Ampliación de la PTAR El Salitre: el ejemplo de Colombia para el mundo



09/02/2021
Archivado en: Agua , Nº 226 Septiembre/Octubre 2020

Con 480 millones de dólares de inversión y liderada por Aqualia, se trata de una de las obras más importantes en materia de saneamiento en Latinoamérica y permitirá descontaminar el Río Bogotá a su paso por la capital.


 

La planta entrará a pleno rendimiento para finales de 2021 y se trata de uno de los proyectos más ambiciosos en la región en materia de saneamiento. Va a transformar los efluentes de la capital colombiana en agua tratada apta para uso agrícola y pecuario.

Esta ampliación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales El Salitre en Bogotá va a cambiar la ciudad que la rodea. La PTAR se comenzó a construir en el año 97 cuando en la desembocadura del río Salitre en el río Bogotá no había viviendas, algo que ahora parece imposible dada la expansión urbanística. Por esta razón, la planta está completamente incluida en el paisaje urbano.  

La fase 1 de El Salitre se puso en marcha en septiembre del 2000 con capacidad de procesar 4 metros cúbicos por segundo, pero el crecimiento demográfico y la expansión de la ciudad pronto hicieron indispensable su ampliación.

El alcantarillado de gran parte de la capital está construido en dirección a esta planta, por lo que moverla de sitio resulta inviable sin reemplazar las tuberías de casi media Bogotá, por ello hubo que idear la Fase 2.

Se trata de un megaproyecto de 480 millones de dólares para llevar la planta a un promedio anual en periodo seco de 7 metros cúbicos por segundo para tratar el 30% de las aguas residuales de la capital colombiana. El 70% restante será responsabilidad de su hermana mayor PTAR Canoas, cuya ampliación también está proyectada.

PTAR Salitre tendrá una tolerancia para tratar un caudal máximo mensual en periodo seco de 8,75 metros cúbicos por segundo, un máximo diario para tratamiento biológico de 14 m3/s y un pico máximo en periodos de tormentas de hasta 26.2 m3/s.

La Fase 2 evitará que 450 toneladas mensuales de basura lleguen al río Bogotá y su diseño contempla también reubicación de fauna, protección de barreras forestales y la integración de un espejo de agua (lago) que la comunidad pidió respetar. Además, el proyecto ejecutó toda una serie de beneficios sociales residenciales que incluyen áreas de esparcimiento.

 

Salvar el río

José Ropero, Director del Proyecto Salitre en FCC Aqualia, relata como “hace años la gente podía bañarse en el río Bogotá y practicar disciplinas deportivas en él, pero ahora hay demasiados residuos y contaminación. Ahí es donde entra el proyecto”.

La entidad contratante es la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y los contratistas se agrupan en el Consorcio de Expansión PTAR Salitre compuesto por las empresas Aqualia, Aktor y Cass.

“Este es un proyecto financiado por Banco Mundial y por tanto se le dio mucha importancia a la gestión social. Un total de 5.000 personas han recibido información de forma directa sobre la obra, bien sea por video conferencia o visitas” añade Ropero.

En un macroproyecto como éste en el que se ven involucrados diferentes actores, es normal reunirse en mesas de concertación. “Acá se atienden los reclamos de las veedurías urbanas, que son grupos de ciudadanos cuyas preocupaciones principales son los olores y los ruidos”, explica.

Se ha dispuesto un sistema para el monitoreo de olores y ruidos para no molestar a las comunidades aledañas, algo verdaderamente importante teniendo en cuenta la situación de la planta.

 

Así es la PTAR El Salitre

La Fase 1 de Salitre que entró en operación en el año 2000, podía tratar 4 m3/s de aguas residuales por lo que era imperativo mejorar su capacidad y proceso de tratamiento, ya que dejaba fuera algunos procesos importantísimos para mantener la calidad de los efluentes.

En la planta original, se retiraban grasas, arenas y sólidos de mayor tamaño en los desarenadores aireados y luego se pasaba a una clarificación primaria para retirar lodos y darles tratamiento.

Con la Fase 2 se implementa la creación de tanques de aireación con reactores biológicos para la asimilación de materia orgánica disuelta. Luego, la clarificación secundaria se hace en 12 tanques de 56 metros de diámetro donde se retiran los flóculos biológicos por decantación y se produce agua tratada con bajos niveles de materia orgánica y materia suspendida.

Después de pasar por los reactores biológicos y los procesos de aireación para eliminar fangos, el agua llega a unas piscinas de desinfección por cloración para posteriormente ser devuelta en otro tramo del río.

Los fangos resultantes de los procesos de clarificación y aireación van a un sistema de digestores que los descompone en biosólidos (4.200 toneladas al mes) que serán tratados para ser usados como abono, y biogás que será aprovechado para generar energía eléctrica en la misma planta, aportando aproximadamente el 40% del requerimiento total de funcionamiento. El resto de los desechos sólidos no biológicos, unas 450 toneladas mensuales, serán enviados al relleno sanitario Doña Juana.

La Fase 2 evitará que 450 toneladas mensuales de basura lleguen al río Bogotá y su diseño contempla también reubicación de fauna, protección de barreras forestales y la integración de un lago.

 

 

La PTAR de El Salitre frente a la Covid19

Durante el comienzo de la emergencia sanitaria hubo que detener la obra pero sólo de forma momentánea mientras se prepararon protocolos de aislamiento inteligente. El Tribunal Administrativo de Cundinamarca ordenó la apertura de la obra debido a su importancia. Así lo hizo saber Mauricio Gonzales, encargado de la implementación y seguimiento de las medidas sanitarias. “Consiste en aislar a 330 trabajadores en un hotel cercano. Antes de la pandemia teníamos a 1800 trabajadores. La reducción fue muy significativa” informó Gonzales.  

Seleccionaron rigurosamente a esos profesionales realizando una evaluación que tuvo en cuenta el entorno sociodemográfico y familiar, un diagnóstico de salud, exámenes paraclínicos iniciales y una valoración médica. Por supuesto en obra se siguieron todos los protocolos de seguridad y distancia además del equipamiento de protección como guantes y mascarillas y puntos de higiene.
Gracias a que la obra ha continuado, se espera que la puesta en marcha no se postergue más allá del 2021 como se tenía previsto antes de la pandemia.

Con esta ampliación y por la manera en que está ubicada dentro del perímetro urbano, la PTAR El Salitre se hace sitio entre las grandes plantas de referencia mundial, como la Hyperion de Los Ángeles o Gabal Es-Asfar en El Cairo, que han sido capaces de conjugar la funcionalidad sanitaria en armonía con la calidad de vida de los residentes próximos.

 

Últimas actualizaciones

A fecha de publicación de este número de RETEMA, la planta se encontraba en la fase de inicio de “Puesta en Marcha (PEM)”, lo que significa poner en funcionamiento la PTAR El Salitre Fase II- Bogotá.


Fotos: PTAR Salitre.

Puedes descargar el reportaje en PDF aquí.

Tags: Aqualia.

1290

RECIBE NOTICIAS COMO ESTA EN TU CORREO