La resiliencia climática, clave para evitar pérdidas millonarias en Europa
- 956 lecturas
Invertir en adaptación al cambio climático en sectores estratégicos como la agricultura, la energía y el transporte permitiría evitar pérdidas económicas multimillonarias derivadas del aumento de fenómenos meteorológicos extremos y, al mismo tiempo, reforzar la competitividad de Europa, según un informe publicado hoy por la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA).
El documento, titulado Making agriculture, energy and transport climate resilient: how much money is required and what will it deliver?, subraya que estos tres sectores son altamente vulnerables al cambio climático. Europa, el continente que más rápido se calienta, ya sufre los efectos del aumento de inundaciones, sequías, olas de calor e incendios forestales, con costes anuales estimados de entre 40.000 y 50.000 millones de euros.
Entre 1980 y 2024, las pérdidas económicas directas asociadas a eventos climáticos extremos alcanzaron 822.000 millones de euros, concentrándose los mayores impactos en el periodo 2021-2024. La EEA advierte de que estas cifras solo reflejan daños directos, por lo que el coste total real es aún mayor.
Entre 1980 y 2024, las pérdidas económicas directas asociadas a eventos climáticos extremos alcanzaron 822.000 millones de euros.
Un déficit de inversión superior a los 100.000 millones anuales
El informe estima que las inversiones necesarias para reforzar la resiliencia climática de estos sectores oscilarán entre 53.000 y 137.000 millones de euros anuales hasta 2050, y entre 59.000 y 173.000 millones anuales hasta 2100, en función del escenario de aumento de temperatura global, que podría situarse entre 1,5 ºC y 3 ºC respecto a los niveles preindustriales.
El informe estima que las inversiones necesarias para reforzar la resiliencia climática de estos sectores oscilarán entre 53.000 y 137.000 millones de euros anuales hasta 2050.
Frente a estas necesidades, la financiación actualmente comprometida se sitúa en apenas 15.000-16.000 millones de euros anuales, procedentes en su mayor parte del sector público a escala europea, nacional y regional, lo que evidencia un importante desfase entre los riesgos climáticos y el esfuerzo inversor.
Alta rentabilidad económica de la adaptación
Más allá de evitar daños, la adaptación climática ofrece retornos económicos significativos. Un estudio del Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea señala que cada euro invertido en adaptación frente al riesgo de inundaciones costeras puede generar hasta seis euros en beneficios.
A escala global, otro análisis del World Resources Institute concluye que cada dólar invertido en adaptación puede generar más de 10,5 dólares en beneficios en un periodo de diez años, con una rentabilidad media del 27 % por proyecto.
La EEA destaca además los conceptos de “doble dividendo” —cuando la adaptación reduce riesgos climáticos y, al mismo tiempo, contribuye a la mitigación o a la sostenibilidad— y “triple dividendo”, que añade beneficios económicos y de desarrollo. Un ejemplo claro son las soluciones basadas en la naturaleza, como la restauración de humedales, que protegen frente a inundaciones y, a la vez, capturan CO₂ y generan valor ambiental y económico.

