Valorización de residuos en materia o energía: un ejemplo en la aplicación de modelos de economía circular



09/09/2020
Archivado en: Residuos , Nº 223 Especial Reciclaje 2020

Por José Miguel Latasa, Centro Integral de Valorización de Residuos del Maresme


 

A finales de mayo, el Consejo de Ministros remitió a las Cortes el anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética (PLCCTE), a petición del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) que dirige Teresa Ribera. La aprobación de este texto -que todavía está pendiente de aprobación por parte de las Cortes- supone un gran hito, ya que marca el inicio de la tramitación parlamentaria del primer proyecto legislativo para que España alcance la neutralidad de emisiones no más tarde de 2050, en coherencia con el criterio científico y las demandas de la ciudadanía, tal y como afirmaban desde el MITECO.

Precisamente, una de las medidas que recoge el artículo 10 sobre el Fomento y objetivos de los gases renovables de este proyecto de ley es que el Gobierno fomentará, mediante la aprobación de planes específicos, la penetración de los gases renovables, incluyendo el biogás, el biometano, el hidrógeno y otros combustibles en cuya fabricación se hayan usado exclusivamente materias primas y energía de origen renovable o permitan la reutilización de residuos orgánicos o subproductos de origen animal o vegetal.

 

El biogás: una fuente de energía limpia procedente de la valorización de residuos

La utilización de gases renovables como fuente de energía es un ejemplo de cómo implementar modelos de economía circular, ya que permite aprovechar los residuos generados para transformarlos en combustible. De esta forma, no solo se consiguen reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera -uno de los principales objetivos del proyecto de ley-, sino también un ahorro económico en la factura energética de las industrias.

Uno de estos gases es el biogás. Tal y como explica la Asociación Española de Biogás (AEBIG), se trata de un gas combustible que se genera mediante la descomposición microbiológica de materia orgánica biodegradable en condiciones anaerobias, es decir, ante la ausencia de oxígeno. Gracias al biogás, se puede producir energía eléctrica, térmica y utilizar hasta como carburante, al mismo tiempo que permite la revalorización de los residuos.

Entre las distintas industrias que pueden aprovechar los beneficios que ofrece el biogás se encuentra el sector cárnico, los vertederos o incluso las explotaciones agrarias y ganaderas, gracias a que cuentan con residuos orgánicos con los que generar este combustible ecológico. Y es que no nos queda otra opción que seguir haciendo hincapié en la necesidad de buscar alternativas a los combustibles fósiles (petróleo, gas natural, carbón) y fomentar el desarrollo sostenible para reducir las emisiones de CO2 y minimizar la huella ambiental de las actividades económicas.

La valorización de residuos supone un claro compromiso por el desarrollo sostenible y la economía circular para la lucha contra el cambio climático y la conservación de la biodiversidad

 

El compromiso de Veolia por transformar los residuos en recursos

En Veolia siempre hemos sido muy conscientes de esta necesidad. De hecho, solo el año pasado conseguimos valorizar un total de 189.103 toneladas de residuos en materia o energía, además de tratar 269.214 toneladas de residuos. Estas cifras ponen de manifiesto nuestro compromiso por promover el desarrollo sostenible de las ciudades e impulsar la economía circular para concienciar sobre la importancia de la lucha contra el cambio climático y la conservación de la biodiversidad.

 Además de esta valorización de los residuos en materia o energía, desde Veolia diseñamos y desplegamos soluciones para la gestión de los residuos líquidos y sólidos, peligrosos y no peligrosos. Siempre hemos trabajado siguiendo los criterios técnicos y medioambientales determinados por la Unión Europea, gestionando y tratando los residuos en este orden jerárquico: reducción, reutilización, reciclaje, valorización energética y eliminación. Nuestra experiencia cubre todo el ciclo de vida de los residuos, desde la recolección hasta el reciclaje, así como la reconversión final de los residuos en materiales o energía. En este sentido, logramos generar 102.235 MW/h eléctricos y térmicos a partir de residuos en 2019.

