Metabarri transformará hasta 50.000 toneladas de residuos orgánicos al año en biometano en Bizkaia
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Bizkaia incorpora una nueva infraestructura para aprovechar energéticamente la fracción orgánica recogida de forma separada. La Diputación Foral, a través de Garbiker, el Ente Vasco de la Energía (EVE) y PreZero han inaugurado Metabarri, una planta de biometanización ubicada en el Ecoparque de Artigas y diseñada para tratar hasta 50.000 toneladas de materia orgánica al año.
La instalación, promovida mediante una alianza público-privada, concentra en un mismo emplazamiento todo el proceso, desde la recepción y tratamiento de los residuos orgánicos hasta la obtención de biometano preparado para su incorporación a la red de gas. Según sus promotores, es la primera planta del Estado desarrollada bajo este modelo de colaboración que integra toda la cadena en un mismo espacio.
Metabarri inició su fase de pruebas en junio y está previsto que a finales de septiembre comience a recibir los primeros residuos para poner en marcha progresivamente su actividad.
La infraestructura ha supuesto una inversión de 25 millones de euros, de los que más de 17 millones proceden de una subvención de los fondos Next Generation. Ocupa alrededor de 8.300 metros cuadrados junto a la actual planta de compostaje del Ecoparque de Artigas.
Metabarri complementará las infraestructuras de compostaje ya existentes, entre ellas Bizkaiko Konpostegia y las plantas comarcales, incorporando la producción de gas renovable al tratamiento de los residuos recogidos mediante el contenedor marrón.
Una nueva capacidad para el crecimiento del contenedor marrón
La construcción de la planta responde al aumento previsto de la recogida selectiva de materia orgánica en Bizkaia. El Plan Integral de Prevención y Gestión de Residuos de Competencia Local de Bizkaia 2030 plantea incrementar la separación y valorización de esta fracción y reducir la cantidad de residuos destinados a eliminación.
Metabarri complementará las infraestructuras de compostaje ya existentes, entre ellas Bizkaiko Konpostegia y las plantas comarcales, incorporando la producción de gas renovable al tratamiento de los residuos recogidos mediante el contenedor marrón.
Una vez alcance su funcionamiento a plena capacidad, la instalación podrá producir una cantidad de energía equivalente al consumo anual de aproximadamente 12.700 hogares. Según los datos facilitados por sus promotores, el uso del biometano obtenido permitirá reducir hasta un 95 % las emisiones de gases de efecto invernadero frente a las asociadas a los combustibles fósiles.
A pleno rendimiento, el biometano producido podrá generar una cantidad de energía equivalente al consumo anual de unos 12.700 hogares.
Biogás, biometano y compost en un proceso integrado
El tratamiento comienza con la materia orgánica procedente del contenedor marrón, que se introduce en depósitos cerrados donde su descomposición genera biogás. Posteriormente, este gas pasa por un proceso de purificación o upgrading hasta alcanzar las características necesarias para convertirse en biometano.
El gas renovable obtenido podrá incorporarse a la infraestructura gasista existente. En el caso de Metabarri, la conexión se realizará con la red de transporte de Enagás Transporte del Norte (ETN), compañía en la que participa el EVE.
La valorización no termina con la producción energética. El material resultante tras la generación del gas se tratará posteriormente para obtener compost, de manera que la materia orgánica tendrá un doble aprovechamiento: primero para producir energía renovable y posteriormente como materia prima para obtener un producto utilizable como abono.
Este tratamiento previo permitirá también agilizar el proceso posterior realizado en Bizkaiko Konpostegia y, según los promotores, duplicar su capacidad para tratar materia orgánica.
La digestión de los residuos permitirá combinar la valorización energética mediante biometano con la valorización material posterior mediante la producción de compost.
Un rendimiento energético cercano al 90 %
La transformación del biogás en biometano busca aprovechar con mayor eficiencia el contenido energético de los residuos. Los responsables del proyecto sitúan el rendimiento energético del proceso cerca del 90 %, frente a aproximadamente el 40 % que atribuyen a su aprovechamiento mediante generación eléctrica.
Otra de las características señaladas es su carácter gestionable: a diferencia de otras fuentes renovables condicionadas por la disponibilidad de sol o viento, la producción de biometano puede mantenerse de manera estable a partir del suministro de materia orgánica.
Además, su compatibilidad con la red de gas natural existente permite destinarlo a hogares, comercios, movilidad y, especialmente, a consumos industriales. Durante la inauguración, el director general del EVE, Mikel Amundarain, destacó su potencial para contribuir a la descarbonización de sectores de difícil electrificación y su encaje en el Plan de Industria-Euskadi 2030.
La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, destacó por su parte la capacidad del proyecto para combinar la gestión de residuos con la generación renovable, mientras que PreZero incidió en el papel de la colaboración público-privada en el desarrollo de la instalación.
De esta forma, Metabarri incorpora una nueva vía de tratamiento para una fracción cuya recogida selectiva está llamada a crecer durante los próximos años, utilizando residuos generados en Bizkaia para producir energía renovable de origen local y recuperar posteriormente la materia mediante compostaje.

