Los pavimentos permeables mantienen su capacidad para retener microplásticos tras cinco años de uso, según un estudio
- 42 lecturas
Los pavimentos permeables utilizados en entornos urbanos mantienen su funcionalidad hidráulica y su capacidad para retener contaminantes y microplásticos incluso después de cinco años de funcionamiento en condiciones reales de uso intensivo. Así lo demuestra un estudio del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA) de la Universitat Politècnica de València (UPV), cuyos resultados respaldan el papel de estas infraestructuras como herramienta para reducir la transferencia de contaminantes hacia la red de drenaje y los ecosistemas acuáticos.
Los pavimentos permeables acumularon más de 10.000 microplásticos por metro cuadrado tras cinco años de funcionamiento, hasta 7,5 veces más que las losas nuevas.
El trabajo, publicado en la revista científica Water, ha sido desarrollado por Darío Calzadilla-Cabrera, Eduardo García-Haba, Carmen Hernández-Crespo, Miguel Martín e Ignacio Andrés-Doménech. La investigación analizó pavimentos permeables instalados en una zona peatonal de València sometida a una elevada actividad urbana y comercial, con mercadillos semanales, intenso tránsito peatonal y circulación ocasional de vehículos de mantenimiento.
Evaluación en condiciones reales de funcionamiento
El estudio parte del papel que desempeñan los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) para reducir la escorrentía, mejorar la calidad del agua y favorecer la adaptación de las ciudades al cambio climático.
“Entre la diferente tipología de SUDS, los pavimentos permeables permiten la infiltración del agua de lluvia y reducen la escorrentía superficial”, explica Darío Calzadilla, autor principal del estudio.
Con el objetivo de conocer cómo evolucionan estos sistemas a largo plazo y cómo afecta la acumulación de contaminantes a su rendimiento, los investigadores realizaron durante dos años campañas de monitorización hidráulica in situ, complementadas con ensayos de laboratorio sobre losas nuevas y otras extraídas tras cinco años de servicio.
La permeabilidad disminuye, pero el sistema sigue siendo eficaz
Los resultados muestran que la permeabilidad de los pavimentos se redujo aproximadamente un 48 % debido a la colmatación progresiva provocada por sedimentos y materia orgánica.
La limpieza con agua a presión permitió recuperar alrededor del 42,5 % de la capacidad de infiltración perdida por la colmatación.
A pesar de esta disminución, los investigadores comprobaron que el sistema seguía presentando valores muy superiores al umbral mínimo establecido en las guías técnicas de drenaje sostenible, lo que confirma su correcto funcionamiento incluso en condiciones de uso intensivo.
Además, los ensayos demostraron que la limpieza mediante agua a presión permitió recuperar alrededor del 42,5 % de la capacidad de infiltración.
“Esto evidencia que gran parte de la pérdida hidráulica es reversible mediante estrategias adecuadas de mantenimiento, incluso en climas mediterráneos caracterizados por lluvias torrenciales y largos periodos secos”, señala Darío Calzadilla.
Retención de microplásticos y contaminantes urbanos
Uno de los aspectos más relevantes del trabajo es el análisis de la acumulación de microplásticos en pavimentos permeables envejecidos bajo condiciones reales de operación, una línea de investigación todavía poco desarrollada a nivel internacional.
Los resultados muestran que las losas analizadas acumularon hasta 7,5 veces más microplásticos que las nuevas, superando los 10.000 microplásticos por metro cuadrado. Entre los materiales identificados predominan fibras de polietileno (PE), polipropileno (PP) y poliéster (PET), asociadas al desgaste de materiales urbanos, textiles y residuos plásticos.
Según Eduardo García-Haba, coautor del estudio, estos resultados demuestran que “el pavimento permeable no solo funciona como infraestructura hidráulica, sino también como un sistema de filtración capaz de retener contaminantes urbanos antes de que alcancen la red de drenaje o los ecosistemas acuáticos”.
Evidencia sobre el comportamiento de estas soluciones basadas en la naturaleza
Los autores destacan que la principal aportación del trabajo reside en evaluar simultáneamente la evolución hidráulica, la acumulación de contaminantes y la retención de microplásticos durante un periodo prolongado de funcionamiento en condiciones urbanas reales.
“Frente a investigaciones previas desarrolladas principalmente en laboratorio o a corto plazo, este estudio aporta evidencia experimental de campo sobre el comportamiento real de estas Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) en entornos mediterráneos con condiciones extremas”, afirma Darío Calzadilla.
La investigación se ha desarrollado en el marco del proyecto SUDSLong-VLC (PID2021-122946OB-C32), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Agencia Estatal de Investigación y los fondos FEDER. El proyecto está liderado por Ignacio Andrés-Doménech.

