Las inundaciones asociadas a fenómenos extremos casi se triplican en Europa en 30 años
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La mayoría de las inundaciones que se producen en Europa no son fenómenos aislados. Así lo concluye un nuevo estudio internacional liderado por científicos del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea (JRC) junto al Potsdam Institute for Climate Impact Research, la Vrije Universiteit Amsterdam y la Universidad de Lovaina, que advierte de que más del 70% de los episodios de inundación registrados en Europa entre 1981 y 2020 fueron eventos compuestos, es decir, estuvieron acompañados o precedidos por otros fenómenos extremos como sequías, olas de calor, tormentas de viento o episodios de lluvias persistentes.
El trabajo subraya que estos eventos complejos generan impactos significativamente mayores que las inundaciones convencionales y cuestiona los modelos tradicionales de análisis de riesgos, seguros y sistemas de alerta, que suelen tratar las inundaciones de manera independiente.
El estudio concluye que las pérdidas económicas derivadas de inundaciones combinadas con otros fenómenos extremos fueron, de media, 2,8 veces superiores a las provocadas por inundaciones aisladas
Los investigadores analizaron un total de 1.349 inundaciones registradas en Europa durante cuatro décadas, cruzando bases de datos históricas de impactos con registros meteorológicos e hidrológicos.
Más fenómenos extremos y mayor complejidad climática
El estudio identifica cinco grandes categorías de eventos compuestos: inundaciones precedidas por periodos húmedos prolongados, transiciones de sequía a inundación, combinaciones de inundaciones y olas de calor, episodios de frío extremo e inundaciones y eventos simultáneos de tormentas de viento e inundaciones.
Los resultados muestran además una tendencia especialmente preocupante: mientras las inundaciones “simples” apenas aumentaron un 16% entre los años 80 y la década de 2010, los eventos compuestos crecieron un 186% en ese mismo periodo.
Los investigadores destacan que todos los episodios incluidos en el 1% de mayores pérdidas económicas correspondieron precisamente a este tipo de fenómenos combinados.
Los eventos climáticos compuestos han aumentado un 186% en Europa desde los años 80, muy por encima del crecimiento registrado en las inundaciones aisladas
El análisis también revela que las regiones más vulnerables desde el punto de vista socioeconómico sufren impactos todavía mayores cuando se producen este tipo de combinaciones climáticas, debido al efecto acumulativo entre riesgos físicos y fragilidad social.
Inteligencia artificial para entender mejor el riesgo climático
Para desarrollar el primer análisis paneuropeo sistemático sobre eventos compuestos de inundación, los investigadores utilizaron técnicas de machine learning e inteligencia artificial explicable, además de modelos de inferencia causal.
Gracias a estas herramientas, pudieron demostrar que las regiones donde las inundaciones coinciden con otros fenómenos extremos registran daños más elevados incluso teniendo en cuenta factores como el tamaño de la inundación o el nivel de exposición territorial.
El estudio considera que estos resultados evidencian la necesidad de adaptar los sistemas europeos de evaluación y gestión de riesgos climáticos a escenarios multiamenaza cada vez más complejos.
Implicaciones para la gestión del riesgo y los seguros
Las conclusiones del trabajo tienen implicaciones directas para ámbitos como la protección civil, la planificación territorial, los sistemas de alerta temprana o el sector asegurador.
La investigación señala que incorporar la complejidad de los riesgos compuestos permitiría mejorar la identificación de regiones especialmente vulnerables y reforzar tanto la prevención como la capacidad de respuesta ante fenómenos extremos.
El estudio advierte de que los modelos de seguros y evaluación de riesgos siguen infravalorando el impacto real de las inundaciones cuando coinciden con otros fenómenos climáticos extremos
Además, los autores consideran que los sistemas de alerta temprana europeos deberían integrar información sobre riesgos combinados y no limitarse únicamente a la severidad de las inundaciones.
La investigación se alinea con las prioridades marcadas por la Unión Europea en materia de resiliencia climática y contribuirá a futuras evaluaciones europeas de riesgo climático previstas para los próximos años.

