La modernización del regadío en Yecla (Murcia) moviliza 2,85 millones con foco en el uso de agua regenerada

Las ayudas del Gobierno regional han permitido ejecutar nuevas infraestructuras, balsas de regulación y sistemas de energía solar para mejorar la eficiencia del riego en el Altiplano murciano
10-03-2026

El Gobierno de la Región de Murcia ha destinado más de 1,15 millones de euros a la modernización de las infraestructuras de regadío de la Comunidad de Regantes Hoya del Mollidar-El Portichuelo, en Yecla. Estas ayudas, concedidas en dos convocatorias consecutivas, han permitido movilizar una inversión total cercana a los 2,85 millones de euros para mejorar la eficiencia del sistema y potenciar el uso de agua regenerada en la agricultura del Altiplano.

La consejera de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Sara Rubira, visitó las obras junto a la alcaldesa de Yecla, Remedios Lajara, donde destacó que las actuaciones realizadas tienen como objetivo principal aprovechar el agua regenerada procedente de la depuración como recurso estratégico para el regadío.

 

Las actuaciones ejecutadas buscan incrementar el uso de agua regenerada y mejorar la eficiencia energética de las infraestructuras de riego.

 

Impulso al uso de recursos hídricos no convencionales

Durante la visita, Rubira recordó que la Región de Murcia es referente en España y en Europa en el uso de aguas regeneradas para la agricultura, y subrayó que proyectos como este demuestran que la modernización del regadío y el aprovechamiento de recursos hídricos no convencionales avanzan de forma paralela.

 

“Apostar por el agua regenerada no es solo una cuestión ambiental, es una cuestión de supervivencia para nuestra agricultura y nuestra región”, afirmó la consejera.

 

Según explicó, estas inversiones permiten convertir un recurso que antes se desaprovechaba en un activo estratégico que aporta seguridad hídrica y competitividad al sector agrario.

 

Infraestructuras para mejorar la resiliencia hídrica

Las actuaciones ejecutadas en la comunidad de regantes han tenido como objetivo reforzar la resiliencia hídrica del sistema de riego y reducir los costes asociados al uso del agua.

Entre las principales medidas se encuentra la construcción de balsas de regulación, la instalación de sistemas de bombeo alimentados con energía solar y la ampliación de la red de distribución, lo que permite garantizar el suministro de agua a las explotaciones agrícolas con mayor seguridad y eficiencia.

 

La instalación de nuevas plantas fotovoltaicas en los pozos Valdés y San Isidro supera los 1.000 kilovatios pico de potencia.

 

La segunda actuación ha consistido en la instalación de nuevas plantas fotovoltaicas en los pozos Valdés y San Isidro, que suman más de 1.000 kilovatios pico de potencia y permiten reducir de forma significativa el coste energético del bombeo.

Según destacó la consejera, estas inversiones contribuyen a que los agricultores dependan menos de las aguas subterráneas, al tiempo que consolidan un modelo de colaboración público-privada apoyado con fondos europeos para mejorar la sostenibilidad del regadío en la región.

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