energético, el biometano desempeña un papel clave en la economía circular, al generar subproductos de alto valor como el digestato o el CO₂ biogénico.
En Europa se producen actualmente alrededor de 25 millones de toneladas de digestato al año, mientras que las importaciones de fertilizantes sintéticos alcanzaron los 24,2 millones de toneladas en 2024, lo que evidencia el potencial de sustitución.
El sector genera 25 millones de toneladas de digestato al año, con potencial para sustituir fertilizantes importados
Asimismo, el sector ya captura 1,17 millones de toneladas de CO₂ biogénico, equivalentes al 14% de la demanda europea de CO₂ comercial, en un contexto de incertidumbre sobre el suministro de CO₂ fósil ligado a la producción de amoníaco.
Barreras regulatorias y necesidad de impulso
Pese a su potencial, el despliegue del biometano en Europa sigue condicionado por barreras regulatorias, administrativas y de mercado que ralentizan su desarrollo.
La declaración plantea 10 acciones prioritarias para acelerar su implantación, entre ellas el reconocimiento de su papel en los objetivos climáticos europeos, como el objetivo de 35 bcm en 2030 recogido en REPowerEU, así como la eliminación de obstáculos administrativos en certificación, comercialización y acuerdos de compra.
También se propone reforzar los incentivos económicos, armonizar los sistemas de apoyo entre países y mejorar el acceso a infraestructuras mediante una planificación integrada de redes y procesos de autorización más ágiles.
Un vector estratégico para la transición energética
Los firmantes subrayan que el despliegue del biometano a gran escala representa una oportunidad estratégica para Europa, tanto desde el punto de vista energético como industrial.
Su capacidad para reducir emisiones de forma inmediata, reforzar la independencia energética y facilitar la transición hacia una industria climáticamente neutra lo sitúa como uno de los vectores clave en el actual proceso de transformación del sistema energético europeo.

