MARLICE 2026 concluye en Tenerife con el “Manifiesto de Canarias” para reforzar la lucha contra las basuras marinas
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La presentación del denominado “Manifiesto de Canarias” ha puesto el broche final a MARLICE 2026, el IV Foro Internacional sobre Basuras Marinas y Economía Circular celebrado en Puerto de la Cruz (Tenerife). El documento recoge las principales prioridades identificadas de forma participativa por los asistentes para avanzar en la prevención y reducción de las basuras marinas, consolidando el papel del foro como espacio internacional de referencia en este ámbito.
Más de 150 profesionales y representantes de administraciones, entidades científicas, empresas, puertos, sector pesquero, organizaciones ambientales y sociedad civil han participado durante tres jornadas de trabajo centradas en la gobernanza ambiental, la innovación, la economía circular y la conservación marina.
Más de 150 profesionales internacionales han participado en MARLICE 2026 para abordar soluciones frente a las basuras marinas y avanzar en modelos circulares
El manifiesto ha sido elaborado mediante una dinámica participativa desarrollada durante el foro, en la que los asistentes seleccionaron diez prioridades entre un total de diecisiete propuestas estratégicas vinculadas a la prevención de residuos marinos, la sensibilización ciudadana, la circularidad de materiales y la mejora de la gobernanza ambiental.
El resultado de este proceso ha dado lugar al “Manifiesto de Canarias”, concebido como una hoja de ruta colaborativa para impulsar océanos más limpios y sostenibles.
Prioridades frente a las basuras marinas
Entre las medidas incluidas en el documento destaca la necesidad de fomentar la prevención en la generación de residuos marinos mediante cambios en los modelos de producción y consumo, promoviendo la reutilización y evitando la mezcla de materiales.
Asimismo, el manifiesto apuesta por impulsar modelos de venta basados en la reutilización, la reparación o la venta a granel, priorizando la eliminación de productos de un solo uso.

Otro de los ejes señalados es la mejora de la calidad de los vertidos a ríos y océanos, incorporando mejoras en la depuración de micro y macrobasuras en infraestructuras como estaciones depuradoras de aguas residuales, redes de alcantarillado y sistemas de rebosadero.
El texto también recoge la necesidad de desarrollar indicadores armonizados para evaluar el impacto de las basuras marinas sobre la biota y los ecosistemas, así como localizar e intervenir en puntos de acumulación de residuos para evitar su dispersión en el medio marino.
Economía circular, RAP y sistemas de retorno
El “Manifiesto de Canarias” reclama además avanzar hacia una economía circular real aplicada a las basuras marinas, desde el ecodiseño hasta la valorización final de los materiales, garantizando criterios armonizados y trazabilidad en la gestión.
Entre las medidas prioritarias figura también la promoción del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), junto al desarrollo de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) para textiles y artes de pesca, además de una aplicación efectiva de la RAP en productos del tabaco con filtros y toallitas.
El documento incorpora igualmente referencias a la compra pública verde, planteando limitar el uso de plásticos de un solo uso en concursos públicos y autorizaciones administrativas.
El manifiesto plantea mejoras en depuración, impulso al SDDR y aplicación efectiva de la RAP para reducir la llegada de residuos al medio marino
Ciencia, innovación y cooperación
Durante el foro se abordaron cuestiones relacionadas con investigación e innovación, ecodiseño, circularidad de materiales, sensibilización ciudadana y conservación marina, incorporando también espacios de networking y colaboración entre distintos actores.
De forma paralela, la programación de MARLICE4PEOPLE acercó la problemática de las basuras marinas a la ciudadanía mediante actividades educativas, exposiciones, acciones de limpieza de playas y encuentros divulgativos.
Entre las principales conclusiones de MARLICE 2026 se subrayó la necesidad de que los datos científicos, el conocimiento técnico y la innovación tecnológica sustenten la toma de decisiones y permitan desarrollar políticas coordinadas y alineadas con los desafíos ambientales actuales.

