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Las máquinas de retorno de envases ante el SDDR: eficiencia operativa y nuevas oportunidades para el comercio

La experiencia de los mercados europeos muestra cómo la automatización de la devolución de envases puede reducir tiempos de espera, facilitar la gestión en tienda y favorecer las visitas recurrentes de los consumidores
26-10-2026

La futura implantación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) en España plantea nuevos retos operativos para el sector comercial, especialmente para las grandes cadenas de distribución, que deberán adaptar sus establecimientos a la recepción de envases usados. Más allá de las obligaciones asociadas al sistema, la experiencia de otros mercados europeos apunta a que las máquinas de retorno de envases (RVM) pueden contribuir a mejorar la eficiencia de los establecimientos, facilitar la experiencia del consumidor y generar nuevas oportunidades comerciales.

En países como Portugal, Polonia o Irlanda, donde se han desarrollado experiencias de implantación del SDDR, la incorporación de soluciones automatizadas permite analizar el papel de los puntos de devolución no solo como espacios de recogida, sino también como un servicio adicional para los clientes.

Uno de los aspectos más relevantes es su capacidad para favorecer las visitas recurrentes. Cada devolución implica que un consumidor se desplaza hasta un establecimiento concreto y, una vez que adquiere el hábito de utilizar un determinado punto de retorno, tiende a mantener esa elección si el servicio resulta cómodo y fiable.

"En los mercados donde el SDDR ya está en marcha, vemos que el consumidor decide muy pronto dónde va a devolver sus envases. Una vez que se crea ese hábito, cuesta mucho cambiarlo", explica Myriam Galmés, EU Business Development Director de Envipco.

Esta afluencia puede traducirse también en oportunidades de venta adicionales. Los consumidores que acuden a devolver envases pueden aprovechar su visita para realizar pequeñas compras, adquirir productos de primera necesidad o utilizar servicios complementarios del establecimiento, como cafeterías, panaderías o espacios de comida para llevar.

Aunque la devolución de envases no genera ingresos comerciales de forma directa, la incorporación de este servicio puede contribuir a aumentar la frecuencia de visita y favorecer la fidelización.

 

La velocidad de devolución y la capacidad de procesamiento, factores determinantes

La experiencia del consumidor constituye uno de los principales aspectos que deben considerar los comercios al seleccionar una solución de retorno. En establecimientos con elevada afluencia, los tiempos de espera y la formación de colas pueden afectar tanto a la satisfacción de los usuarios como al funcionamiento habitual de la tienda.

Las máquinas de alimentación individual permiten gestionar volúmenes moderados y altos de envases, mientras que los sistemas de alimentación a granel, que admiten la introducción simultánea de múltiples unidades, ofrecen una alternativa para establecimientos con mayores necesidades de procesamiento.

Un ejemplo de esta capacidad se encuentra en el supermercado EUROSPAR de Hartstown, en Irlanda, donde una máquina de alimentación a granel procesó más de un millón de envases durante sus tres primeros meses de funcionamiento.

 


Más de 1 millón de envases procesados en los tres primeros meses por una única máquina de retorno de alimentación a granel en el EUROSPAR de Hartstown.

 

Este tipo de soluciones permite agilizar las operaciones de devolución, especialmente durante las horas de mayor actividad, y reducir el tiempo que los consumidores deben dedicar al proceso.

 

Automatización y gestión de los envases en el establecimiento

Además de la experiencia del cliente, la automatización puede tener un impacto significativo en la organización interna de los comercios.

La gestión manual de los envases devueltos requiere dedicar recursos humanos a tareas de recepción, clasificación y almacenamiento, lo que puede interferir en otras actividades del establecimiento durante los periodos de mayor afluencia.

Las máquinas de retorno automatizan la identificación, aceptación, compactación y almacenamiento de los envases, reduciendo la necesidad de manipulación por parte del personal y facilitando una gestión más ordenada del espacio destinado a su recogida.

Sin embargo, la eficiencia del sistema no depende únicamente del equipo instalado, sino también de cómo se organiza el circuito interno de los envases hasta su retirada.

"Cuando un comercio se prepara para el SDDR, suele centrarse en la máquina. Pero hay un aspecto igual de importante que a menudo se subestima: la gestión de los envases en la trastienda. Dónde se almacenan, cómo se manipulan y con qué frecuencia se recogen son factores que pueden marcar una gran diferencia en la eficiencia operativa del día a día", señala Galmés.

En este sentido, la elección de la tecnología debe ajustarse a las características de cada establecimiento. Un supermercado de gran superficie, una tienda de proximidad o una estación de servicio presentan necesidades diferentes en términos de espacio disponible, volumen de envases, frecuencia de uso y perfil de cliente.

La oferta de equipos compactos y soluciones de mayor capacidad permite adaptar el sistema de devolución a estas condiciones y reducir las interferencias con la actividad comercial habitual.

 

Del cumplimiento normativo a la fidelización del consumidor

La incorporación de máquinas de retorno también puede contribuir a hacer visible la participación de los establecimientos en el sistema de recogida de envases.

 


La decisión sobre cómo gestionar la devolución dependerá de las necesidades y características de cada comercio.

 

Para el consumidor, disponer de un punto de devolución accesible, rápido y fiable puede convertirse en un criterio adicional a la hora de elegir dónde realizar sus compras. Desde la perspectiva del comercio, esta circunstancia abre posibilidades para consolidar la relación con sus clientes habituales y atraer visitas adicionales.

"Después de muchos años en el sector de los envases de bebidas, hay algo que tengo claro: el consumidor valora la comodidad. Si devolver sus envases es rápido y sencillo, tendrá un motivo más para volver al mismo establecimiento. Para el retail, el SDDR no es solo una obligación operativa, sino también una oportunidad para atraer clientes, generar visitas recurrentes y reforzar su fidelidad", afirma la responsable de Envipco.

La decisión sobre cómo gestionar la devolución dependerá de las necesidades y características de cada comercio. Mientras que para algunos establecimientos puede resultar suficiente un sistema de recepción manual, otros podrán beneficiarse de soluciones automatizadas que permitan gestionar mayores volúmenes y optimizar los recursos disponibles.

En España, el desarrollo del SDDR ofrece al sector de la distribución la posibilidad de analizar las experiencias de otros mercados antes de definir sus soluciones de retorno. La elección de los equipos, su integración en la operativa diaria y la organización de la logística interna serán aspectos relevantes para determinar tanto los costes de gestión como la calidad del servicio ofrecido al consumidor.

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