Circularización del agua, un futuro de oportunidades

Jordi Cros, presidente del Catalan Water Partnership (CWP)


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26/12/2018
Fuente:

Por Jordi Cros, presidente del Catalan Water Partnership (CWP)


 

Durante miles de años, el ciclo del agua de la naturaleza ha bastado para generar recurso suficiente para el uso humano. Sin embargo, el incremento de las actividades agrícolas, industriales y de ocio, así como la sobreexplotación y contaminación de los recursos naturales, ha complicado y encarecido conseguir agua potable.

Ante este problema, podemos transportar agua desde donde esté disponible, o tratar agua no directamente aprovechable (marina, pozos contaminados, …) consiguiendo una calidad suficiente para su uso, o implementar una mezcla de las dos opciones. Y un ejemplo de agua no directamente aprovechable, pero disponible localmente, es el agua residual, que bien tratada puede pasar de “residuo” a “recurso”. 

Recientemente, la economía circular ha ganado visibilidad. Su objetivo es la reutilización, manteniendo los recursos en la cadena de valor el mayor tiempo posible, cerrando así su ciclo de vida y disminuyendo la producción de residuos. El desarrollo sostenible y las oportunidades de negocio que representa la reutilización de recursos han posicionado la economía circular como eje prioritario para planificar y proponer proyectos de investigación. También se encuentra presente como elemento transversal en el ámbito de la innovación en la empresa.

Un buen ejemplo es el tratamiento y la reutilización del agua que, al ser esencial en cualquier sistema económico, beneficia todos los sectores productivos. Considerando que España es el país europeo con mayor déficit hídrico, la reutilización representa un campo de investigación y mejora importante. La gestión del ciclo del agua supone cerca del 50% de inversión medioambiental en empresas agroalimentarias españolas, y casi la mitad de gastos se destinan a procesos de depuración. El sector agrícola puede sacar valor de efluentes tratados provenientes de las actividades industriales, que pueden pasar a considerarse recursos, creándose un circuito con los subproductos generados. Debido al amplio uso del agua en el ámbito industrial, su recirculación supondrá un abaratamiento de los costes de operación y saneamiento. Diversas empresas españolas también intentan revalorizar sus efluentes fabricando biodiesel  biogás, biofertilizantes o bioplásticos.

A pesar de este primer paso, en el mundo solo se reutiliza un 4% de agua (9% en España). Considerando que solo un 10% del agua de uso doméstico requiere de potabilización, es interesante transformar el agua residual en agua reutilizada para riego doméstico, limpieza o usos recreativos, entre otros. Hoy en día se puedan depurar todo tipo de aguas residuales, tanto industriales como municipales, y convertirlas en cien por cien reutilizables, el problema son los costes económicos de las infraestructuras, equipos, instrumentación y energía, así como el rechazo social a la reutilización del agua residual. Contabilizando solo el coste del proceso, el tratamiento de un agua residual es siempre más caro que el tratamiento de agua superficial; pero si se contabilizara el coste de oportunidad del recurso de origen (usos alternativos) o el coste de “no existencia” (sequía, por ejemplo), el coste del agua regenerada yo no es tan caro.

No obstante, la transición de la economía lineal hacia la circular entraña desafíos. Es de esperar que se produzcan fricciones y competencia entre los sectores actuales y los del nuevo paradigma que pueden percibir este cambio como una amenaza. También es necesario que el aprovechamiento no resulte más costoso que la propia extracción y finalmente, un cambio de esta magnitud también implica un cambio en los hábitos y la percepción de los consumidores. Asumiendo todas estas dificultades, la circularización del ciclo del agua traerá oportunidades de negocio y una dependencia menor, lo que convierte la economía circular en sector clave, capaz de mejorar la competitividad de la economía española y europea en los próximos años. 

Para el Catalan Water Partnership (CWP), la economía circular es un eje estratégico. Muchos de nuestros proyectos sirven para implementar mejoras de eficiencia en el uso del agua, tanto de PYMES como de grandes empresas. El CWP también impulsa la reutilización del agua para aumentar la competitividad en sectores como la alimentación, la cosmética o el turismo. Algunos de los proyectos gestionados por el CWP son: WATERTUR, orientado a dotar de inteligencia y ahorro el uso del agua en el sector turístico y dotado de 1,5M€ (RIS3CAT) o HYDROUSA, con un presupuesto de 10M€ (HORIZON2020) y con el objetivo de cerrar el ciclo del agua en islas. En un futuro próximo, el agua no contaminada se va a convertir en un recurso cada vez más escaso y la implementación de procesos de economía circular en el sector del agua va a seguir tomando fuerza. Con el objetivo de aprovechar la ventana de oportunidades que esto conlleva es importante la cooperación y coordinación entre los diferentes agentes de la cadena de valor lo cual permitirá sacar el máximo rendimiento al uso de un recurso tan estructuralmente básico como es el agua. 


Artículo publicado en el número 210 Septiembre/Octubre 2018 de RETEMA



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