TheCircularLab: construyendo el futuro a través de la economía circular



12/04/2018
Archivado en: Sostenibilidad , Nº 198 Especial RECICLAJE 2017

Cada vez hay más habitantes en el mundo, más personas consumiendo, generando residuos y cada vez son más los recursos que se agotan. Ejemplo de ello es que en el mes de agosto del año pasado ya se habían consumido todos los recursos naturales que estaban previstos para todo el 2016. Hay que poner punto y final al modelo actual y superar los retos que el actual estilo de vida nos plantea. 

La sociedad lineal, está marcada por un modelo de producción y consumo basado en el “usar y tirar”, que se nutre de materias primas que se extraen directamente de la naturaleza y la sociedad debe tener en mente que no hay un planeta B. En este sentido, nació en 1997 Ecoembes y es entonces cuando comenzaron a aparecer los primeros contenedores amarillos, para los envases de plástico, las latas y los briks, y los contenedores azules, para los envases de papel y cartón. El reciclaje ayudó a abrir las puertas a un proceso de cambio, y está contribuyendo a que el modelo lineal se esté curvando de forma paulatina para dar paso a la economía circular. Un nuevo paradigma que traspasa fronteras y que está cogiendo velocidad gracias a los esfuerzos emprendidos desde Europa para impulsar y extender un desarrollo a largo plazo y que se apoya en la actitud de reducir, reutilizar y reciclar.

En este sentido, son varias las iniciativas que se están poniendo en marcha para que ciudadanos, administraciones públicas y empresas adopten este nuevo modelo. Ejemplo de ello es la aprobación, en diciembre de 2015, del Paquete de Economía Circular de la Comisión Europea, o el acuerdo alcanzado en la Cumbre de París, donde, por primera vez en la historia, las naciones se comprometieron a gestionar la transición hacia una economía baja en carbono a través de un acuerdo conjunto que suscribieron 195 estados. Recientemente, el pasado mes de marzo, el Parlamento Europeo aprobó por amplia mayoría una resolución sobre la Directiva Marco de Residuos, que aspira a que la tasa de reciclaje de los residuos municipales alcance el 70% en 2030; porcentaje que se eleva hasta el 80% en el caso de los residuos de envases. 

Gracias a medidas como estas, la economía circular cada día está más presente en la sociedad. Con ella, se contribuye al cuidado del medio ambiente, evitando la extracción de recursos, ya de por sí escasos, y se reducen las emisiones de CO2 a la atmósfera, así como el consumo de agua, energía, etc. 

Ejemplo de ello es la actividad de Ecoembes,  reflejo de este modelo y que basa sus acciones en tres pilares básicos: educación, innovación y colaboración. Bajo este último, gracias al esfuerzo colectivo de los ciudadanos, las administraciones y las empresas, en 2016 se reciclaron en España 1.351.903 toneladas de envases en el contenedor amarillo (envases de plástico, latas y briks) y en el contenedor azul (envases de papel y cartón), un 4% más que el año anterior, cifra que supera los objetivos marcados por Europa para estos materiales.

Para Ecoembes el poder de la colaboración es fundamental y es por ello que trabaja de forma conjunta con los diferentes agentes que intervienen en el proceso del reciclado, en un círculo coordinado. De esta manera, está presente en todo el ciclo de vida de los envases.

Con la intención de impulsar este nivel de implicación, la educación también resulta fundamental. Permite insistir en la necesidad de crear una conciencia colectiva en la que los valores medioambientales guíen todas las acciones y procesos. 

Y por último, la innovación es un pilar crucial para poder avanzar hacia la integración de la sostenibilidad de manera real en la sociedad. Y es que, realmente, es la herramienta que permite mejorar el modelo de economía circular de forma inmediata. 

TheCircularLab: el futuro de la innovación

En este sentido, hace unas semanas Ecoembes inauguró TheCircularLab, un ambicioso proyecto que pretende renovar por completo los parámetros de innovación en la gestión de los residuos. Una propuesta pionera en Europa que centra su actividad en el estudio, prueba y desarrollo de las mejores prácticas en el ámbito de los envases y su posterior reciclado. Una iniciativa en la que se invertirán 10 millones de euros de cara a 2020 y que, en una primera fase, supondrá la creación de 40 puestos de trabajo in situ y más de 200 a través de programas de innovación abierta,  integración de empresas y distintos ecosistemas de emprendimiento.

