Valencia invertirá 12 millones en el tanque de tormentas Natzaret para reducir los vertidos al Turia
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El Ayuntamiento de Valencia prepara la licitación de un nuevo tanque de tormentas en el barrio de Natzaret, una infraestructura destinada a reducir los vertidos contaminantes que se producen durante los episodios de lluvia en el tramo final del antiguo cauce del Turia. La actuación contará con una inversión de 12 millones de euros, IVA incluido, y un plazo de ejecución previsto de 18 meses.
El proyecto ya está redactado y la Junta de Gobierno Local ha autorizado la excepcionalidad necesaria para que el área municipal del Ciclo del Agua pueda contratar las obras. El futuro depósito se ubicará junto al antiguo cauce del río y tendrá una capacidad superior a 3.000 metros cúbicos, equivalentes a más de tres millones de litros de agua.
La instalación permitirá retener temporalmente parte de las aguas residuales y pluviales que circulan por la red de saneamiento durante las precipitaciones intensas, evitando que se descarguen directamente al medio receptor sin recibir un tratamiento completo.
El concejal del Ciclo del Agua, Carlos Mundina, ha señalado que esta infraestructura permitirá reducir los vertidos contaminantes asociados a los episodios de lluvia y contribuirá a mejorar las condiciones ambientales del entorno del futuro Parque de Desembocadura.
Una infraestructura para reducir los desbordamientos de la red de saneamiento
La necesidad de construir este depósito está relacionada con las características de la red de saneamiento unitaria de València, en la que las aguas residuales urbanas y las aguas pluviales circulan por los mismos colectores.
Durante los episodios de precipitaciones, el volumen de agua transportado por la red aumenta considerablemente y puede superar la capacidad de tratamiento de las estaciones depuradoras.
Cuando se producen estas situaciones, parte del caudal puede descargarse al medio receptor sin haber completado el proceso de depuración. Además, el agua de lluvia arrastra residuos, sedimentos y otros materiales acumulados en las calles y en el alcantarillado, lo que incrementa la carga contaminante de los vertidos.
El futuro tanque de Natzaret permitirá interceptar y almacenar temporalmente las aguas con mayor concentración de contaminantes, reduciendo su llegada al tramo final del antiguo cauce del Turia durante los episodios de lluvia.
El depósito tendrá una capacidad superior a 3.000 metros cúbicos, equivalente a más de tres millones de litros, para retener las aguas más contaminadas durante las precipitaciones
La infraestructura también favorecerá la sedimentación de los sólidos presentes en el agua almacenada, como parte de su funcionamiento previo al envío del caudal retenido hacia el sistema de depuración.
El agua almacenada se enviará a la depuradora de Pinedo
El funcionamiento del nuevo depósito se basará en la retención temporal y posterior evacuación controlada de las aguas acumuladas.
Durante los episodios de lluvia, el tanque recogerá parte del caudal que circula por la red unitaria, especialmente el que presenta una mayor carga contaminante. Una vez finalizadas las precipitaciones y recuperada la capacidad del sistema, el agua almacenada se enviará de forma gradual hacia las instalaciones de tratamiento.
En concreto, el caudal retenido se conducirá hasta la estación de bombeo de aguas residuales de Cantarranas y, desde allí, a la estación depuradora metropolitana de Pinedo, donde recibirá el tratamiento correspondiente.
Este sistema permitirá regular la incorporación de las aguas pluviales contaminadas a la red de depuración, evitando concentrar su tratamiento durante los momentos de mayor caudal.
Tras los episodios de lluvia, el agua retenida se enviará de manera regulada a la estación de bombeo de Cantarranas y posteriormente a la depuradora metropolitana de Pinedo
Una actuación vinculada a la recuperación ambiental del Parque de Desembocadura
La construcción del tanque de tormentas también está relacionada con la mejora ambiental del entorno del antiguo cauce del Turia, especialmente en el ámbito de Natzaret y del futuro Parque de Desembocadura.
Según ha explicado Mundina, la regulación de los caudales permitirá reducir las descargas contaminantes que actualmente pueden producirse en este tramo durante los episodios de lluvia.
"Esta regulación permitirá reducir los vertidos contaminantes al tramo final del antiguo cauce del Turia, en Nazaret", ha señalado el concejal, quien ha añadido que la actuación contribuirá a mejorar las condiciones ambientales del espacio y favorecerá su renaturalización.
El Ayuntamiento prevé contratar próximamente las obras, con un plazo de ejecución de 18 meses, que comenzará a contar desde la firma del acta de comprobación del replanteo.
La infraestructura se incorporará al sistema municipal de saneamiento para mejorar la gestión de los caudales durante las precipitaciones y reducir la carga contaminante de los vertidos asociados a los desbordamientos de la red unitaria.

