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Un estudio demuestra que las aguas residuales permiten anticipar los casos de COVID-19 hasta una semana antes

El trabajo, en conjunto entre las universidades de Burgos y Valladolid, demuestra el potencial del análisis de aguas residuales para detectar con antelación la circulación del SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios
24-09-2026

El análisis de las aguas residuales puede convertirse en una herramienta para anticipar la circulación de virus respiratorios antes de que su aumento se refleje en los casos clínicos. Así lo concluye un estudio desarrollado por investigadores de las universidades de Burgos (UBU) y Valladolid (UVA) y publicado en la revista científica npj Viruses.

La investigación, financiada por el Servicio Municipal de Aguas de Burgos, analizó durante tres años un total de 600 muestras procedentes de 12 ubicaciones diferentes de la ciudad. Los resultados muestran que la vigilancia epidemiológica a través de las aguas residuales puede funcionar a escala local y aportar información sobre la evolución de distintos patógenos.

El autor principal del estudio, David Rodríguez Lázaro, catedrático de Microbiología de la UBU, destaca que la presencia de SARS-CoV-2, virus de la gripe y virus respiratorio sincitial (VRS). Mientras los dos últimos mostraron patrones intermitentes y estacionales, el coronavirus mantuvo una presencia continuada durante el periodo estudiado.

 


La investigación analizó 600 muestras recogidas en 12 puntos de Burgos durante tres años para seguir la evolución de diferentes virus respiratorios

 

 

El SARS-CoV-2 mantuvo una presencia continuada durante los tres años

Uno de los principales resultados corresponde al comportamiento del SARS-CoV-2. Según David Rodríguez Lázaro, catedrático de Microbiología de la Universidad de Burgos y autor principal del trabajo, el coronavirus alcanzó una positividad del 93 % en las muestras analizadas durante los tres años de seguimiento.

Este comportamiento contrasta con el observado para la gripe y el VRS, cuya presencia siguió patrones estacionales. Los investigadores señalan que los resultados muestran cómo el COVID-19 continuó circulando entre la población incluso durante periodos en los que disminuyó la notificación de casos clínicos.

La metodología permitió además mantener el seguimiento después de que cesaran las notificaciones obligatorias de COVID-19 en septiembre de 2023, sin depender de la realización de pruebas individuales.

 


El SARS-CoV-2 alcanzó una positividad del 93 % en las muestras, mientras que la gripe y el virus respiratorio sincitial mostraron un comportamiento estacional

 

Las aguas residuales anticiparon siete días el aumento de casos clínicos

La capacidad de anticipación constituye uno de los resultados más relevantes del estudio. Los investigadores comprobaron que las concentraciones de virus detectadas en las aguas residuales permitieron predecir con siete días de antelación un incremento de los casos clínicos.

Esta característica abre la puerta a utilizar las redes de saneamiento como un sistema complementario de alerta temprana. José María Eiros, catedrático de Microbiología de la Universidad de Valladolid y coautor del estudio, destaca que esta capacidad permite anticipar la actividad de los virus respiratorios entre la población y puede resultar útil para la vigilancia de posibles brotes.

El análisis presenta además la ventaja de incorporar indirectamente información tanto de personas sintomáticas como asintomáticas, incluidas aquellas que no se someten a pruebas clínicas. De este modo, puede complementar los sistemas convencionales cuando disminuye la monitorización individual.

 


El aumento de la concentración de virus en las aguas residuales permitió anticipar en siete días el incremento de los casos clínicos

 

 

Una metodología aplicable a otros microorganismos de interés sanitario

Los investigadores señalan que el modelo desarrollado no se limita al seguimiento de los virus respiratorios ni a ciudades con las características de Burgos. La metodología puede trasladarse a sistemas de aguas de otras poblaciones y adaptarse al seguimiento de diferentes microorganismos de interés sanitario.

El trabajo forma parte de una línea de investigación conjunta entre las universidades de Burgos y Valladolid sobre la presencia de microorganismos con relevancia para la salud pública en las aguas residuales. Entre sus posibles aplicaciones se encuentra la vigilancia de virus intestinales o bacterias resistentes a los antibióticos.

Esta aproximación se enmarca en el concepto One Health —Una Salud—, que aborda de forma integrada la relación entre salud humana, animal y ambiental. La investigación refuerza así el papel de las aguas residuales como fuente de información epidemiológica y como herramienta complementaria para detectar cambios en la circulación de patógenos.

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