Solo el año pasado Veolia valorizó un total de 189.103 toneladas de residuos en materia o energía, además de tratar 269.214 toneladas de residuos

 

El Centro Integral de Valorización de Residuos del Maresme: un ejemplo en la gestión y el tratamiento de los residuos

La unificación de criterios técnicos y medioambientales regida por la Unión Europea sobre la gestión y tratamiento de residuos establece unas líneas de actuación basadas en la reducción, reutilización, reciclaje, valorización energética y eliminación. En este sentido, la zona del Maresme ha consolidado una tendencia iniciada en los últimos años, en cuanto a los residuos municipales se refiere, en la que ha aumentado el porcentaje de residuos recogidos selectivamente. 

A través del Centro Integral de Valorización de Residuos del Maresme, gestionado por la UTE TEM (participada por Veolia en un 47%), se gestionan directamente 280.000 toneladas de residuos al año (además de 41.000 toneladas de otras fracciones que son transferidas) gracias a las plantas de selección, compostaje, metanización y de recuperación energética. De esta forma, el centro no solo recupera materiales reciclables, sino que produce energía eléctrica procedente de la valorización energética de materiales no reciclables, recuperándolos en forma de energía y evitando, así, su disposición en vertedero.

La inversión realizada en 2017 permitió incrementar el porcentaje de valorización de los residuos en más de un 42% en un año completo desde la implementación de las obras. El objetivo de la reforma, que supuso una inversión de alrededor de un millón de euros, era optimizar la selección de los materiales y aumentar el porcentaje de residuos reciclados. Desde el comienzo de las obras experimentamos un aumento inmediato en el porcentaje de valorización de los materiales y, durante el resto del año, continuó incrementándose fruto de distintos ajustes. En 2018, los resultados de recuperación no bajaron del doble dígito (10%) y en 2019 comenzamos con unos porcentajes de recuperación de residuos superiores al 14% en enero y rozando el 10% el resto del año, cifras difíciles de alcanzar.

La inversión realizada en el CIVR del Maresme  permitió incrementar el porcentaje de valorización de los residuos en más de un 42% en un año

El año pasado, además, se llevó a cabo una modificación que ha permitido realizar una valorización alternativa del biogás generado en la biometanización, utilizándose para el calentamiento del aire primario del proceso de la valorización energética. Esto ha permitido utilizar el vapor generado para producir electricidad y no para el calentamiento, tal y como ocurría hasta ahora. Por otra parte, se ha conseguido potenciar la biometanización frente al compostaje ya sobrecargado para que el centro sea más eficiente.

Otra de las mejoras que se pusieron en marcha fue la instalación de la nueva línea de recuperación de vidrio tras el compostaje, que ha permitido seleccionar, clasificar y recuperar el vidrio que continúa presente en la materia orgánica al final del proceso de tratamiento de la materia orgánica. Esta nueva línea de clasificación y recuperación recoge el vidrio procedente del proceso de afinado de bioestabilizado y de la extracción de pesados de los pulperes de biometanización. Con esta nueva implementación, se prevé que la cantidad anual de vidrio recuperado sea de 3.500 toneladas, con un aumento del índice de recuperación del 1,5% sobre las toneladas de entrada a planta.

Cabe destacar que, en todas estas mejoras, Veolia ha contado siempre con el apoyo del Consorci per al tractament de Residus Solids Urbans del Maresme dentro de su compromiso con la estrategia Europa 2020, que debe permitir alcanzar un crecimiento inteligente, a través del desarrollo de los conocimientos y de la innovación. Se trata de un crecimiento sostenible, basado en una economía más verde, más eficaz en la gestión de los recursos y más competitivo.

Fomentar modelos de crecimiento basados en la economía circular es una labor que nos incumbe a todos, tanto a organismos públicos como privados, y son muchas las compañías, industrias y organismos públicos que están apostando por hacer esa transformación para seguir creciendo de forma sostenible. Este cambio es posible, en gran parte, gracias a la tecnología y a la innovación. Iniciativas como las que hemos comentado son las que demuestran que otra forma de gestionar los recursos es posible, consiguiendo un equilibrio entre sostenibilidad y progreso.


Puedes descargar el reportaje en PDF aquí.

Tags: Veolia.

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