Ubicado en Logroño, se trata de un laboratorio en el que se incide en todo el ciclo de vida del envase: desde su concepción, a través del ecodiseño, hasta su reintroducción al ciclo de consumo en forma de nuevos productos.  Esto permitirá afianzar la posición de España como referente internacional en materia de economía circular, y convertirá a la región en un gran centro de experimentación, ya que los desarrollos que surjan fruto de su actividad se probarán a escala real. En otras palabras, sacará la innovación a la calle para validar todas sus aplicaciones. Un espacio para avanzar en la ciencia ciudadana cuyo primer campo de experimentación son los pueblos y ciudades riojanas, donde se va a trabajar nuevas soluciones para los residuos en formatos exportables a otros territorios nacionales y europeos.

Para ello, ya se está trabajando en cuatro líneas de investigación estratégicas, que  ayudarán a impulsar el compromiso del ciudadano a la hora a reciclar a través de la aplicación de las mejores tecnologías a la gestión de residuos: envase del futuro, ciencia ciudadana, smartwaste y emprendimiento.

Debido a que el 80% del impacto ambiental de un producto se decide en la fase de diseño, la primera área de estudio se centra en el ecodiseño. Por este motivo, en TheCircularLab se está trabajando para hacer que los envases sean cada vez más sostenibles y reducir así su huella ambiental. Ejemplo de ello son las bandejas en las que se envasa la carne o el pescado, que están fabricadas con diferentes plásticos, mientras que si se realizan con un único material se facilitaría su reciclaje. También se está trabajando en la búsqueda de nuevos materiales sostenibles, como los bioplásticos, los envases compostables e, incluso, comestibles. Pequeños pasos con consecuencias positivas para la reducción del consumo de materias primas no renovables. 

El ciudadano es un actor fundamental en el reciclaje, pues es quien da comienzo al proceso al depositar sus residuos en el contenedor adecuado. Por ello, desde TheCircularLab se persigue el desarrollo de herramientas que faciliten la separación en el hogar y hagan más fácil la labor del ciudadano. De este modo, se están desarrollando herramientas digitales que puedan resolver sus dudas, como es un chatbot. Se trata de un “Siri del reciclaje”, con el que las personas pueden interactuar a través de un dispositivo digital preguntando sus dudas sobre la adecuada separación de los residuos. Y es que, gracias a la inteligencia artificial, la herramienta procesa tanto las preguntas formuladas por escrito como por voz y reconoce imágenes de envases comunes. Además, a través del Big Data y el análisis de datos, se diseñarán campañas de educación ambiental encaminadas a crear una auténtica ciencia ciudadana para elevar aún más el compromiso de la sociedad en materia medioambiental.

Pero para continuar avanzando, es necesario que los procesos de recogida, selección y reciclado de envases sean cada vez más eficientes. Es decir, la gestión de los residuos debe ser inteligente. Para ello, se ha creado una herramienta de gestión de información y análisis de datos que permitirá mejorar los servicios municipales de gestión de residuos urbanos. En el caso de Logroño, se han posicionado todos los contenedores a través de la geolocalización, y ya se puede saber cómo optimizar sus rutas o adecuar la frecuencia de su recogida. Una línea de investigación que se complementa con otros proyectos igual de relevantes, como el desarrollo de contenedores inteligentes o de vehículos de recogida más respetuosos con el entorno. 

Por otro lado, en Ecoembes se interpreta la innovación desde el concepto de la colaboración. Por ello, la última área de investigación de TheCircularLab se enmarca en el ámbito del emprendimiento. Con la intención de contribuir a este sector, desde el laboratorio se pondrán en marcha continuas convocatorias dirigidas a aquellas start-ups cuya actividad se enmarque en áreas vinculadas con el reciclaje, la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente. De hecho, se ha abierto una línea con emprendedores donde más de 20 start-ups procedentes de diferentes puntos de España presentarán sus proyectos en TheCircularLab, con el objetivo de  seleccionar las mejores y ofrecerles formación y asesoramiento para desarrollar sus proyectos.

En definitiva, este centro de innovación conectará con las personas, con sus demandas y necesidades. Ayudará a concebir nuevos caminos de forma colectiva e impulsará una sociedad del reciclado más conectada, interactiva y preocupada por el medio ambiente. Ecoembes ha puesto todos sus esfuerzos para hacer que TheCircularLab marque un antes y un después en ese modelo de desarrollo a largo plazo tan necesario. Y es que, el futuro del planeta depende de ello. 


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